Resumen del tema de
EMERGENCIAS INFECCIOSAS
Inmunidad
es un proceso fisiológico muy complejo de percepción de los cambios que tienen
lugar dentro del organismo y de sus interacciones con otros organismos y
sustancias externas encaminadas a colaborar de forma primordial en su
desarrollo embrionario, en el mantenimiento de su homeostasis, en el
establecimiento de su identidad individual y en su integración en el
ecosistema. Entre todas estas acciones, la más conocida ha sido y es la de la
defensa frente a las infecciones, y será este el aspecto en que se centre este
artículo. La inmunidad, entendida así como mecanismo de defensa, involucra
tanto a componentes específicos como inespecíficos. Los componentes
inespecíficos, más antiguos en la filogenia, actúan como barreras o como
mecanismos innatos y fijos de detección y eliminación de los microorganismos
patógenos para detener la infección antes de que puedan causar la enfermedad.
Otros componentes más modernos en la evolución del sistema inmunitario se
adaptan a cada nuevo microorganismo encontrado, se especializan en su detección
y generan una memoria para posibles futuros contactos.
La
inmunidad ha intrigado a la humanidad durante miles de años. La visión
prehistórica de las enfermedades era que estaban causadas por fuerzas
sobrenaturales, y que la enfermedad era una forma de castigo teúrgico de los
dioses o de los enemigos de uno por “malos actos” o “pensamientos malvados” que
visitaban el alma.1 Entre el tiempo de Hipócrates y el siglo XIX, cuando se
establecieron los cimientos del método científico, las enfermedades fueron
atribuidas a una alteración o desequilibrio en uno de los cuatro humores
(sangre, flema, bilis amarilla o bilis negra).2 También fue popular durante
este tiempo la teoría miasmática, que sostenía que las enfermedades como el cólera
o la Peste Negra eran causadas por un miasma, una forma nociva de "aire
ahogado".1 Si alguien era expuesto al miasma, podía coger la enfermedad.
La
palabra “inmunidad” deriva del adjetivo latino immunis, un término legal que
significa exención de tareas (servicio militar, pago de impuestos u otros
servicios públicos), una gracia que otorgaba el emperador.3 La primera
descripción escrita del concepto de inmunidad como exención de enfermedad (no
la palabra) la hizo el ateniense Tucídides que, en el 430 a. C., describió que
cuando la peste afectó a Atenas “los enfermos y los moribundos estuvieron
cuidados por la atención compasiva de esos que se habían recuperado, porque
sabían el tratamiento de la enfermedad y estaban ellos mismo libres de
aprensiones. Ninguno fue atacado jamás una segunda vez, o no con un resultado
fatal”.3 El término “inmune” referido a la enfermedad apareció escrito por
primera vez en el poema épico “Farsalia” escrito alrededor del 60 a. C. por el
poeta cordobés de origen romano Marco Anneo Lucano para describir la
resistencia de una tribu norteafricana al veneno de las serpientes.
La
primera descripción clínica de la inmunidad que surgió de una enfermedad
específica por un organismo causante es probablemente Kitab fi al-jadari wa-al-hasbah
(Un tratado sobre la viruela y el sarampión) escrito por el médico islámico
Al-Razi en el siglo IX. En el tratado, Al-Razi describe la presentación clínica
de la viruela y el sarampión y pasa a indicar que esta exposición a estos
agentes específicos otorga inmunidad duradera (aunque no usa este término). No
obstante, fue con la Teoría germinal de las enfermedades de Louis Pasteur que
la incipiente ciencia de la inmunología comenzó a explicar cómo las bacterias
causaban las enfermedades, y cómo, después de la infección, el cuerpo humano
aumentaba la capacidad de resistir más ofensas.
El
nacimiento de la inmunoterapia pasiva pudo haber comenzado con Mitrídates VI,
que buscó acostumbrarse al veneno, y tomó dosis de veneno no letales
diariamente para desarrollar tolerancia. También se dice que Mitrídates creó un
'antídoto universal' para protegerse de todos los venenos terrestres.2 Durante
casi 2000 años, se creyó que los venenos eran la causa directa de las
enfermedades, y una complicada mezcla de ingredientes, llamada Mitrídate, era
usada para curar el envenenamiento durante el Renacimiento.2 Una versión
actualizada de esta cura, Theriacum Andromachi, fue bastante usada en el siglo
XIX.4 En 1888 Émile Roux y Alexandre Yersin aislaron la toxina de la difteria,
y después del descubrimiento de la inmunidad hacia la difteria y el tétanos
basada en antitoxinas en 1890 por Behring y Kitasato, la antitoxina se
convirtió en el primer gran éxito de la inmunología terapéutica moderna.
En
Europa, la inducción de la inmunidad activa surgió en un intento de contener la
viruela. La inmunización, sin embargo, había existido de varias formas durante
al menos un milenio.3 El uso más antiguo de la inmunización es desconocido, no
obstante, alrededor del 1000 d. C., los chinos comenzaron a practicar una forma
de inmunización secando e inhalando polvos derivados de las costras de las
lesiones de la viruela.3 Alrededor del siglo XV en India, el Imperio otomano,
y África Oriental, la práctica de la variolación (meter en la piel material en
polvo derivado de las costras de la viruela) se convirtió en bastante común.3
La variolación fue introducida a Occidente a principios del siglo XVIII por
Lady Mary Wortley Montagu.3 En 1796, Edward Jenner introdujo el método mucho
más seguro de la inoculación con el virus de la viruela vacuna, un virus no
mortal que también inducía inmunidad a la viruela. El éxito y la aceptación
general del procedimiento de Jenner conduciría más tarde la naturaleza general
de vacunación desarrollada por Pasteur y otros hacia finales del siglo XIX.2
Tipos
de inmunidad
Inmunidad
innata
Los
microorganismos o toxinas que consigan entrar en un organismo se encontrarán
con las células y los mecanismos del sistema inmunitario innato. La respuesta
innata suele desencadenarse cuando los microbios son identificados por
receptores de reconocimiento de patrones, que reconocen componentes que están
presentes en amplios grupos de microorganismos, o cuando las células dañadas,
lesionadas o estresadas envían señales de alarma, muchas de las cuales (pero no
todas) son reconocidas por los mismos receptores que reconocen los patógenos.
Los gérmenes que logren penetrar en un organismo se encontrarán con las células
y los mecanismos del sistema inmunitario innato.
Inmunidad
adaptativa
El
sistema de inmunidad adquirida, adaptativa o específica a menudo se subdivide
en dos grandes tipos dependiendo de cómo se introdujo la inmunidad. Pueden
subdividirse aún más, dependiendo del tiempo que dura la protección. La inmunidad
pasiva es a corto plazo, y normalmente dura sólo unos meses, mientras que la
protección vía inmunidad activa dura más tiempo, y es a veces de por vida. La
inmunidad adquirida se caracteriza por las células involucradas; la inmunidad
humoral es el aspecto de la inmunidad que es mediado por anticuerpos
secretados, mientras que la protección proporcionada por la inmunidad celular
involucra sólo linfocitos T. La inmunidad humoral es activa cuando el organismo
genera sus propios anticuerpos, y pasiva cuando los anticuerpos son
transferidos entre individuos. Asimismo, la inmunidad celular es activa cuando
las células T propias del organismo son estimuladas y pasiva cuando las células
T vienen de otro organismo.
Inmunidad
pasiva
La
inmunidad pasiva es la transferencia de inmunidad activa, en forma de
anticuerpos, de un individuo a otro. La inmunidad pasiva puede ocurrir de
manera natural, cuando los anticuerpos maternos son transferidos al feto a
través de la placenta, y también puede provocarse artificialmente, cuando
cantidades altas de anticuerpos humanos (o de origen animal) específicos frente
a un microorganismo patógeno o toxina son transferidos a individuos que no son
inmunes. La inmunización pasiva se usa cuando hay un alto riesgo de infección y
tiempo insuficiente para que el cuerpo desarrolle su propia respuesta
inmunitaria, o para reducir los síntomas de enfermedades crónicas o
inmunodepresivas. La inmunidad pasiva proporciona protección inmediata, pero
el cuerpo no desarrolla memoria, por tanto el paciente tiene el riesgo de ser
infectado por el mismo microorganismo patógeno posteriormente.
Inmunidad
pasiva adquirida de manera natural
La
inmunidad pasiva materna es un tipo de inmunidad pasiva adquirida de manera
natural, y se refiere a la inmunidad transmitida por medio de anticuerpos a un
feto por su madre durante el embarazo. Los anticuerpos maternos se pasan a
través de la placenta al feto por un receptor para el Fc neonata presente en
las células de la placenta. Esto ocurre alrededor del tercer mes de gestación.
La inmunoglobulina G es el único isótopo de anticuerpo que pueden pasar a
través de la placenta. La inmunidad pasiva también se proporciona a través de
la transferencia de anticuerpos inmunoglobulina A que se encuentran en la leche
materna que se transfieren al aparato digestivo del bebé, protegiéndole contra
infecciones bacterianas, hasta que el recién nacido puede sintetizar sus
propios anticuerpos.
Inmunidad
pasiva adquirida artificialmente
La
inmunidad pasiva adquirida artificialmente es una inmunización a corto plazo
inducida por la transferencia de anticuerpos, que se pueden administrar de
varias formas; como plasma sanguíneo humano o animal, como inmunoglobulina
humana de banco para uso intravenoso o intramuscular, y en forma de anticuerpos
monoclonales. La transferencia pasiva se usa profilácticamente en el caso de
enfermedades por inmunodeficiencia, como la hipogammaglobulinemia. También se
usa en el tratamiento de varios tipos de infecciones agudas, y para tratar el
envenenamiento. La inmunidad derivada de la inmunización pasiva dura sólo un
corto período, y hay también un riesgo potencial a reacciones de
hipersensibilidad, y a la enfermedad del suero, especialmente de gammaglobulina
de origen no humano.
La
inducción artificial de inmunidad pasiva se ha usado durante más de un siglo
para tratar enfermedades infecciosas, y antes de la llegada de los
antibióticos, era a menudo el único tratamiento específico para ciertas
infecciones. El tratamiento con inmunoglobulinas continuó siendo de primera
línea en el tratamiento de enfermedades respiratorias graves hasta los años
treinta, incluso después de que se introdujeran los antibióticos sulfamidas.
Transferencia
pasiva de inmunidad por medio de células
La
transferencia pasiva o "transferencia adoptiva" de inmunidad por
medio de células, se le otorga por la transferencia de linfocitos T activados o
"sensibilizados" de un individuo a otro. Raras veces se usa en
humanos porque requiere donantes histocompatibles, que son con frecuencia
difíciles de encontrar. En donantes no compatibles este tipo de transferencia
conlleva riesgos importantes de enfermedad del injerto contra el anfitrión.5
No obstante, ha sido usado para tratar ciertas enfermedades como algunos tipos
de cáncer e inmunodeficiencia.
Inmunidad
activa
El
curso temporal de una respuesta inmunitaria. Debido a la formación de la
memoria inmunitaria, la reinfección en momentos posteriores lleva a un rápido
incremento en la producción de anticuerpos y de la actividad efectuar del
linfocito T. Estas infecciones posteriores pueden ser suaves o incluso
inaparentes.
Cuando
los linfocitos B y los linfocitos T son activados por un microorganismo
patógeno, dan lugar a linfocitos B y T memoria. A lo largo de la vida de un
animal estos linfocitos memoria “recordarán” cada microorganismo específico
encontrado, y serán capaces de montar una respuesta fuerte si se detecta de
nuevo. Este tipo de inmunidad es tanto activa como adaptativa porque el sistema
inmunitario del cuerpo se prepara a sí mismo para futuros desafíos. La
inmunidad activa a menudo involucra tanto los aspectos por medio de células y
los aspectos humorales de la inmunidad así como la entrada del sistema
inmunitario innato. El sistema innato está presente desde el nacimiento y
protege a un individuo de microorganismos patógenos sin importar las
experiencias, mientras que la inmunidad adaptativa se presenta sólo después de
una infección o vacunación y por lo tanto se "adquiere" durante la
vida.
Inmunidad
activa adquirida de manera natural.
La
inmunidad activa adquirida de manera natural ocurre cuando una persona está
expuesta a un microorganismo patógeno vivo, y desarrolla una respuesta
inmunitaria primaria, que lleva a una memoria inmunitaria. Este tipo de
inmunidad es “natural” porque no está inducida por el hombre. Muchos trastornos
del funcionamiento del sistema inmunitario pueden afectar a la formación de la
inmunidad activa como la inmunodeficiencia (tanto en la forma adquirida o
congénita) y la inmunodepresión.
Inmunidad
activa adquirida artificialmente
La
inmunidad activa adquirida artificialmente puede ser inducida por una vacuna,
una sustancia que contiene un antígeno. Una vacuna estimula una respuesta
primaria contra el antígeno sin causar los síntomas de la enfermedad.5 El
término vacunación fue acuñado por Edward Jenner y adaptado por Louis Pasteur
para su trabajo pionero en vacunación. El método Pasteur usado suponía tratar
los agentes infecciosos para aquellas enfermedades de manera que perdían la
capacidad de causar enfermedades graves. Pasteur adoptó el nombre vacuna como
un término genérico en honor del descubrimiento de Jenner, a partir del cual
Pasteur trabajó.
En
1807, los bávaros se convirtieron en el primer grupo en exigir que sus reclutas
del ejército fueran vacunados contra la viruela, ya que la propagación de la
viruela estaba vinculada al combate.9 Posteriormente la práctica de la
vacunación aumentaría con la proliferación de la guerra.
Hay
cuatro tipos de vacunas tradicionales:
1. Las
vacunas con microorganismos inactivados están compuestas de microorganismos que
han sido matados con sustancias químicas o calor y ya no son infecciosos. Son
ejemplos las vacunas contra la gripe, el cólera, la peste y la hepatitis A. La
mayoría de las vacunas de este tipo es probable que requieran vacunas de
refuerzo.
2. Las
vacunas con microorganismos vivos atenuados están compuestas de microorganismos
cultivados en condiciones que inutilizan su capacidad de inducir enfermedades.
Estas respuestas son más duraderas y generalmente no requieren vacunas de
refuerzo. Los ejemplos incluyen las vacunas frente la fiebre amarilla, el
sarampión, la rubéola y la parotiditis.
3. Los
toxoides son compuestos tóxicos inactivados de microorganismos en casos donde
estos (en vez de los microorganismos por sí mismos) causan la enfermedad,
usados antes de un encuentro con el toxoide. Ejemplos de vacunas basadas en
toxoides incluyen las producidas frente al tétanos y la difteria.
4. Las
vacunas de subunidades están compuestas de pequeños fragmentos de
microorganismos causantes de enfermedad. Un ejemplo característico es la vacuna
con subunidades es la preparada contra el virus de la hepatitis B.
La
mayoría de las vacunas se administran mediante inyección hipodérmica ya que no
son absorbidas con fiabilidad a través del aparato digestivo. Las vacunas de
microorganismos vivos atenuados contra la poliomielitis y algunas contra el
tifus y el cólera se administran por vía oral para producir una inmunidad asentada
en el intestino. El término inmunidad puede referirse a: En biología y
medicina, al sistema inmunitario: Inmunidad adaptativa, estado de resistencia
natural o adquirida, que poseen ciertos individuos frente a determinados
agentes patógenos. Inmunidad celular. Inmunidad humoral. Inmunidad Innata.
Inmunidad (medicina).
Terminología
En
el ámbito de la inmunidad es importante utilizar con precisión los adjetivos de
que disponemos en español para caracterizar diferentes componentes o acciones
del sistema inmunitario. Así "inmunitario" es lo perteneciente o
relativo a la inmunidad o al sistema inmunitario; "inmunológico" es
lo perteneciente o relativo a la inmunología; "inmune" es la cualidad
de un individuo que le hace estar protegido frente a la acción patógena de
microorganismos o sustancias extrañas; e "inmunizador" es aquello que
confiere protección a un individuo. Por ello escribiremos, por ejemplo,
"célula inmunitaria", "prueba inmunológica", "paciente
inmune a una enfermedad" o "suero inmunizador".
Hipersensibilidad
La
hipersensibilidad clásicamente se refiere a una reacción inmunitaria exacerbada
que produce un cuadro patológico causando trastornos, incomodidad y a veces, la
muerte súbita. Tiene muchos puntos en común con la autoinmunidad, donde los antígenos
son propios. Las reacciones de hipersensibilidad requieren que el individuo
haya sido previamente sensibilizado, es decir, que haya sido expuesto al menos
una vez a los antígenos en cuestión. La clasificación en cuatro grupos
distintos fue propuesta por P. H. G. Gell y Robin Coombs en 1963.1 En la
década de 1930 Coombs sistematizó estas reacciones de acuerdo al tiempo que
demoraba la aparición de los síntomas y la dosis de desafío. Esta clasificación
no solamente apuntaba a la cinética de las reacciones, sino también a los
mecanismos involucrados, y ha sido fundamental para orientar la terapia y
conocer los mecanismos.
Tipo
Nombre
alternativo
Alteraciones
nombradas frecuentemente
Mediadores
1
Alergia
(inmediata) Atopia
Anafilaxia
Asma
IgE
2
Anticuerpo
dependiente Anemia hemolítica autoinmune
Trombocitopenia
Eritroblastosis
fetal
Síndrome
de Goodpasture
Miastenia
Gravis
IgM o IgG
3
Enfermedad
de complejo inmune Enfermedad del suero
Reacción
de Arthus
Lupus
eritematoso sistémico
IgG
4
Citotóxica
Hipersensibilidad retardada3 Dermatitis de contacto
Test
de Mantoux
Prueba
de Montenegro
Rechazo
crónico de órgano trasplantado
Esclerosis
múltiple4
Linfocito T
Tipo
1 - inmediata (o atópica, o anafiláctica)
La
hipersensibilidad tipo 1 es una reacción alérgica provocada por re-exposición a
un tipo específico de antígeno referido como un alérgeno.5 La exposición puede
haber sido por ingestión, inyección o por contacto directo. La diferencia entre
una respuesta inmunitaria normal y una hipersensibilidad de tipo 1 es que las
células plasmáticas secretan IgE de una forma descontrolada, superando
ampliamente las 100 U/I establecidas como el conteo estándar de este tipo de
Ig. Esta clase de anticuerpos se unen a los receptores para la porción
constante (Fc) del anticuerpo sobre la superficie de los mastocitos tisulares y
basófilos circulantes. Al cubrirse estas células con IgE son sensibilizadas al
momento de la aparición inicial del alergeno. Con subsecuentes exposiciones al
mismo alergeno, hace que las IgE se entrecrucen en la superficie celular de
células sensitizadas, resultando en una desgranulación y secreción de
mediadores farmacológicamente activos, tales como la histamina, leucotrieno y
prostaglandina. Los principales efectos de estos productos son la
vasodilatación y la contracción del músculo liso.
Este
tipo de reacción puede ser localizada o sistémica. Los síntomas varían de una
irritación leve a la muerte súbita por anafilaxia. El tratamiento generalmente
involucra el uso de epinefrina, antihistamínicos y corticosteroides.
Tipo
2 - dependiente de anticuerpos
En
la hipersensibilidad tipo 2, los anticuerpos producidos por el sistema
inmunitario se unen a antígenos en la superficie misma de las células del
paciente. Los antígenos así reconocidos pueden ser de naturaleza intrínseca
(son parte innata de la célula del paciente) o extrínseca (absorbidas a la
célula durante la exposición a un antígeno extraño, posiblemente una infección
por algún patógeno). Estas células son reconocidas por macrófagos o células
dendríticas que actúan como células presentadoras de antígeno, lo que causa que
los linfocitos B respondan produciendo anticuerpos en contra del susodicho
antígeno. Un ejemplo es la reacción a la penicilina, en el que la droga se une
a los eritrocitos causando que éstas sean reconocidas como extrañas para el cuerpo.
Ello hará proliferar los linfocitos B junto con la secreción de anticuerpos en
contra del medicamento. Los anticuerpos de tipo IgG e IgM se unen a estos
antígenos formando complejos que activan la vía clásica del complemento
iniciando una secuencia que terminará con la eliminación de las células que
presentan los antígenos extraños, causando lisis y muerte celular. Ese es el
proceso regular de eliminación de patógenos, volviéndose peligroso para el
hospedador si el proceso se activa en contra de sus propias células. La
reacción puede durar horas o días en completarse.
Otro
tipo de hipersensibilidad de tipo 2 es la llamada citotoxicidad celular
dependiente de anticuerpos (CMCDA o CCDA). En este caso, las células que
exhiben los antígenos extraños son marcados con anticuerpos (IgG o IgM), los
cuales son luego reconocidos por células asesinas naturales y macrófagos
(reconocidos vía IgG unido a la superficie del receptor, CD16 y FcγRIII), los
cuales terminan liquidando a la célula así marcada.
Tipo
3 - Complejo inmune
En
la hipersensibilidad tipo 3, se forman en la sangre complejos inmunes solubles,
es decir, agregados de anticuerpos IgG e IgM, que son depositados en varios
tejidos (típicamente la piel, los vasos sanguíneos, riñón y las articulaciones)
donde disparan una respuesta inmunitaria fundamentado en la vía clásica de la
activación del complemento y causan vasculitis, glomerulonefrítis y artritis.
Hay dos etapas relacionadas al desarrollo de complejos inmunes, primero el
complejo se forma cuando los anticuerpos IgG e IgM se unen al antígeno, luego
de lo cual, los complejos se tornan de mayor tamaño los que pueden ser
eliminados del cuerpo. Es en la primera etapa de esta formación que no es
posible eliminar estos complejos antígeno:anticuerpo del organismo, por lo que
son esparcidos y depositados en los tejidos mencionados. La reacción puede
tardar desde varias horas hasta días para desarrollarse.
Tipo
4 - Mediada por células (Hipersensibilidad Tipo Retrasada o Tardía, DTH)
La
hipersensibilidad tipo 4 es frecuentemente llamada tardía, pues la reacción
tarda 2 o 3 días en instaurarse. A diferencia de los otros tipos, no es mediada
por anticuerpos, sino por células inmunitarias.
Los
linfocitos T CD8 y CD4 cooperadores reconocen los antígenos en un complejo con
el complejo mayor de histocompatibilidad tipo I y II. Las células presentadoras
de antígeno en este caso son los macrófagos que secretan IL-12, el cual
estimula la proliferación de más linfocitos T. Los CD4+ secretan también IL-2 e
interferón gamma, estimulando aún más la liberación de citocinas, de ese modo
mediando la respuesta inmunitaria. Las células CD8 destruyen las células diana
al entrar en contacto con ellas mientras que los macrófagos activados producen
enzimas hidrolíticas y, ante ciertos patógenos intracelulares, se transforman
en células gigantes multinucleadas.
MENINGITIS
Descripción general
La meningitis es una inflamación de las
membranas (meninges) que rodean el cerebro y la médula espinal.
En general, la inflamación de la meningitis
provoca síntomas como dolor de cabeza, fiebre y rigidez del cuello.
La mayoría de los casos de meningitis en
los Estados Unidos son producto de una infección viral, pero otras causas son
las infecciones bacterianas, parasitarias y micóticas. En algunos casos, la
meningitis mejora sin tratamiento en algunas semanas. En otros, la enfermedad
puede poner en riesgo la vida y requiere tratamiento de emergencia con
antibióticos.
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productos. Las recaudaciones de los avisos comerciales financian nuestra misión
sin fines de lucro.
Síntomas
Los síntomas iniciales de la meningitis
pueden ser similares a la gripe (influenza). Los síntomas pueden manifestarse
durante varias horas o durante unos días.
Los signos y síntomas posibles en
cualquier persona mayor de 2 años comprenden:
- Fiebre alta repentina
- Rigidez en el cuello
- Dolor de cabeza intenso que parece diferente
a lo normal
- Dolor de cabeza con náuseas o vómitos
- Confusión o dificultad para concentrarse
- Convulsiones
- Somnolencia o dificultad para caminar
- Sensibilidad a la luz
- Falta de apetito o sed
- Erupción cutánea (a veces, como en la
meningitis meningocócica)
Signos en los recién nacidos
Los recién nacidos y los bebés pueden
mostrar estos signos:
- Fiebre alta
- Llanto constante
- Somnolencia o irritabilidad excesivas
- Inactividad o pereza
- Alimentación deficiente
- Una protuberancia en el punto blando
(fontanela) en la parte superior de la cabeza del bebé
- Rigidez en el cuerpo y cuello del bebé
Puede ser difícil consolar a los bebés con
meningitis e incluso pueden llorar más cuando se los carga.
Virus sincicial respiratorio (VSR)
Es un virus muy común que ocasiona
síntomas leves similares a los del resfriado en los adultos y en los niños
sanos mayores. Puede ser más serio en los bebés, especialmente aquellos que
están en ciertos grupos de alto riesgo.
Causas
El virus sincicial respiratorio (VSR) es
el microbio más común que causa infecciones en los pulmones y en las vías
respiratorias en los bebés y en los niños pequeños. La mayoría de los niños ha
tenido esta infección hacia la edad de 2 años. Los brotes de las infecciones por
el VSR casi siempre comienzan en el otoño y van hasta la primavera.
La infección puede ocurrir en personas de
todas las edades. El virus se disemina a través de diminutas gotitas que van al
aire cuando una persona enferma se suena la nariz, tose o estornuda.
Se puede contraer el VSR si:
- Una persona con el virus estornuda, tose o se
suena la nariz cerca de usted.
- Usted toca, besa y estrecha la mano de
alguien infectado con el virus.
- Usted se toca la nariz, los ojos o la boca
después de haber tocado algo contaminado por el virus, como un juguete o
el pestillo de una puerta.
El virus a menudo se disemina muy
rápidamente en hogares habitados por muchas personas y en guarderías. El virus
puede vivir durante media hora o más en las manos e igualmente puede vivir
hasta 5 horas en los mostradores o varias horas en los pañuelos usados.
Los siguientes factores incrementan el
riesgo de contraer el VSR:
- Asistir a guarderías.
- Estar cerca del humo del cigarrillo.
- Tener hermanos o hermanas en edad escolar.
- Vivir en condiciones de hacinamiento.
Fascitis necrosante
La fascitis necrosante es una infección
aguda que se extiende por el tejido celular subcutáneo y la fascia, produciendo
una rápida necrosis tisular, con grave afección del estado general.
Historia
Los conocimientos y nociones sobre
fascitis necrosante han ido variando durante la historia, desde su
descubrimiento hasta la actualidad. Ha sido descrita en la antigüedad con otros
nombres, sin embargo la similitud de los síntomas descritos demuestran que se
trata de fascitis necrosante. Se obtuvieron referencias de la misma por parte
de Hipócrates, Galeno y Avicena. En el siglo XVIII fue denominada «úlcera
maligna». Es durante el 1820 cuando el cirujano militar Joseph Jones da
detalles acerca de esta afección, a la que llama «gangrena de hospital».
Durante los años siguientes, la fascitis necrosante fue conocida y temida en
los hospitales de guerra, mientras que en hospitales civiles era difícil de
encontrar. Hasta el siglo XX se la siguió llamando Gangrena de hospital, o en
su defecto, «Fagedeno». En 1883, Fournier publica su trabajo sobre la gangrena
del periné y los genitales. Esta variante de fascitis necrosante es denominada
gangrena de Fournier incluso en la actualidad. Durante el siglo XX fue llamada
de varias maneras, entre ellas «erisipela necrosante» y «Gangrena
estreptocócica aguda hemolítica». En el año 1952 se llegó a la actual
denominación de fascitis necrotizante acuñada por B. Wilson. Ese nuevo término
incluía ya los dos tipos de fascitis necrosante.
Epidemiología
La mortalidad global de la fascitis
necrosante oscila entre el 20 y el 47%. Entre los pacientes con fascitis
necrosante del tipo I o II en quienes el diagnóstico se lleva a cabo dentro de
los 4 días desde la aparición de los síntomas iniciales, la mortalidad se
reduce al 12%.
La presencia de toxicidad sistémica debe
alertar al médico de que no se trata de una celulitis simple.
Clasificación
El término fascitis necrosante engloba dos
entidades bacteriológicas:
En el tipo I, se aísla por lo menos una
especie anaerobia (habitualmente Bacteroides o Peptostreptococcus) en
combinación con una o más especies anaerobias facultativas, tales como
estreptococos no pertenecientes al Grupo A (ese es el caso de la fascitis necrosante
de tipo II, como se explica más adelante) y miembros de enterobacterias (por
ejemplo E. coli, Enterobacter, Klebsiella, Proteus). Un aerobio obligado, como
el Pseudomonas aeruginosa, rara vez es componente de tal infección mixta. Los
casos en los que sólo están presentes anaerobios parecen infrecuentes.
En el tipo II, correspondiente a la
entidad conocida como gangrena estreptocócica hemolítica, se aíslan
estreptococos del grupo A (también denominado Streptococcus pyogenes) en
solitario o en combinación con otras especies, más habitualmente Staphylococcus
aureus.
Factores de riesgo
La gangrena estreptocócica hemolítica se
produce tras traumatismos leves, heridas punzantes o cirugía, especialmente en
el contexto de diabetes y vasculopatía periférica, aunque la cirrosis y el
tratamiento corticosteroideo también han sido factores predisponentes. La
fascitis necrosante está presente en aproximadamente la mitad de los casos del
síndrome de shock tóxico estreptocócico.
Cuadro clínico
Suele ser un proceso agudo, pero en raras
ocasiones sigue un curso subagudo progresivo. La fascitis necrosante puede
afectar a cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente en extremidades,
especialmente en las piernas. Otros lugares de predilección son la pared abdominal,
las áreas perianal e inguinales y las heridas posquirúrgicas.
La puerta de entrada suele ser una zona de
traumatismo (laceración, abrasión, quemaduras, picaduras de insectos), una
laparotomía llevada a cabo en presencia de contaminación peritoneal (traumatismo
abdominal penetrante o perforación de una víscera) u otro procedimiento
quirúrgico, un absceso perirrectal, úlcera de decúbito o una perforación
intestinal. Algunos casos especiales en los que se puede desarrollar una
fascitis necrosante se encuentran la diabetes mellitus, el alcoholismo y el
abuso de drogas intravenosas.
El área afectada está inicialmente
eritematosa, inflamada, sin bordes definidos, caliente, brillante, muy
sensibilizada y dolorosa. El proceso progresa rápidamente a lo largo de varios
días, con cambios de color cutáneo de rojo violáceo a manchas gris-azuladas. De
3 a 5 días después se pueden ver roturas cutáneas con ampollas y gangrena
cutánea franca. El área afectada ya no está sensibilizada, ha quedado
anestesiada debido a la trombosis de pequeños vasos sanguíneos y a la
destrucción de los nervios superficiales localizados en el tejido subcutáneo
necrótico afectado. La anestesia puede suceder antes de la necrosis cutánea, en
cuyo caso puede ser una pista de que el proceso cutáneo no es una celulitis
simple. La inflamación pronunciada y el edema pueden ocasionar un síndrome
compartimental con una mionecrosis extensa como complicación.
A menudo existe gas subcutáneo en la forma
polimicrobiana de la fascitis necrosante, especialmente en pacientes con
diabetes mellitus.
Diagnóstico
En las pruebas de laboratorio suele haber
leucocitosis. Los frotis con tinción de Gram del exudado revelan generalmente
una combinación de microorganismos o, en el caso de la gangrena estreptocócica,
cadenas de cocos grampositivos.
El hemocultivo a menudo es positivo. Puede
aparecer hipocalcemia (sin tetania) cuando la necrosis del tejido subcutáneo es
extensa.
Diagnóstico diferencial
La gangrena de Fournier es una forma de
fascitis necrosante de etiología polimicrobiana, que se inicia en el escroto y
que se extiende por el periné y la pared abdominal.
Epiglotitis
La epiglotitis es una franca emergencia
médica, caracterizada por una súbita inflamación de las estructuras de soporte
supraglóticas, específicamente la epiglotis y los músculos aritenoideos.1 La
resultante hinchazón de estas estructuras resulta en una obstrucción de las
vías aéreas superiores que pone en peligro la vida del paciente, por lo
general, niños. Al igual que el crup viral y la traqueitis bacteriana, la
epiglotitis se presenta con estridor repentino precedido por fiebre, tiraje
inspiratorio y una característica salivación y babeo. El diagnóstico es
fundamentalmente clínico, aunque radiografías de cuello lateral pueden ayudar a
visualizar la obstrucción de la tráquea. El principal causante es una bacteria,
el Haemophilus influenzae, aunque otros organismos pueden verse implicados en
algunos casos, como lo son el Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis
y los estafilococos. En la mayoría de los casos, la intubación endotraqueal
debe ser realizada de inmediato por un profesional calificado de la salud.
Epidemiología
La prevalencia de la epiglotitis varía de
una región geográfica a otra. Un estudio en Suecia demostró una disminución
importante en la incidencia de esta infección, de 21 por cada 100 mil pacientes
menores de 5 años en 1987 hasta 0.9 en 1996. Australia mostró una tasa
aumentada de casos adultos en comparación con pacientes pediátricos, 84% vs 17%
respectivamente. Un estudio en Israel demostró un aumento en la incidencia de
epiglotitis por cada 100 mil adultos, de 0,88 entre 1986 a 1990, 2,1 entre
1991-1995 y 3.1 desde 1996-2000.2 En los Estados Unidos la incidencia fue de
aproximadamente 1,8 por cada 10 mil hospitalizaciones después de el comienzo
del uso de la vacuna en 1990.
Etiología
La epiglotitis es una enfermedad
potencialmente mortal, poco común que se presenta en niños entre los 2 y 6 años
de edad. La epiglotitis es la inflamación de la epiglotis, un cartílago ubicado
en la parte posterior de la lengua que cierra el conducto laringeo durante la
deglución.
La causa más frecuente de inflamación de
la epiglotis son las bacterias Haemophilus influenzae,3 aunque puede ser
ocasionada por otras bacterias como el Streptococcus pneumoniae, Neisseria
meningitidis y el Staphylococcus aureus y raramente por algunos virus como el
Herpes simple y el virus de la parainfluenza.1 En adultos ocurre muy rara vez,
y su incidencia general ha disminuido gracias a la vacuna anti-Haemophilus
influenzae. La epiglotitis causada por especies de Candida son frecuentes casi
exclusivamente en pacientes inmunosuprimidos.2
Patología
La inspección de la epiglotis la muestra
edematosa, eritematosa y de color rojo cereza,3 así como las zonas
circundantes, incluyendo los músculos aritenoideos y los pliegues
aritenoepiglóticos. Ocasionalmente se ven úlceras, abscesos y otras lesiones
supraglóticas.
Tratamiento
Los niños con epiglotitis son
hospitalizados de inmediato, por lo general bajo los cuidados de una Unidad de
Cuidados Intensivos donde recibirá asistencia ventilatoria, oxígeno húmedo,
terapia intravenosa, incluyendo antibióticos como la ceftriaxona, entre otros.
Tuberculosis
La tuberculosis (abreviada TBC o TB),
llamada alternativa e históricamente tisis (del griego φθίσις, a través del
latín phthisis), es una infección bacteriana contagiosa que afecta
principalmente a los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos. La
especie de bacteria más importante y representativa causante de la tuberculosis
es Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch, perteneciente al complejo
Mycobacterium tuberculosis.
La tuberculosis es, posiblemente, la
enfermedad infecciosa más prevalente del mundo. Considerando su forma latente,
en la cual no presenta síntomas, se estima que afecta al 33 % de la población
mundial.2 Asimismo, es la segunda causa de muerte a nivel global, y la primera
entre las enfermedades infecciosas.
Otras micobacterias, como Mycobacterium
bovis, Mycobacterium africanum, Mycobacterium canetti y Mycobacterium microti
pueden causar también la tuberculosis, pero todas estas especies no lo suelen
hacer en el individuo sano.
Los síntomas clásicos de la tuberculosis
son: tos crónica con esputo sanguinolento, fiebre, sudores nocturnos y pérdida
de peso. La infección de otros órganos causa una amplia variedad de síntomas.
El diagnóstico se basa en la radiología (habitualmente radiografías torácicas),
una prueba de la tuberculina cutánea y análisis de sangre, así como un examen
al microscopio y un cultivo microbiológico de los fluidos corporales como las
expectoraciones. El tratamiento de la tuberculosis es complicado y requiere
largos periodos de exposición con varios antibióticos. Los familiares del
enfermo, si es necesario, también son analizados y tratados. Durante los
últimos años, la tuberculosis ha presentado una creciente resistencia a los
múltiples antibióticos y para ello se ha optado, como medida de prevención, por
campañas de vacunación, generalmente con la vacuna Bacillus Calmette-Guérin
(BCG).
La tuberculosis se contagia por vía aérea,
cuando las personas infectadas tosen, estornudan o escupen. Además, un número
creciente de personas del mundo contraen la tuberculosis debido a que su
sistema inmunitario se debilita por medicamentos inmunosupresores, abuso de
drogas o el sida. La distribución de la tuberculosis no es uniforme en todo el
mundo; aproximadamente el 80 % de la población de muchos países asiáticos y
africanos dan positivo en las pruebas de la tuberculina, mientras que solo 5-10
% de la población de Estados Unidos da positivo.
Según datos publicados por la OMS, en 2013
aproximadamente nueve millones de personas enfermaron de tuberculosis y 1.5
millones murieron por esta causa, de los cuales 360 000 tenían infección por
VIH. Cerca del 60 % de los casos y muertes ocurre a hombres. De las cerca de
510 000 mujeres que murieron por esta causa en este período, más de un tercio
tenían infección por VIH. La OMS estima que el diagnóstico precoz y el
tratamiento efectivo logró que se salvaran 37 millones de personas entre 2000 y
2013, pero considera «todavía inaceptablemente alta» la cantidad de muertes
debido a que son prevenibles.
Signos y síntomas
Imagen que muestra los principales
síntomas de variantes y etapas de la tuberculosis. Muchos síntomas se solapan
en varias variantes, mientras que otros son más (pero no del todo) específicos
de ciertas variantes.8 Múltiples variantes pueden estar presentes al mismo
tiempo.
Clínicamente la tuberculosis se puede
manifestar por signos y síntomas pulmonares o extrapulmonares. El primer caso
incluye:
Neumonía tuberculosa: puede deberse a
primoinfección o a reactivación, aunque la infección primaria suele causar
pocos síntomas (paucisintomática). La primoinfección se caracteriza por la
formación del complejo primario de Ghon (adenitis regional parahiliar,
linfangitis y neumonitis). La clínica en la reactivación suele ser insidiosa,
con febrícula y malestar general. Es frecuente la sudoración nocturna y la
pérdida de peso. En cuanto a semiología pulmonar, suele haber tos persistente
que se puede acompañar de esputos hemoptoicos (sanguinolentos). La neumonía
tuberculosa es muy contagiosa, motivo por el cual los pacientes deben estar
aislados durante dos semanas desde el inicio del tratamiento.
Pleuritis tuberculosa: aparece
generalmente en personas jóvenes y suele hacerlo de forma aguda y
unilateralmente. El signo principal es un exudado en el espacio pleural.
Característicamente en este exudado se puede detectar la enzima
adenosin-desaminasa (ADA) elevada. Asimismo el tipo celular predominante en el
exudado son los linfocitos y las células mesoteliales son escasas.
Con respecto a las extrapulmonares, pueden
aparecer en el contexto de una tuberculosis miliar, la reactivación de un foco
pulmonar o en ausencia de enfermedad clínica pulmonar. Incluye:
Tuberculosis meníngea: forma de meningitis
bacteriana causada por Mycobacterium tuberculosis o más raramente Mycobacterium
bovis. El organismo se asienta en las meninges, predominantemente en la base
encefálica, y forma microgranulomas con posterior rotura. El curso clínico
tiende a ser subagudo, que progresa en días. Los síntomas pueden ser: dolor de
cabeza, rigidez de nuca, déficits neurológicos.
Tuberculosis ocular: infección tuberculosa
del ojo, principalmente del iris, cuerpos ciliares y coroides.
Tuberculosis cardiovascular: tuberculosis
que afecta a corazón, pericardio o vasos sanguíneos. La pericarditis
tuberculosa puede evolucionar a pericarditis constrictiva, hecho que lleva al
uso de corticoesteroides en su tratamiento.
Tuberculosis del sistema nervioso central:
tuberculosis del cerebro, médula espinal o meninges. Generalmente causada por
Mycobacterium tuberculosis y más raramente por Mycobacterium bovis.
Tuberculosis genitourinaria: causa
habitual de piuria estéril (leucocitos en orina sin germen visible). El acceso
de la infección al aparato genitourinario suele ser por vía sanguínea. Puede
ser causa de esterilidad por afectación de los epidídimos en los hombres y de
la trompas de Falopio en las mujeres.
Tuberculosis ganglionar: compromete las
cadenas ganglionares cervicales y supraclaviculares. Produce hinchazón de los
ganglios linfáticos. Puede presentar escrofulodermia: hinchazón de extensión
local del tejido subcutáneo por una reactivación del bacilo tuberculoso en
dichos tejidos. En este caso, se producen fístulas o úlceras drenantes, que
presentan fibrosis e induración además de un característico color rojizo
oscuro. Es común en pacientes jóvenes y niños. En infantes es muy común que la
infección se presente en ganglios superficiales acompañados de fístulas. El 50
% de los casos, tanto en jóvenes como en niños, la enfermedad se manifiesta con
grave hinchazón de los ganglios cervicales. El ganglio hinchado se presenta en
exploración física como una gran masa dolorosa y con probable fistulación (escrófula).
Dicha fistulación (escrofulodermia) suele ser de color rojo oscuro. En todos
los casos hay presencia de fiebre.
Tuberculosis osteoarticular: Tras una
infección pulmonar el bacilo puede circular por el torrente sanguíneo hasta
alojarse en algún hueso o articulación, se trataría así de una osteoartritis
tuberculosa o tuberculosis osteoarticular. También puede aparecer osteomielitis
tuberculosa sin afectación articular, aunque su frecuencia es baja.
Teóricamente, la infección puede originarse por una herida producida por un
objeto contaminado con el bacilo, si bien no está documentada ninguna por esta
vía. En los años 1930 se realizaban tratamientos con luz de arco de carbón con
resultados dispares.
- Diseminados (TBC miliar)
Tuberculosis miliar: forma de tuberculosis
debida a la diseminación sanguínea del bacilo, afectando a distintos órganos.
Suele ocurrir en personas con grave alteración del sistema inmune. Asimismo es
más frecuente en ancianos. Clínicamente puede cursa con inicio agudo o insidioso.
La sintomatología es dominada por fiebre y otros síntomas constitucionales.
Para su diagnóstico deben practicarse alguno o todos los siguientes cultivos:
esputo, orina, jugo gástrico o médula ósea.
Transmisión
La transmisión de la tuberculosis solo puede
realizarse por personas que tengan activa la enfermedad. La TBC se transmite a
través de partículas expelidas por el paciente bacilífero (con TBC activa) con
la tos, estornudo, hablando, escupida, etc., por lo que se recomienda no tener
contacto con terceras personas. Las gotas infecciosas (flügge's o droplets) son
de un diámetro entre 0,5 a 5 µm, pudiéndose producir alrededor de 400 000 con
un solo estornudo.11 Cada una de esas gotitas proveniente de un enfermo activo
puede transmitir el microorganismo, especialmente sabiendo que la dosis
infectante de la tuberculosis es considerablemente baja, de modo que la
inhalación de una sola de las bacterias puede causar una infección.12 La
probabilidad de una transmisión eficaz aumenta con el número de partículas
contaminadas expelidas por el enfermo, en lo buena que sea la ventilación del
área, la duración de la exposición y en la virulencia de la cepa del M.
tuberculosis. Las personas con contactos frecuentes, prolongados, o intensos
tienen un riesgo de alrededor del 25 % de ser infectados. Para un fumador las
posibilidades de enfermar se multiplican por 2,5.13 Un paciente con TBC activa
sin tratamiento puede infectar entre 10-15 personas por año. Otros riesgos
incluyen aquellas áreas donde la TBC es frecuente, en pacientes
inmunodeprimidos con condiciones como malnutrición y sida, poblaciones étnicas
en alto riesgo y trabajadores de la salud sirviendo en regiones de alto
riesgo.14 En los pacientes con sida, la TBC actúa como enfermedad oportunista
(coinfección) fuertemente asociada. También puede transmitirse por vía
digestiva, sobre todo al ingerir leche no higienizada procedente de vacas
tuberculosas infectadas con Mycobacterium bovis.
La cadena de transmisión puede romperse si
se aísla al enfermo con tuberculosis activa y comenzando de inmediato una
terapia antituberculosis efectiva. Después de dos semanas con dicho
tratamiento, aquellos pacientes con TBC activa y no-resistente dejan de ser
contagiosos. Si una persona llegase a quedar infectada, le tomará menos de 21
días a un mes antes que pueda comenzar a transmitir la enfermedad a otros.
Cuadro clínico de la tuberculosis
Eritema nodoso en pie izquierdo asociado a
tuberculosis extrapulmonar
En el comienzo de la enfermedad, las
personas con tuberculosis pueden tener síntomas comunes a otras enfermedades,
como son fiebre, cansancio, falta de apetito, pérdida de peso, depresión, sudor
nocturno y disnea en casos avanzados; mas cuando se agregan las aflicciones de
tos y expectoración purulenta por más de quince días debe estudiarse, pues se
considera un síntoma respiratorio.
En un 25 por ciento de los casos activos,
la infección se traslada de los pulmones, causando otras formas de
tuberculosis. Ello ocurre con más frecuencia en aquellos pacientes
inmunosuprimidos y en niños. Las infecciones extrapulmonares incluyen la
pleura, el sistema nervioso central causando meningitis, el sistema linfático
causando escrófula del cuello, el sistema genitourinario causando tuberculosis
urogenital y los huesos o articulaciones en el caso de la enfermedad de Pott.
Una forma especialmente seria de tuberculosis diseminada lleva el nombre de
tuberculosis miliar. A pesar de que la tuberculosis extrapulmonar no es contagiosa,
puede coexistir con la contagiosa tuberculosis pulmonar.16
Historia
La tuberculosis es una de las enfermedades
más antiguas que afectan a los seres humanos. Aunque se estima una antigüedad
entre 15 000 a 22 000 años, se acepta más que esta especie evolucionó de otros
microorganismos más primitivos dentro del propio género Mycobacterium. Se puede
pensar que en algún momento de la evolución, alguna especie de microbacterias
traspasara la barrera biológica, por presión selectiva, y pasará a tener un
reservorio en animales. Esto, posiblemente, dio lugar a un anciano progenitor
del Mycobacterium bovis, que es la aceptada por muchos como la más antigua de
las especies que actualmente integran el denominado complejo Mycobacterium
tuberculosis, que incluye M. tuberculosis, M. bovis, M. africanum y M. microti.
El "escalón" siguiente sería el paso del M. bovis a la especie
humana, coincidiendo con la domesticación de los animales por parte del hombre.
Así, posiblemente, pudo surgir como patógeno para el perro.
Patogenia de la tuberculosis
La tuberculosis constituye un paradigma de
la interacción de un agente exógeno y la respuesta inmunitaria del huésped. La
Organización Mundial de la Salud estima 2000 millones de infectados por el M.
tuberculosis y ocho millones de nuevos infectados cada año, venciendo la
batalla en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, mueren casi dos millones
de personas al año por causa de esta enfermedad.
Infección tuberculosa latente: la
infección por M. tuberculosis suele realizarse por vía aérea. De esta manera,
el bacilo es fagocitado por los macrófagos alveolares. En un 30 % de los casos,
estos macrófagos son incapaces de destruirlo. Entonces se genera la infección,
que se caracteriza por el crecimiento en el interior del fagosoma de los
macrófagos infectados. Ello es debido a que el bacilo es capaz de frenar la
unión fago-lisosoma. Histopatológicamente, en el foco de infección se genera un
granuloma, que se caracteriza por la presencia de tejido necrótico
intragranulomatoso y que se estructura finalmente con la adquisición de la
inmunidad. Con la inmunidad, los macrófagos infectados pueden activarse y
destruir el bacilo, de manera que se controla la concentración de este.
Entonces empieza la infección latente,
caracterizada por la presencia de respuesta inmune específica, control de la
concentración bacilar, pero con la presencia de bacilos latentes (en estado
estacionario) en el tejido necrótico. A medida que los macrófagos van drenando
este tejido, los bacilos latentes se confunden con esta necrosis y son drenados
hacia el espacio alveolar, donde pueden reactivar su crecimiento de nuevo. De
esta manera se mantiene la infección durante años.
Clínicamente, la infección tuberculosa
latente no genera síntomas. Su diagnóstico se basa actualmente en el test
cutáneo de Mantoux. Los individuos con esta infección no pueden infectar a
nadie. Sin embargo, en un 10 % de los casos, el control de la concentración
bacilar se pierde, se reanuda el crecimiento y se puede generar una tuberculosis
activa, o enfermedad tuberculosa propiamente. Es por ello que debe tratarse,
sobre todo aquellos pacientes recientemente infectados. Lamentablemente, el
tratamiento representa la administración de isoniazida durante 9 meses, hecho
que dificulta su seguimiento.
Progresión
Progresará de infección tuberculosa a
enfermedad tuberculosa. Puede ocurrir de forma temprana (tuberculosis primaria,
alrededor del 1-5 %) o varios años después de la infección (tuberculosis
postprimaria, secundaria, reactivación tuberculosa en alrededor del 5 al 9 %).
El riesgo de reactivación se ve incrementado con alteraciones en el sistema
inmunitario, tales como las causadas por el VIH. En pacientes coinfectados de
VIH y TBC, el riesgo de reactivación se incrementa un 10 % por año, mientras
que en una persona inmunocompetente el riesgo es del 5 al 10 % durante toda la
vida.
Algunos fármacos, incluyendo tratamientos
usados actualmente en la artritis reumatoide que actúan bloqueando el factor de
necrosis tumoral, aumentan el riesgo de activación de una TBC latente debido a
la importante acción de esta citoquina en la respuesta inmune contra la TBC.
Diagnóstico
La TBC activa se diagnostica por la
detección de Mycobacterium tuberculosis en cualquier muestra del tracto
respiratorio (TBC pulmonar) o fuera de él (TBC extrapulmonar). Aunque algunos
métodos más modernos (diagnóstico molecular) han sido desarrollados, la visión
microscópica de bacilos ácido-alcohol resistentes (BAAR) y el cultivo en medio
de Löwenstein-Jensen siguen siendo el gold standard del diagnóstico de la TBC,
especialmente en países con bajos recursos sanitarios, aunque últimamente el
método MODS viene siendo validado dando resultados con una sensibilidad y
especificidad superiores al cultivo. La microsocopía de BAAR es rápida y barata
y un método muy eficiente para detectar pacientes contagiosos. El uso de
cultivo en la TBC se realiza cuando hay poca carga bacteriana (mayor
sensibilidad), para la identificación de la cepa y para el estudio de
sensibilidades a los distintos tratamientos.Tanto la microscopia como el
cultivo pueden usarse para monitorizar el tratamiento.17
Autofluorescencia
La Universidad Autónoma de Madrid publicó
en el Journal of Clinical Microbiology un trabajo donde se describe por primera
vez que las micobacterias son capaces de emitir fluorescencia, lo que permite
verlas en un microscopio de fluorescencia sin necesidad de una tinción previa.
Esta característica presenta interés para el diagnóstico de la tuberculosis ya
que antes era necesario recurrir a las tinciones específicas para poder
observar la mayoría de las bacterias ya que muy pocas presentan
autofluorescencia. Sin embargo la autofluorescencia emitida por las
micobacterias de color azul celeste es tan intensa y brillante como cuando estas
son teñidas de verde con el método antiguo. Además se ha constatado que el
fenómeno es permanente, no disminuyendo la autofluorescencia con el paso del
tiempo por lo que no es necesaria una conservación especial de las muestras
para su mantenimiento.18
Rx de tórax de un caso de tuberculosis
La radiografía es esencial en el
diagnóstico de la enfermedad. Las lesiones típicas radiológicas son apicales,
en hemitórax derecho, en segmentos posteriores y generalmente formando
cavidades.
La herramienta fundamental para el
diagnóstico de caso de tuberculosis es la bacteriología (baciloscopía y
cultivo) por su alta especificidad, sensibilidad y valor predictivo. En
aquellas situaciones donde los estudios bacteriológicos no sean concluyentes
será necesario realizar el seguimiento diagnóstico de acuerdo con la
organización de la red de servicios de salud, utilizando otros criterios:
clínico, epidemiológico, diagnóstico por imágenes, inmunológico,
anatomopatológico.
Toda persona con diagnóstico de
tuberculosis previa consejería y aceptación se deberá realizar la prueba de
diagnóstico para VIH.
Baciloscopia de esputo
Mycobacterium tuberculosis visualización
con el uso de la tinción de Ziehl Neelsen
Consiste en una prueba seriada (tres días
consecutivos), donde se toma una muestra de esputo para ver qué bacteria se
encuentra presente. Con un costo bajo y de rápida ejecución, la baciloscopia es
una técnica que permite identificar al 70-80 % de los casos pulmonares positivos.19
La bacteria Mycobacterium tuberculosis posee una estructura de pared diferente
de aquellas que son capaces de ser tipificables por la tinción Gram, al
presentar una cantidad de lípidos muy abundante. Se le denomina ácido-alcohol
resistente y esta característica es la que permite su observación por la
tinción de Ziehl Neelsen.
Cultivo de muestra biológica
El cultivo puede hacerse en el medio de
Löwenstein-Jensen, que está constituido por:
huevo (albúmina, lípidos) (coagula y le da
solidez)
verde de malaquita (inhibe otras
bacterias)
glicerol (fuente de carbono)
asparaginas (fuente de nitrógeno)
Crece muy lentamente (30 a 90 días) a 37
°C en atmósfera con dióxido de carbono (en cultivo crecen mejor a pesar de ser
aerobio estricto), dando colonias con aspecto de migas de pan (o huevos de
araña), secas amarillentas y rugosas.
Prueba de la tuberculina mediante la
técnica de Mantoux
Inyección intradérmica de PPD para la
realización del test de Mantoux.
Es una prueba cutánea (intradermoreacción)
para detectar infección tuberculosa. Se utiliza como reactivo el PPD (Derivado
Proteico Purificado). Hay que destacar que la prueba de la tuberculina Mantoux
solo implica contacto, no infección.
MODS (Microscopic observation drug
susceptibility)
La susceptibilidad a drogas de
Mycobacterium tuberculosis mediante observación microscópica (MODS) es un
método de desarrollo reciente que posee una sensibilidad y especificidad muy
elevadas, como también una gran reducción del tiempo para el diagnóstico de
infección por el Mycobacterium tuberculosis, a la vez que evalúa la resistencia
a antibióticos de primera línea, como la isoniacida y la rifampicina para los
pacientes TB-MDR (multidrogorresistentes).20
Tratamiento
El tratamiento de la tuberculosis se
realiza con combinaciones de fármacos antituberculosos, haciendo eficaces las
pautas de seis meses de tratamiento, dos en la primera fase de tratamiento y
cuatro meses en la segunda fase.
La tuberculosis es curable, pero es
necesario un diagnóstico temprano (acudir inmediatamente al médico), ya que es
una enfermedad grave si no se sigue el tratamiento adecuado. En seguida, es
indispensable no abandonar el tratamiento dado por el médico porque, al
suspender el tratamiento, esta enfermedad empeora rápidamente y se favorece la
proliferación de bacilos resistentes a los medicamentos.
Tratamiento sanatorial de la tuberculosis
Se inicia a mediados del siglo XIX y
primera mitad del XX, se generaliza como base del tratamiento, principalmente
en los países desarrollados, llegando a ser uno de los índices que determinan
el nivel sanitario de un país.
Los sanatorios se construían a gran
altura, basándose en la teoría fisiológica de aumentar el flujo sanguíneo
pulmonar, por la taquicardia inducida por la altura. Sin embargo, la evidencia
de su eficacia resultó dudosa.
Tratamiento quirúrgico de la tuberculosis
Se realizaron diversas técnicas, todas
ellas basadas en la colapsoterapia, que consistía en hacer colapsar el pulmón
para que permaneciera en reposo y así ayudar a una cicatrización de las
lesiones.
Procedimientos: Condrotomía de primera
costilla
Toracoplastias (amputación de un número de
costillas para conseguir el colapso)
Resecciones pulmonares
Frenicectomía (sección del nervio frénico
para paralizar el diafragma)
Escalenotomía (sección de los músculos
escalenos)
Pneumolisis extrapleural
Neumotórax terapéutico: quizá el
procedimiento quirúrgico más frecuentemente realizado
Tratamiento farmacológico de la
tuberculosis
La historia de la tuberculosis cambia
dramáticamente después de la introducción de los agentes antibióticos. El
tratamiento de la tuberculosis es fundamental para su control, dado que con él
se rompe la cadena de trasmisión cuando el tratamiento es correcto y se sigue
completo.
El tratamiento farmacológico comenzó en
1944 con la estreptomicina (SM) y el ácido paraaminosalicílico (PAS). En 1950,
se realiza el primer ensayo clínico comparando la eficacia de la SM y el PAS
conjuntamente o en monoterapia. El estudio demostró que la terapia combinada
era más efectiva. En 1952, un tercer fármaco, la isoniacida (INH), se añadió a
la combinación, mejorando espectacularmente la eficacia del tratamiento, aunque
todavía con una duración de 18-24 meses. El etambutol se introduce en 1960,
sustituyendo al PAS en los esquemas de tratamiento y reduce la duración a 18
meses. En los años 1970, con la introducción de la rifampicina (RAM) en la
combinación, el tratamiento se acorta a nueve meses. Finalmente, en 1980, la
pirazinamida (PZA) se introduce en el esquema terapéutico, pudiendo reducirse
la duración a seis meses.
Dos hechos biológicos explican por qué la
terapia combinada es más efectiva en el tratamiento de la TBC que la
monoterapia. El primero es que el tratamiento con una sola fármaco induce la
selección de bacilos resistentes y en consecuencia el fallo en eliminar la
enfermedad. El segundo es que las diferentes poblaciones bacilares pueden
coexistir en un mismo paciente.
Los antituberculostáticos se clasifican en
dos grupos en función de su eficacia, potencia y efectos secundarios:
Fármacos de primera línea: isoniacida,
rifampicina, pirazinamida, etambutol o estreptomicina
Fármacos de segunda línea: cicloserina,
etionamida, ciprofloxacino, etc. Se utilizan en los casos de tuberculosis
resistentes o cuando los de primera línea producen efectos secundarios.
Un problema que se está extendiendo en los
últimos años es la aparición de M. tuberculosis resistentes a antibióticos.
Teniendo en cuenta las resistencias a antibióticos que presentan las distintas
cepas, podemos distinguir entre cepas multirresistentes (MDR), que son
bacterias que desarrollan resistencia frente a rifampicina (RMP) e isoniacida
(INH), y cepas ultrarresistentes (XDR), que son bacterias resistentes a drogas
de primera línea y a cualquier miembro de la familia de las fluoroquinolonas y
al menos frente a uno de segunda línea.
Prevención
Se previene mediante una vida sana e
higiénica, identificando oportunamente a los enfermos y asegurando su curación
para no contagiar a otras personas, principalmente por medio de la vacunación
con vacuna BCG.
Medidas preventivas
La persona infectada debe protegerse
siempre que tosa con pañuelos desechables.
Lavado de manos después de toser.
Ventilación adecuada del lugar de
residencia.
Limpiar el domicilio con paños húmedos.
Utilizar mascarilla en zonas comunes.
Restringir visitas a personas no expuestas
a la enfermedad.
Garantizar adherencia al tratamiento.
No fumar. El cigarrillo no causa
tuberculosis, pero sí favorece el desarrollo de la enfermedad.
Vacunas
En muchos países se usa la vacuna BCG como
parte de los programas de control de la tuberculosis, especialmente en niños.
Esta vacuna fue desarrollada en el Instituto Pasteur, Francia, entre los años
1905 y 1921.26 Sin embargo, las vacunaciones masivas no comenzaron hasta
después de la Segunda Guerra Mundial.27 La eficacia en la protección de la BCG
en formas graves de tuberculosis (p.ej.: meningitis) en niños menores de 4 años
es grande, y está alrededor del 80 %; su eficacia en adolescentes y adultos es
más variable, estando entre el 0 y el 80 %.28
RUTI es una vacuna terapéutica que se está
desarrollando actualmente en la Unidad de Tuberculosis Experimental de Badalona
(España) para disminuir el tratamiento de la infección tuberculosa latente29
de 9 a 1 mes de administración de isoniacida. Responsables son Archivel Farma y
el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, conocido popularmente como Can
Ruti, lo que ha dado nombre a la vacuna.
Neumonía
La neumonía o pulmonía es una enfermedad
del sistema respiratorio que consiste en la inflamación de los espacios
alveolares de los pulmones.3 La mayoría de las veces la neumonía es
infecciosa, pero no siempre es así. La neumonía puede afectar a un lóbulo
pulmonar completo (neumonía lobular), a un segmento de lóbulo, a los alvéolos
próximos a los bronquios (bronconeumonía) o al tejido intersticial (neumonía
intersticial). La neumonía hace que el tejido que forma los pulmones se vea
enrojecido, hinchado y se vuelva doloroso. Muchos pacientes con neumonía son
tratados por médicos de cabecera y no ingresan en los hospitales. La neumonía
adquirida en la comunidad (NAC) o neumonía extrahospitalaria es la que se
adquiere fuera de los hospitales, mientras que la neumonía nosocomial (NN) es
la que se adquiere durante la estancia hospitalaria, una vez transcurridas las
48 horas o dos semanas después de recibir el alta.
La neumonía puede ser una enfermedad grave
si no se detecta a tiempo, y puede llegar a ser mortal, especialmente entre
personas de edad avanzada y entre los inmunodeprimidos. En particular los
pacientes de sida contraen frecuentemente la neumonía por Pneumocystis. Las
personas con fibrosis quística tienen alto riesgo de padecer neumonía debido a
que continuamente se acumula fluido en sus pulmones.
Puede ser altamente contagiosa, ya que los
microorganismos causantes de dicha enfermedad se diseminan rápidamente en el
aire, y pueden propagarse por medio de estornudos, tos y mucosidad; un paciente
que ha padecido neumonía puede quedar con secuelas de ésta en su organismo por
mucho tiempo, esto lo hace potencialmente contagioso y las personas más
propensas a contraerla son las que estén en curso de una gripe o un cuadro
asmático, entre otras enfermedades del aparato respiratorio.
Fisiopatología
Tipos de neumonía
Neumonías infecciosas
Neumonía bacteriana
Neumonía vírica
Neumonía por hongos
Neumonía por parásitos
Neumonía atípica
Neumonía adquirida en la comunidad
Neumonía asociada a ventilación mecánica
Síndrome agudo respiratorio
Neumonías causadas por agentes infecciosos
o no infecciosos
Neumonía aspirativa
Neumonía lipoidea
Neumonía eosinófila
Bronquiolitis obliterante con neumonía
organizativa
Neumonías no infecciosas
Neumonía química
Los casos de neumonía infecciosa a menudo
presentan una tos que produce un esputo (flema) de color marrón o verde y una
fiebre alta que puede ir acompañada de escalofríos febriles. La disnea es el
signo temprano más específico y sensible. El dolor torácico pleurítico también
es común, (dolor agudo o punzante que aparece o empeora cuando se respira
hondo.) Los enfermos de neumonía pueden toser sangre, sufrir dolores de cabeza
o presentar una piel sudorosa y húmeda. Otros síntomas posibles son falta de
apetito, cansancio, cianosis, náuseas, vómitos y dolores articulares o
musculares. Las formas menos comunes de neumonía pueden causar otros síntomas,
por ejemplo, la neumonía causada por Legionella, ya que puede causar dolores
abdominales y diarrea, mientras que la neumonía provocada por tuberculosis o
Pneumocystis puede causar únicamente pérdida de peso y sudores nocturnos. En
las personas mayores, la manifestación de la neumonía puede no ser típica.
Pueden desarrollar una confusión nueva o más grave, o experimentar
desequilibrios, provocando caídas. Los niños con neumonía pueden presentar
muchos de los síntomas mencionados, pero en muchos casos simplemente están
adormecidos o pierden el apetito.
Los síntomas de la neumonía requieren una
evaluación médica inmediata. La exploración física por parte de un asistente
sanitario puede revelar fiebre o a veces una temperatura corporal baja, una
velocidad de respiración elevada (taquipnea), una presión sanguínea baja
(hipotensión), un ritmo cardíaco elevado (taquicardia), o una baja saturación
de oxígeno (SatO2), que es la cantidad de oxígeno en la hemoglobina bien
revelada por pulsioximetría o por gasometría arterial (GASA). Los enfermos que
tienen dificultades para respirar (disnea), están confundidos o presentan
cianosis (piel azulada) y necesitan de atención inmediata.
La exploración física de los pulmones
puede ser normal, pero a menudo presenta una expansión (amplexión) mermada del
tórax en el lado afectado, respiración bronquial auscultada con fonendoscopio
(sonidos más ásperos provenientes de las vías respiratorias más grandes,
transmitidos a través del pulmón inflamado y consolidado) y estertores
perceptibles en el área afectada durante la inspiración. La percusión puede ser
apagada (mate) sobre el pulmón afectado, pero con una resonancia aumentada y no
mermada (lo que la distingue de un embalse pleural). Aunque estos signos son
relevantes, resultan insuficientes para diagnosticar o descartar una neumonía;
de hecho, en estudios se ha demostrado que dos médicos pueden llegar a
diferentes conclusiones sobre el mismo paciente.
Neumonía.
Los virus necesitan invadir las células
para su reproducción. Normalmente los virus llegan al pulmón a través del aire,
siendo inhalados por la boca o la nariz, o al ingerir un alimento. Una vez en
el pulmón, los virus invaden las células de revestimiento de las vías aéreas y
los alvéolos. Esta invasión a menudo conduce a la muerte celular, ya sea
directamente o por medio de apoptosis. Cuando el sistema inmune responde a la
infección viral provoca más daño pulmonar. Los leucocitos, principalmente los
linfocitos, activan una variedad de mediadores químicos de inflamación ―como
son las citoquinas, que aumentan la permeabilidad de la pared bronquio alveolar
permitiendo el paso de fluidos―. La combinación de destrucción celular y el
paso de fluidos al alvéolo empeora el intercambio gaseoso.
Además del daño pulmonar, muchos virus
infectan a otros órganos y pueden interferir múltiples funciones. La infección
viral también puede hacer más susceptible al huésped a la infección
bacteriana.
Las neumonías virales son causadas
principalmente por el virus de la influenza, virus sincitial respiratorio,
adenovirus. El virus del herpes es una causa rara de neumonía excepto en recién
nacidos. El citomegalovirus puede causar neumonía en inmunodeprimidos.
Clasificación
Las neumonías puede clasificarse en:
En función del agente causal: neumocócica
neumonía estafilocócica
Neumonía por Klebsiella
Neumonía por Legionella
Por la afectación anatomopatológica:
Neumonía alveolar o lobar: afecta múltiples alvéolos, que se encuentran llenos
de exudado pudiendo incluso comprometer un lóbulo completo; no obstante los
bronquiolos están bastante respetados, motivo por el cual se puede observar en
ocasiones el fenómeno radiológico conocido como broncograma aéreo. Esta es la
presentación típica de la neumonía neumococica.
Neumonía multifocal o bronconeumonía:
afecta a los alveolos y a los bronquiolos adyacentes; la afectación suele ser
segmentaria múltiple, pero es raro que afecte a un lóbulo completo; debido a la
afectación de bronquiolos, no se aprecia el signo del broncograma aéreo. Suele
manifestarse de este modo la neumonía por Gram negativos y por staphylococcus
aureus.
Neumonía intersticial: como su nombre lo
dice afecta la zona del intersticio, respetando la luz bronquial y alveolar.
Suele ser la forma de manifestación de virus y otros gérmenes atípicos o de
Pneumocystis jirovecii, aunque en ocasiones pueden producirla bacterias
comunes.
Neumonía necrotizante o absceso pulmonar:
algunos gérmenes pueden producir necrosis en el parénquima pulmonar, que
radiológicamente aparecen como zonas hiperlucentes en el seno de un área
condensada; dependiendo de que haya una única cavidad grande (mayor a 2 cm) o
múltiples cavidades pequeñas, se habla respectivamente de absceso pulmonar o
neumonía necrotizante.
En función de la reacción del huésped:
Neumonía supurada.
Neumonía fibrinosa.
En función del tipo de huésped: Neumonía
en paciente inmunocompetente.
Neumonía en paciente inmunodeprimido.
Esta diferenciación puede determinar un
espectro etiológico totalmente diferente; el tipo de inmunodepresión, su
intensidad y su duración influyen en las principales etiologías a considerar y
en el diagnóstico diferencial, pronóstico, manejo diagnóstico y terapéutico
aconsejable.
En función del ámbito de adquisición
Adquiridas en la comunidad (o
extrahospitalarias). Ha sido definida como una infección de los pulmones
provocada por una gran variedad de microorganismos adquiridos fuera del ámbito
hospitalario y que determinan la inflamación del parénquima pulmonar y de los
espacios alveolares. Esta tipo de neumonía se adquiere en el seno de la
población en general y se desarrolla en una persona no hospitalizada o en los
pacientes hospitalizados que presentan esta infección aguda en las 24 a 48
horas siguientes a su internación.
Neumonías hospitalarias o nosocomiales
(actualmente se prefiere el término Neumonía asociada al cuidado de la Salud):
Presentan mayor mortalidad que la neumonía adquirida en la comunidad. Ocurre a
las 48 horas o más después de la admisión hospitalaria, se deben excluir las
enfermedades que se encontraban en período de incubación al ingreso. En el
hospital se da la conjunción de una población con alteración de los mecanismos
de defensas, junto a la existencia de unos gérmenes muy resistentes a los
antibióticos, lo que crea dificultades en el tratamiento de la infección.
Clasificación pronóstica
Fine o PSI.
Existen dos clasificaciones pronósticas de
la neumonía o pulmonía:
Clasificación de Fine o PSI (pneumonia
severity index o PSI). Esta clasificación asigna una puntuación en función de
20 parámetros; con esa puntuación se clasifica en uno de los 5 estratos,
diferenciados por su mortalidad. La estrategia de este sistema de clasificación
se basa en que la mortalidad a los 30 días es distinta para cada grupo. Los
pacientes clasificados en los grupos I y II son los de menor riesgo, con una
mortalidad inferior a 2 %, y la mayoría pueden ser tratados de forma
ambulatoria, debe tomarse en cuenta que un paciente menor de 50 años, sin
ninguna de las enfermedades enunciadas en el cuadro, con esta de conciencia
normal y sin alteraciones importantes de signos vitales, puede asignarse al
grupo I, sin necesidad de determinaciones analíticas. Por el contrario, los
pacientes clasificados en los grupos IV y V son los de mayor riesgo, con una
mortalidad que oscila entre 15 y 25 % y deben ser ingresado. La conducta a
seguir en los pacientes clasificados en el grupo III, considerar de riesgo
intermedio, con una mortalidad cercana al 4 %, no está todavía bien definida,
puede permanecer en el servicio de urgencias un periodo de observación para
decidir su ingreso o tratamiento ambulatorio.
Clasificación CURB65 o CRB65. El modelo
CURB65 o CRB65 valora 5 aspectos y la edad mayor a 65 (de ahí el acrónimo
CURB65), el cual permite estratificar a los pacientes en 5 categorías de
gravedad, con probabilidades de muerte entre 0,7 % si tiene 0 puntos, al 40 %
si tiene 4 puntos o más. También es útil para valorar la necesidad de ingreso.
De cualquier forma, la decisión debe ser
individualizada en cada caso, basada en la experiencia y el sentido común y, en
lo posible, debe tener en cuenta las posibilidades del paciente.
Causas
La neumonía puede ser causada por varios
agentes etiológicos:
Múltiples bacterias, como neumococo
(Streptococcus pneumoniae), Mycoplasmas pneumoniae, Chlamydias pneumoniae.
Distintos virus.
Hongos, como Pneumocystis jiroveci,
cándida.
En recién nacidos las neumonías suelen ser
causadas por: Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus aureus y ocasionalmente
bacilos gram negativos.
En lactantes (niños de un mes a dos años)
y preescolares (niños de dos años a cinco años): el principal patógeno
bacteriano es el Streptococcus pneumoniae, además ocasionalmente es causada por
la Chlamydia trachomatis y por el Mycoplasma pneumoniae.
En niños mayores de cinco años:
Streptococcus pneumoniae y Mycloplasma pneumoniae.
En inmunocomprometidos: bacterias
gramnegativas, Pneumocystis jiroveci, citomegalovirus (CMV), hongos, y
Micobacterium tuberculosis.8
En ocasiones se puede presentar neumonías
por bacterias anaeróbicas, en el caso de personas que tienen factores de riesgo
para aspirar contenido gástrico a los pulmones, existe un riesgo significativo
de aparición de abscesos pulmonares.
En las neumonías nosocomiales: Pseudomonas
aeruginosa, hongos y Staphylococcus aureus.
En personas adultas: Streptococcus
pneumoniae y virus influenza.
En los casos de neumonía atípica: virus,
Mycoplasma pneumoniae y Chlamydia pneumoniae.
Diversos agentes infecciosos ―virus,
bacterias y hongos― causan neumonía, siendo los más comunes los siguientes:
Streptococcus pneumoniae: la causa más
común de neumonía bacteriana en niños;
Haemophilus influenzae de tipo b (Hib): la
segunda causa más común de neumonía bacteriana;
El virus sincitial respiratorio es la
causa más frecuente de neumonía vírica.
Pneumocystis jiroveci es una causa
importante de neumonía en niños menores de seis meses con VIH/sida, responsable
de al menos uno de cada cuatro fallecimientos de lactantes seropositivos al
VIH.
Signos y síntomas
Los siguientes síntomas pueden estar
relacionados con la enfermedad:11
Generalmente, es precedida por una
enfermedad como la gripe o el catarro común.
Fiebre prolongada por más de tres días, en
particular si es elevada.
La frecuencia respiratoria aumentada:
recién nacidos hasta menos de tres meses: más de 60 por minuto,
lactantes: más de 50 por minuto,
preescolares y escolares: más de 40 por
minuto,
adultos: más de 20 por minuto.
Se produce un hundimiento o retracción de
las costillas con la respiración, que se puede observar fácilmente con el pecho
descubierto.
Las fosas nasales se abren y se cierran
como un aleteo rápido con la respiración. (Esto se da principalmente en niños).
Quejido en el pecho como asmático al
respirar.
Las personas afectadas de neumonía a
menudo tienen tos que puede producir una expectoración de tipo mucopurulento
(amarillenta), fiebre alta que puede estar acompañada de escalofríos.
Limitación respiratoria también es frecuente así como dolor torácico de
características pleuríticas (aumenta con la respiración profunda y con la tos).
También pueden tener hemoptisis (expectoración de sangre por la boca durante
episodios de tos) y disnea. Suele acompañarse de compromiso del estado general
(anorexia, astenia y adinamia).
Al examen físico general es probable
encontrar taquicardia, taquipnea y baja presión arterial, ya sea sistólica o
diastólica.
Al examen físico segmentario, el síndrome
de condensación pulmonar es a menudo claro; a la palpación: disminución de la
expansión y de la elasticidad torácica y aumento de las vibraciones vocales;
a la percusión: matidez.
a la auscultación: disminución del
murmullo vesicular. Puede presentarse un cuadro compuesto de soplo tubario rodeado
por una corona de estertores crepitantes.
El paciente infantil tiene la piel fría,
tose intensamente, parece decaído, apenas puede llorar y puede tener
convulsiones, se pone morado cuando tose, no quiere comer (afagia), apenas
reacciona a los estímulos. El cuadro clínico es similar en el paciente adulto.
En adultos sobre 65 años es probable una
manifestación sintomática muchísimo más sutil que la encontrada en personas
jóvenes.
Diagnóstico
Neumonía apical derecha.
Muestras de diagnóstico
a) Pulmón sano.
b) Pulmón con neumonía.
El diagnóstico de neumonía se fundamenta
tanto en la clínica del paciente como en resultado de Rx. Generalmente se usan
la Rx de tórax (posteroanterior y lateral), analítica sanguínea y cultivos
microbiológicos de esputo y sangre.12 La radiografía de tórax es el
diagnóstico estándar en hospitales y clínicas con acceso a rayos x.
En personas afectadas de otras
enfermedades (como sida o Enfisema) que desarrollan neumonía, la Rx de tórax
puede ser difícil de interpretar. Un TAC u otros test son a menudo necesarios
en estos pacientes para realizar un diagnóstico diferencial de neumonía.
Tratamiento
Principal antibiótico por agente
bacteriano
Streptococcus pneumoniae13 31,1
En adultos sanos: Azitromicina o
Doxiciclina.
Comorbilidades:
Levofloxacino o
Moxifloxacino o
Amoxicilina.
Staphylococcus aureus 0,4
Oxacilina o
Cefuroxima o
Cefazolina o
Amoxicilina y ácido clavulánico
Moraxella catarrhalis 0,4
Cefuroxima o
Trimetoprim-sulfametoxazol o
Cefotaxima o
Ceftriaxone o
Ceftazidima o
Ciprofloxacino o
Levofloxacina o
Azitromicina
Streptococcus pyogenes 0,4
Clindamicina o
Penicilina G o
Vancomicina
Neisseria meningitidis 0,4
Penicilina G o
Ceftriaxone o
Cefotaxima o
Ceftriaxone o
Cloranfenicol o
Ciprofloxacino o
Rifampina o
Eritromicina
Klebsiella pneumoniae 0,4
Cefotaxima o
Ceftriaxone o
Gentamicina o
Amikacina o
Piperacilina o
Imipenem o
Ciprofloxacino o
Trimetoprim-sulfametoxazol
Haemophilus influenzae 0,4
Azitromicina o
Doxiciclina.
Cefotaxima o
Ceftriaxone o
Amoxicilina o
Ampicilina o
Cloranfenicol
Neumonía atípica Legionella pneumophila 23,2
Mycoplasma pneumoniae 3,0
Chlamydophila pneumoniae 1,2
Pneumocystis jiroveci 10,7
Tuberculosis 0,4
La mayoría de los casos de neumonía puede
ser tratada sin hospitalización. Normalmente, los antibióticos orales, reposo,
líquidos, y cuidados en el hogar son suficientes para completar la resolución.
Sin embargo, las personas con neumonía que están teniendo dificultad para respirar,
las personas con otros problemas médicos, y las personas mayores pueden
necesitar un tratamiento más avanzado. Si los síntomas empeoran, la neumonía no
mejora con tratamiento en el hogar, o se producen complicaciones, la persona a
menudo tiene que ser hospitalizada.
Los antibióticos se utilizan para tratar
la neumonía bacteriana. En contraste, los antibióticos no son útiles para la
neumonía viral, aunque a veces se utilizan para tratar o prevenir las
infecciones bacterianas que pueden ocurrir en los pulmones dañados por una
neumonía viral. La elección de tratamiento antibiótico depende de la naturaleza
de la neumonía, los microorganismos más comunes que causan neumonía en el área
geográfica local, y el estado inmune subyacente y la salud del individuo.
El tratamiento de la neumonía debe estar
basada en el conocimiento del microorganismo causal y su sensibilidad a los
antibióticos conocidos. Sin embargo, una causa específica para la neumonía se
identifica en solo el 50% de las personas, incluso después de una amplia
evaluación. En el Reino Unido, la amoxicilina y la claritromicina o la
eritromicina son los antibióticos seleccionados para la mayoría de los
pacientes con neumonía adquirida en la comunidad; a los pacientes alérgicos a
las penicilinas se les administra la eritromicina en vez de amoxicilina. En
Estados Unidos, donde las formas atípicas de neumonía adquiridas en la
comunidad son cada vez más comunes, la azitromicina, la claritromicina y las
fluoroquinolonas han desplazado a amoxicilina como tratamiento de primera
línea. La duración del tratamiento ha sido tradicionalmente de siete a diez
días, pero cada vez hay más pruebas de que los cursos más cortos (tan corto
como tres días) son suficientes.
Entre los antibióticos para la neumonía
adquirida en el hospital se pueden incluir la vancomicina, la tercera y cuarta
generación de cefalosporinas, las carbapenemas, las fluoroquinolonas y los
aminoglucósidos. Estos antibióticos se suelen administrar por vía intravenosa.
Múltiples antibióticos pueden ser administrados en combinación, en un intento
de tratar todos los posibles microorganismos causales. La elección de
antibióticos varía de un hospital a otro, debido a las diferencias regionales
en los microorganismos más probables, y debido a las diferencias en la
capacidad de los microorganismos a resistir a diversos tratamientos
antibióticos.
Las personas que tienen dificultad para
respirar debido a la neumonía puede requerir oxígeno extra. Individuos
extremadamente enfermos pueden requerir de cuidados intensivos de tratamiento,
a menudo incluyendo intubación y ventilación artificial.
La neumonía viral causada por la influenza
A pueden ser tratados con amantadina o rimantadina, mientras que la neumonía
viral causada por la influenza A o B puede ser tratado con oseltamivir o
zanamivir. Estos tratamientos son beneficiosos solo si se inició un plazo de 48
horas de la aparición de los síntomas. Muchas cepas de influenza A H5N1,
también conocida como influenza aviar o «gripe aviar», han mostrado resistencia
a la amantadina y la rimantadina. No se conocen tratamientos eficaces para las
neumonías virales causadas por el coronavirus del SRAS, el adenovirus, el
hantavirus o el parainfluenza virus.
Influenza (gripe)
Síntomas de la influenza
La influenza (también conocida como
"gripe") es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por
virus de la influenza. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en
ocasiones puede llevar a la muerte. La influenza es diferente al resfriado. Por
lo general, la influenza comienza de repente. Las personas enfermas a causa de
la influenza a menudo tienen algunos de estos síntomas o todos:
•Fiebre* o sentirse afiebrado/con
escalofríos
•Tos
•Dolor de garganta
•Mucosidad nasal o nariz tapada
•Dolores musculares y corporales
•Dolores de cabeza
•Fatiga (cansancio)
•Algunas personas pueden tener vómitos y
diarrea, aunque esto es más común en los niños que en los adultos.
*Es importante aclarar que no todas las
personas con influenza tendrán fiebre.
Complicaciones por la influenza
La mayoría de las personas que contraen la
influenza se recuperarán en un periodo que va desde unos pocos días hasta menos
de dos semanas, pero algunas personas desarrollan complicaciones (como la
neumonía) como consecuencia de la influenza, algunas de las cuales pueden poner
en riesgo la vida y causar la muerte.
Las infecciones sinusales y del oído son
ejemplos de las complicaciones moderadas de la influenza mientras que la
neumonía es una complicación grave a causa de la influenza que puede causar
infección por el virus de la influenza o coinfección bacteriana y por el virus
de la influenza. Otras posibles complicaciones graves desencadenadas por la
influenza pueden ser la inflamación del tejido que rodea el corazón
(miocarditis), el tejido cerebral (encefalitis) o el tejido muscular (miositis,
rabdomiólisis) y la insuficiencia multiorgánica (p. ej., insuficiencia renal y
respratoria). La infección de las vías respiratorias por el virus de la
influenza puede desencadenar una respuesta inflamatoria en el cuerpo y puede
derivar en una sepsis, una respuesta a infecciones que pongan en peligro la
vida. La influenza también puede empeorar otros problemas de salud crónicos.
Por ejemplo, las personas con asma pueden sufrir ataques de asma mientras
tienen influenza y las personas con
enfermedades cardiacas crónicas pueden presentar un agravamiento de su
condición desencadenado por la influenza.
Personas con alto riesgo de contraer
influenza
Cualquiera puede contraer la influenza
(incluso las personas sanas) y los problemas de salud graves a causa de la
influenza pueden surgir a cualquier edad; sin embargo, algunas personas tienen alto riesgo de
presentar complicaciones graves relacionadas con la influenza si contraen la
enfermedad. Esto incluye a las personas de 65 años de edad en adelante,
personas de cualquier edad con ciertas afecciones crónicas (como el asma, la
diabetes o enfermedades cardíacas), las mujeres embarazadas y los niños menores
de 5 años, pero especialmente los que tienen menos de 2 años.
Influenza (gripe)
Comienzo de los síntomas Gradual Repentino
Fiebre Poco frecuente Normal; dura 3 a 4
días
Dolores Leve Habitual; a menudo intenso
Escalofríos Poco común Bastante común
Fatiga, debilidad A veces Normal
Estornudo Común A veces
Incomodidad en el pecho, tos Leve a
moderado; tos áspera Común; puede ser intenso
Nariz tapada Común A veces
Dolor de garganta Común A veces
Dolor de cabeza Poco frecuente Común
Las personas que experimentan signos de
advertencia deberían recibir atención médica de inmediato.
En los niños
•Respiración acelerada o problemas para
respirar
•Coloración azulada en los labios o el
rostro
•Se expande la caja torácica al respirar
•Dolor de pecho
•Dolor muscular intenso (el niño se rehusa
a caminar)
•Deshidratación (no orina por 8 horas,
tiene la boca seca y al llorar no tiene lágrimas)
•No está alerta ni interactúa cuando está
despierto
•Convulsiones
•Fiebre por encima de los 104 °F
•En el caso de niños menores de 12
semanas, cualquier cuadro febril
•Fiebre o tos que mejora pero reincide o
empeora
•Agravamiento de las afecciones crónicas
En los adultos
•Dificultad para respirar o falta de aire
•Dolor o presión constante en el pecho o
abdomen
•Mareos persistentes, confusión,
dificultad para despertarse
•Convulsiones
•No orina
•Dolor muscular intenso
Hepatitis
La hepatitis es una enfermedad
inflamatoria que afecta al hígado. Su causa puede ser infecciosa (viral,
bacteriana, etc.), inmunitaria (por autoanticuerpos, hepatitis autoinmune) o
tóxica (por ejemplo por alcohol, sustancia tóxicas o fármacos). También es
considerada, dependiendo de su etiología, una enfermedad de transmisión sexual.
Hay virus específicos para la hepatitis
(virus hepatotropos), es decir, aquellos que solo provocan hepatitis. Existen
muchos virus: A, B, C, D, E, F y G. Los más importantes son los virus A, B, y
C; en menor medida, el D y el E, siendo F y G los últimos descritos y los menos
estudiados.
Otros virus no específicos son:
Virus de Epstein-Barr (EVE): causante de
la mononucleosis infecciosa y de amigdalitis.
Citomegalovirus (CMV): tiene tropismo
hepático
Causas
La hepatitis es una enfermedad de la que
se conocen numerosas causas:
Infecciones por virus, bacterias o
parásitos.
Trastornos de tipo autoinmune.
Lesiones debidas a la interrupción de la
irrigación sanguínea normal del hígado.
Traumatismos.
Presencia en el organismo de determinadas
drogas, toxinas, medicamentos, etc.
Presencia de trastornos de tipo
hereditario como fibrosis quística o enfermedad de Wilson.
Transfusiones de sangre
Hepatitis virales
Vías de transmisión
Virus A (HAV) y E (HEV): fecal-oral. La
forma de transmisión más frecuente es por el agua contaminada: verduras lavadas
con esta agua, mariscos de aguas pantanosas, etc., por lo que la higiene es
fundamental para una buena prevención. También lo puede contagiar un familiar o
cualquier otra persona infectada por el virus.
Virus B (HBV), D (HDV). Por vía parenteral: por transfusiones,
heridas, jeringas contaminadas; por contacto sexual al estar presente los virus
en los distintos fluidos corporales (semen, saliva) o por relaciones sexuales
traumáticas con heridas.
Virus C (HCV); Por vía parenteral,
contaminación con sangre infectada, se ha encontrado presencia del virus en
algunos fluidos aunque no puede considerarse en cantidad como para producir la
trasmisión del virus. El contagio por vía sexual de la hepatitis C es muy poco
frecuente; se cree que se transmite por vía parenteral únicamente en aquellos
casos en los que haya relaciones sexuales con sangrado y altos niveles de daño
en la mucosa ano genital.12 El Centro para el Control y Prevención de
Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés Centers for Disease Control and
Prevention) sí recomienda el uso de condón entre parejas monógamas discordantes
(aquéllas en las que uno de los miembros es positivo al virus y el otro es
negativo).3 Se cree que el sexo vaginal con penetración implica un nivel de
riesgo menor de transmisión en comparación con las prácticas sexuales que
implican niveles mayores de traumatismo para la mucosa anogenital (penetración
anal, fisting o el uso de juguetes sexuales).
Epidemiología
Distribución de la hepatitis C.Hepatitis
A: es una enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis A (VHA).
Se transmite por el contacto con deposiciones de otro enfermo, por falta de
higiene en el hogar o bien el consumo de alimentos contaminados y
deficientemente lavados (como verduras regadas con aguas no tratadas o en
contacto con vectores, como moscas o cucarachas). Puede afectar a cualquier
individuo y tener carácter epidémico en aquellos lugares que no cuenten con
tratamiento adecuado de sus aguas servidas. En países más desarrollados la
hepatitis A afecta principalmente a casos aislados de individuos, aunque han
ocurrido epidemias que han llegado a cubrir grandes áreas en el pasado. Si bien
hoy en día existen vacunas que pueden prevenirla, las condiciones de
saneamiento ambiental y las normas de higiene al interior del hogar son la
forma más eficaz de evitar su desarrollo.
Hepatitis B: es una enfermedad grave
causada por un virus que se transmite por la sangre o por vía sexual desde un
enfermo con hepatitis activa o de un portador sano del virus de la hepatitis B
(VHB). Puede causar una infección aguda o crónica y así persistir en la sangre,
causando cirrosis (cicatrización) del hígado, cáncer del hígado, insuficiencia
hepática y la muerte. También existe una vacuna para su prevención.
Hepatitis C: es una enfermedad del hígado
causada por el virus hepatitis C (VHC) que se encuentra en la sangre de las
personas que tienen la enfermedad. La infección del VHC también es transmitida
mediante el contacto con la sangre de una persona infectada (en etapa de
actividad o portación del virus) y también es causa de hepatitis crónica,
cirrosis, cáncer de hígado, insuficiencia hepática y muerte.
Hepatitis D: es un virus defectuoso que
necesita el virus de hepatitis B para existir. El virus de la hepatitis D (VHD)
se encuentra en la sangre de las personas infectadas con el virus.
Hepatitis E: es un virus (VHE) que se
transmite en forma muy similar al virus de hepatitis A. Se disemina a través de
agua contaminada.
Hepatitis F: de aparición reciente, puede
ser el mismo conocido como G.
Hepatitis G: es el virus más nuevo, se
conoce poco. Se cree que se transmite a través de la sangre sobre todo en
personas que usan drogas endovenosas, y se supone que con otras enfermedades y
tratamientos relacionados con la coagulación.
Patogenia
En circunstancias normales, no hay
constancia de que ninguno de los virus de la hepatitis sea directamente
citopático para los hepatocitos. Los datos disponibles sugieren que las
manifestaciones clínicas y la evolución que siguen a la lesión hepática aguda
propia de una hepatitis vírica son determinadas por las respuestas inmunitarias
del paciente.
Todas las infecciones por virus de la
hepatitis tienen un periodo de incubación largo:
Virus A y E: entre 15 y 30 días.
Virus B, C y D: puede llegar hasta 3 meses.
Hepatitis A (HAV)
Se transmite por vía entérica o fecal-oral
(aguas residuales, alimentos o elementos lavados con estas aguas). Produce una
enfermedad benigna y autolimitada, con un periodo de incubación de 2 a 6
semanas.
El HAV solo se reproduce en el hígado pero
está presente además en bilis, heces y sangre al final del periodo de
incubación. Su infecciosidad disminuye rápidamente una vez que la ictericia se
hace evidente.
Durante la fase aguda, hasta 6 meses o
incluso más, se detectan anticuerpos anti HAV de tipo IgM (IgM anti-VHA).
En cambio, en la fase de convalecencia
predominan y se detectan anticuerpos anti-HAV de tipo IgG (IgG anti-VHA), que
confieren protección frente a la re infección por este virus.
Sus síntomas son diarrea, dolor de
estómago, pérdida de apetito, náuseas, cansancio y fiebre.
Hepatitis B (VHB)
La hepatitis B es provocada por un virus
de ADN que logra replicarse gracias a su ADN polimerasa con actividad adicional
como transcriptasa inversa, y se transmite por vía parenteral. Se multiplica en
el hígado pero puede estar presente fuera de él. Sus partículas víricas son:
HBsAg o Antígeno de Superficie del HBV,
que es una proteína de envoltura que se expresa en la superficie del virión. Es
producto del gen S, que puede tener varios genotipos.
HBcAg o Antígeno Central (CORE) del HBV.
Se expresa en la superficie de la nucleocápside y es codificado por el gen C en
su región central. No lo encontramos en suero porque carece de péptido
señalizador para hacerse soluble.
HBeAg o Antígeno E del HBV, que es una
proteína soluble de la nucleocápside. Es también producto del gen C, pero esta
vez es codificado desde su región precentral. El gen es el mismo que en el
HBcAg pero la región en la que se inicia la transcripción es distinta, ya que
el gen posee dos codones de iniciación. Dependiendo de por cual se empiece se
producirá una u otra proteína. El HBeAg puede encontrarse en suero porque tras
su síntesis se asocia a un péptido señalizador que lo fija al retículo
endoplásmico liso.
Tras la infección por el HBV el primer
marcador que se encuentra en suero es el HBsAg, que se eleva antes de que la
infección tenga expresión clínica (ictericia y otros síntomas) y disminuye y
desaparece al cabo de 1 o 2 meses de la aparición de la ictericia, al tiempo
que aumenta el anticuerpo contra el antígeno S (anti-HBs), que persiste
indefinidamente y protege frente a la reinfección por el HBV.
Durante el intervalo en el que HBsAg está
disminuyendo y el anti-HBs está aumentando, puede que las serologías den
negativas por no alcanzar los umbrales necesarios para la detección. Este
período se denomina “ventana ciega” y para no incurrir en un falso negativo
podemos ayudarnos con la detección en suero del anticuerpo contra el HBcAg
(IgM-antiHBc), que se eleva tras 1 o 2 semanas desde la aparición de HBsAg. Hay
que tener en cuenta que no podemos encontrar en suero el propio antígeno HBcAg
por carecer de péptido de señalización para hacerse soluble y estar por tanto
integrado en la nucleocápside viral.
Hay que reseñar que gracias a la
sensibilidad de las nuevas técnicas la ventana ciega se ha disminuido
considerablemente.
El anti-HBc puede persistir en sangre más
que el anti-HBs, una detección que solo muestra el anti-HBc como positivo no
implica una replicación activa del virus, siendo lo más frecuente que sea un
signo de una infección antigua por el HBV.
Para determinar si la infección es aguda o
crónica se debe determinar el tipo de Ig del anticuerpo:
Aguda: la que los presenta de tipo IgM
(IgM anti-HBc).
Crónica: la que los presenta de tipo IgG
(IgG anti-HBs)
En cuanto al tercer marcador serológico,
el HBeAg, aparece al mismo tiempo o poco después del HBsAg y cuando la
actividad replicativa del virus es máxima. Disminuye poco después del aumento
de actividad de las aminotransferasas y antes de que desaparezca HBsAg. Tras su
desaparición comienzan a detectarse los anticuerpos anti HBeAg (anti-HBe).
La capacidad del paciente de dar una
respuesta a la infección es la que produce el daño sobre el hígado. Hay
personas que no se defienden bien del virus, no producen niveles efectivos de
anticuerpos y mantienen los antígenos S como positivos durante mucho tiempo con
transaminasas normales y casi sin sintomatología. Si albergan virus completos y
no solo HBsAg, estos individuos son portadores asintomáticos capaces de
contagiar la infección a otra persona.
Menos de un 5% de las hepatitis agudas por
virus B llegan a cronificar.
La persona infectada con VHB puede
sentirse como si tuviera gripe o no tener ningún síntoma. Con un análisis de
sangre se puede saber si una persona tiene el virus. La VHB suele mejorar
espontáneamente al cabo de algunos meses. Si no mejora, se denomina hepatitis B
crónica, y dura toda la vida. La VHB crónica conduce a la cicatrización del
hígado, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.
Hepatitis C (HCV)
Es un virus de RNA que se trasmite por vía
parenteral. Expresa el antígeno HCAg (con mayúscula. No confundir con el HBcAg
o antígeno core del virus B). Puede cronificar en aproximadamente el 80% de los
casos.5
Se ha demostrado la existencia de
anticuerpos neutralizadores del HCV pero suelen ser de duración breve y no se
ha comprobado que la infección por el HCV induzca inmunidad duradera frente a
la reinfección. Estos anticuerpos se elevan durante la fase aguda y se detectan
antes o después, dependiendo de la técnica empleada.
Para detectar el HCV se utiliza la
detección del RNA del HCV por PCR. Detecta la presencia del RNA del virus C a
pocos días de haber sufrido la exposición y mucho antes de que aumenten los
niveles de anticuerpos anti-HCV.
Hepatitis D (HDV)
No es un virus sino, un viroide (agente
infeccioso que afecta a las plantas pero a diferencia de los virus, no poseen
proteínas ni lípidos, están formados por una cadena de ARN circular que no
codifica proteínas). Es el único viroide capaz de afectar a algo más que las
plantas. Se transmite por vía parenteral. Está totalmente ligado al HBV, de
manera que ha aprendido a "esconderse" introduciendo su RNA circular
dentro del Ag de superficie del HBV consiguiendo afectar de esta manera a los
hepatocitos. Si HBV es negativo, HDV será también negativo. Por el contrario,
si HBV resulta positivo, puede o no haber infección por HDV. Al depender por
completo del HBV la duración de la infección por el virus D está completamente
determinada por la del virus B, no pudiendo sobrepasarla.
Su nucleocápside expresa el antígeno D
(HDAg), que es difícil de encontrar en suero. El anticuerpo neutralizador del
HDAg se eleva de 30 a 40 días tras la aparición de los síntomas.
Pueden darse dos tipos de infección junto
al HBV:
Coinfección: si tanto los marcadores del
HBV como los anticuerpos anti-HDV son positivos y de fase aguda, es decir,
anticuerpos de tipo IgM para cada uno de los virus. Es decir, se adquiere la
infección por ambos virus al mismo tiempo. La coinfección evoluciona a
cronicidad en un 5% de los casos.
Sobreinfección: si los marcadores del HBV
son positivos pero con anticuerpos de tipo IgG y los anticuerpos contra el HDV
son positivos y de tipo IgM. Es decir, se adquiere la infección de HDV cuando
ya se estaba infectado por al HBV. La sobreinfección evoluciona a cronicidad en
un 80% de los casos.
Hepatitis E (HEV)
Es una infección producida por virus con
RNA lineal y con trasmisión entérica (oral-fecal). Es una infección aguda que
no cronifica. Se presenta en brotes epidémicos y es endémico en regiones de
Asia, Oriente medio, norte de África y América Central. Actualmente existen
evidencia de que es una zoonosis (se puede trasmitir de los animales a las
personas). Su reservorio principal es el cerdo. Es una hepatitis mortal
únicamente en mujeres embarazadas. Se transmiten al igual que los HAV por vía
enteral. Se detectan anticuerpos tipo IgM e IgG anti-HEV pero disminuyen muy
rápido tras la infección aguda. No disponemos en clínica de marcadores
serológicos. Como los HAV, nunca cronifican.
Diagnóstico de examen.
Detección de IgM anti –VHE e IgG anti- VHE
respectivamente mediante la reacción de polimerasa, invertasa transferasa.
Por exclusión de la hepatitis A, B, C y D
agudas.
Hepatitis G (HGV)
El virus de hepatitis G es un virus RNA de
la familia flavivirus con una homología aminoacídica de 29% con el virus de
hepatitis C. El virus G se transmite por vía parenteral, en forma similar a los
virus de hepatitis B y C. Se diagnostica mediante la detección del RNA viral en
suero. A pesar de su nombre, no hay clara evidencia de que este virus cause
enfermedad hepática. Es posible que sea un agente asociado infrecuentemente a
hepatitis aguda post-transfusional leve. No se ha demostrado asociación con
hepatitis crónica, cirrosis hepática ni carcinoma hepatocelular.
Hepatitis inducida por medicamentos
Paracetamol: es hepatotóxico cuando se lo
ingiere en cantidades importantes que saturan su metabolismo por el citocromo
P450 (10-15 g al día, o consumo por más de cuatro días continuos). Estas
cantidades a partir de las que se produce toxicidad son menores en pacientes
con hepatopatías e ingesta de alcohol, por lo que deben extremarse
precauciones.
Por mecanismo de hipersensibilidad:
Isoniacida: que se utiliza para el
tratamiento de la tuberculosis.α-metil-dopa, que es un fármaco
hipotensor.Antifolínicos: metotrexato.Antibióticos: ampicilina,
eritromicina.Estrógenos: provoca colestasis.Halotano, que es un fármaco
anestésico.Anfotericina B, antifúngico de amplio espectro que se metaboliza en
hígado.
Por tanto, ante un paciente con hepatitis
aguda habrá que hacer una detallada historia de la ingesta de fármacos.
Hepatitis por toxinas
Entre los tóxicos se encuentran:
Amanita phalloides, que es muy
hepatotóxica, pudiendo causar necrosis masiva y fallo hepático.
Tetracloruro de carbono, cloroformo,
tricloroetileno y todos los organoclorados producen esteatohepatitis.
Cilindrospermopsina, una toxina de la
cianobacteria 'Cylindrospermopsis raciborskii' y otras bacterias del mismo
género.
Fosfatos blancos, toxina industrial
también usada en la guerra química.
Hepatitis de causa autoinmune
Anormalidad en el HLA tipo I de la
superficie de los hepatocitos, o alteración en el sistema inmune post
infecciones virales, pueden provocar una reacción autoinmune del tipo celular
en contra del tejido hepático.
Las personas con hepatitis autoinmune con
frecuencia padecen otras enfermedades autoinmunes asociadas, principalmente la
enfermedad celíaca (que suele cursar con síntomas digestivos leves,
intermitentes o incluso completamente ausentes), la diabetes tipo 1, la
tiroiditis de Hashimoto y la enfermedad inflamatoria intestinal, entre otras.6
Enfermedades metabólicos
Algunas alteraciones metabólicas pueden
provocar daño por acumulación de sustancias a nivel de los diversos tejidos del
organismo, entre ellos, el hígado. La hemocromatosis y la enfermedad de Wilson
se caracterizan por provocar hepatitis.
Obstructiva
La obstrucción prolongada por cálculos,
cáncer o parásitos (fasciola hepática) puede provocar daño e inflamación a
nivel del hígado.
Hepatitis alcohólica
Producido por la ingesta de alcohol.
Resulta en el daño directo debido al estrés oxidativo a nivel de los
hepatocitos. Su pronóstico es variable, yendo desde casos autolimitados hasta
situaciones más severas.
Hepatitis isquémica
La hepatitis isquémica es causada por la
disminución en el flujo sanguíneo hacia los hepatocitos. usualmente es debido a
la disminución en la presión sanguínea (shock) conocido también como shock
hepático. Los pacientes con hepatitis isquémicas generalmente se encuentran en
mal estado debido a la causa subyacente al shock (que pude ser de origen
hepático, sangrado masivo o falla del corazón). Raramente, la hepatitis
isquémica puede ser causada por problemas locales en los vasos sanguíneos
(tales como trombosis o estenosis de la arteria hepática, la cual es la
responsable de la llegada de los nutrientes al tejido hepático). En el perfil
hepático se puede observar un aumento transitorio (hasta 10 días de duración)
de las GOT y GPT, las cuales exceden los 1000 U/L. Es raro que exista
insuficiencia hepática crónica secundaria a hepatitis isquémica.
Déficit de 1-alfa-antitripsina[editar]
En algunos casos, la deficiencia de alfa-1
antitripsina provoca acumulación de proteínas en el retículo endoplasmático
provocando daño inflamatorio a nivel de los hepatocitos.
Esteatohepatitis no alcohólica
Hepatitis introducida en nuestro
organismo, en la cual no interviene el consumo de alcohol.
Cuadro Clínico
Primera semana (periodo preictérico de
síntomas prodrómicos). Este cuadro se presenta durante los primeros 5-6 días de
la infección y en los que el paciente no suele estar diagnosticado:
Síndrome General: astenia, anorexia y
falta de concentración. Artralgias, mialgias, cefaleas, fotofobia,
Febrícula o no. A veces puede desencadenar
fiebre de 39 °C con escalofríos.
Síntomas Digestivos o no por distensión de
la cápsula de Glisson que origina dispepsia. Náuseas, vómitos.
Síntomas Respiratorios: faringitis, tos y
coriza.
A los 5-7 días:
Ictericia.
Síntomas de colestasis como coluria (orina
oscura), acolia e hipocolia, heces teñidas o decoloradas, ictericia o
subictericia en la conjuntiva, prurito.
El depósito de anticuerpos puede causar
vasculitis como púrpura.
Crioglobulinemia en hepatitis por el virus
C.
Hepatitis anictérica: un 1% de los casos
es una hepatitis anictérica que no presenta ictericia y debe diagnosticarse por
la sintomatología inespecífica de anorexia y astenia junto con las pruebas
complementarias.
Algunas hepatitis agudas pueden
cronificarse, algunas menos frecuentemente pueden producir un Fallo Hepático
Agudo o Masivo y otras evolucionan hacia la curación.
Fallo hepático agudo: en el que ocurren
varios eventos. Uno de ellos es la disminución en la producción de albúmina y
otras proteínas, lo que da lugar a una hipoalbuminemia, aunque se dé con más frecuencia
en hepatitis crónicas y cirrosis.
Si aumenta la bilirrubina hasta cifras
superiores a 3 mg (siendo lo normal 1 mg), los canalículos biliares se cerrarán
y el drenaje se verá dificultado dando lugar a una hepatitis aguda colostática.
Si la bilirrubina aumenta hasta 10-12 mg la ictericia será evidente.
Debido a la necrosis todos los pigmentos
del hígado saldrán a sangre. También tendremos una alteración en la coagulación
con un tiempo de protrombina alargado debido al déficit en la síntesis de los
factores de coagulación.
Aparecen signos de encefalopatía hepática
con inversión del ritmo del sueño (duerme de día y no por la noche), signos
sutiles de pérdida de memoria, desorientación, temblor aleteante de fases
distales o flapping tremor, que puede desencadenarse en un paciente
espontáneamente con una maniobra de hiperextensión. También da lugar a
dismetrías, en el que el paciente está aparentemente normal pero le fallan los
sistemas de coordinación. Se demuestra pidiendo al paciente que dibuje una
estrella, obteniendo un dibujo amorfo como resultado.
Diagnóstico
Historia Clínica con sintomatología y
detalle de la historia de ingesta de fármacos.
Analítica: se produce un aumento de 10 a
20 veces de los niveles séricos de las transaminasas, que alcanzan valores que
oscilan entre los 300 y los 1.000, debido a la rotura de los hepatocitos con
salida al exterior de su contenido. ↑TGO y ↑TGP. También se detecta un aumento
de bilirrubina total, por incremento tanto de bilirrubina indirecta o no
conjugada como de bilirrubina directa o conjugada, siendo el de esta última
mayor.
Se incrementa también la fosfatasa
alcalina por la colestasis por obstrucción biliar, aumenta la
γ-glutamil-transpeptidasa (GGTP).
Las transaminasas nos dan una idea del
alcance de la necrosis hepática, y por tanto de la hepatitis, mientras que
otros parámetros señalan el estado de la función hepática.
Marcadores bioquímicos específicos: como
la medida de la carga viral o de los anticuerpos generados por el organismo
frente a ellos. Se detallarán en el estudio individual de cada tipo de virus.
Tratamiento
El tratamiento principal es sintomático
mientras que el específico dependerá de la causa subyacente. Es así como en las
hepatitis virales agudas se utilizará medidas de soporte e hidratación,
reservándose el uso de antivirales, hasta el momento se disponía casi
exclusivamente de interferón y ribavirina, actualmente (desde el año 2011)
existen ya aprobados inhibidores de polimerasa y proteasa para casos por Virus
hepatitis C (principalmente por el gran porcentaje de pacientes que evolucionan
a hepatitis crónica) mientras que en otros casos como por ejemplo, en la
intoxicación por paracetamol se utiliza N-acetilcisteína.
En el caso de la hepatitis crónica que
lleva a insuficiencia hepática, solamente se tratarán las complicaciones
secundarias a ésta (hemorragia digestiva alta, ascitis, infecciones, etc.).ebilidad
o inestabilidad intensa
•Fiebre o tos que mejora pero reincide o
empeora
•Agravamiento de las afecciones crónicas
VIH/sida
La infección por el virus de la
inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(VIH/sida) son un espectro de enfermedades causadas por la infección causada
por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).3456 Tras la infección
inicial, una persona puede no notar síntoma alguno o bien puede experimentar un
periodo breve de cuadro tipo influenza. Típicamente, le sigue un periodo
prolongado sin síntomas. A medida que la infección progresa, interfiere más
con el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de infecciones comunes como la
tuberculosis, además de otras infecciones oportunistas y tumores que raramente
afectan a las personas con un sistema inmunitario indemne. Estos síntomas
tardíos de infección se conocen como sida, etapa que a menudo también está
asociada con pérdida de peso.
El VIH se contagia principalmente por sexo
desprotegido (incluido sexo anal y oral), transfusiones de sangre contaminada,
agujas hipodérmicas y de la madre al niño durante el embarazo, parto o
lactancia. Algunos fluidos corporales, como la saliva y las lágrimas, no transmiten
el VIH.10 Entre los métodos de prevención se encuentran el sexo seguro, los
programas de intercambio de agujas, el tratamiento a los infectados y la
circuncisión. La infección del bebé a menudo puede prevenirse al dar
medicación antirretroviral tanto a la madre como el niño. No hay ninguna cura
o vacuna; no obstante, el tratamiento antirretroviral puede retrasar el curso
de la enfermedad y puede llevar a una expectativa de vida cercana a la normal.
Se recomienda iniciar el tratamiento apenas se haga el diagnóstico. Sin
tratamiento, el tiempo de sobrevida promedio después de la infección es 11
años.13
En 2014 aproximadamente 36,9 millones de
personas vivían con VIH y causó 1,2 millones de muertes. La mayoría de los
infectados viven en el África subsahariana. Entre su descubrimiento y el 2014
el sida ha causado un estimado de 39 millones muertes en todo el mundo. El
VIH/sida se considera una pandemia: un brote de enfermedad presente en un área
grande y con propagación activa. Sobre la base de estudios genéticos, se ha
determinado que el VIH es una mutación del VIS que se transmitió a los humanos
entre 1910 y 1930, en el centro-oeste de África.16 El sida fue reconocido por
primera vez por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los
Estados Unidos en 1981 y su causa (la infección por VIH) se identificó a
principios de dicha década.
El VIH/sida ha tenido un gran impacto en
la sociedad, como enfermedad y como fuente de discriminación. La enfermedad
también tiene fuertes impactos económicos. Hay muchas ideas equivocadas sobre
el VIH/sida como la creencia de que puede transmitirse por contacto casual no
sexual. La enfermedad ha sido centro de muchas controversias relacionadas a la
religión, incluida la decisión de la Iglesia católica de no apoyar el uso de
preservativo como prevención. El VIH/sida ha atraído la atención internacional
médica y política así como financiación masiva desde su identificación en los
años 1980.
Fases de la infección por VIH.
En la siguiente tabla se contemplan los
diferentes estados de la infección por VIH.
Categoría A: pacientes con infección
primaria o asintomáticos.
Categoría B: pacientes que presentan o
hayan presentado síntomas que no pertenecen a la categoría C, pero que están
relacionados con la infección de VIH: Angiomatosis bacilar.
Candidiasis vulvo-vaginal, o candidiasis
oral resistente al tratamiento.
Displasia de cérvix uterino o carcinoma de
cérvix no invasivo.
Enfermedad pélvica inflamatoria (EPI).
Fiebre menor a 38,5 °C o diarrea, de más
de un mes de duración.
Herpes zóster (más de un episodio, o un
episodio con afección de más de un dermatoma).
Leucoplasia oral vellosa.
Neuropatía periférica.
Púrpura trombocitopénica idiopática (PTI).
Categoría C: pacientes que presentan o
hayan presentado algunas complicaciones incluidas en la definición de sida de
1987 de la OMS: Infecciones oportunistas: Infecciones bacterianas: Septicemia
por Salmonella recurrente (diferente a Salmonella enterica sub. enterica
serotipo Typhi).
Tuberculosis.
Infección por el complejo Mycobacterium
avium (MAI).
Infecciones por micobacterias atípicas.
Infecciones víricas: Infección por
citomegalovirus (retinitis o diseminada).
Infección por el virus del herpes simple
(VHS tipos 1 y 2), puede ser crónica o en forma de bronquitis, neumonitis o
esofagitis.
Infecciones fúngicas: Aspergilosis.
Candidiasis, tanto diseminada como del
esófago, tráquea o pulmones.
Coccidiodomicosis, extrapulmonar o
diseminada.
Criptococosis extrapulmonar.
Histoplasmosis, ya sea diseminada o
extrapulmonar.
Infecciones por protozoos: Neumonía por
Pneumocystis jiroveci.
Toxoplasmosis neurológica.
Criptosporidiosis intestinal crónica.
Isosporiasis intestinal crónica.
Procesos cronificados: bronquitis y
neumonía.
Procesos asociados directamente con el
VIH: Demencia relacionada con el VIH (encefalopatía por VIH).
Leucoencefalopatía multifocal progresiva.
Síndrome de desgaste o wasting syndrome.
Procesos tumorales: Sarcoma de Kaposi.
Linfoma de Burkitt.
Otros linfomas no-Hodgkin, especialmente
linfoma inmunoblástico, linfoma cerebral primario o linfoma de células B.
Carcinoma invasivo de cérvix.
El VIH se multiplica, después de la fase
aguda primaria de la infección, en los órganos linfoides, sobrecargándolos con
un esfuerzo que termina por provocar una reducción severa de la producción de
linfocitos. El debilitamiento de las defensas abre la puerta al desarrollo de
infecciones oportunistas por bacterias, hongos, protistas y virus. En muchos
casos los microorganismos responsables están presentes desde antes, pero
desarrollan una enfermedad sólo cuando dejan de ser contenidos por los mecanismos
de inmunidad celular que el VIH destruye. Ninguna de estas enfermedades agrede
sólo a los VIH positivos, pero algunas eran casi desconocidas antes de la
epidemia de VIH y en muchos casos las variantes que acompañan o definen al sida
son diferentes por su desarrollo o su epidemiología.
Historia
La era del sida empezó oficialmente el 5
de junio de 1981, cuando los Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
—Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos—
convocaron una conferencia de prensa donde describieron cinco casos de neumonía
por Pneumocystis carinii en Los Ángeles.22 Al mes siguiente se constataron
varios casos de sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer de piel. Las primeras
constataciones de estos casos fueron realizadas por el Dr. Michael Gottlieb de
San Francisco.
Viriones de VIH-1 (en verde) ensamblándose
en la superficie de un linfocito.
Pese a que los médicos conocían tanto la
neumonía por Pneumocystis carinii como el sarcoma de Kaposi, la aparición conjunta
de ambos en varios pacientes les llamó la atención. La mayoría de estos
pacientes eran hombres homosexuales sexualmente activos, muchos de los cuales
también sufrían de otras enfermedades crónicas que más tarde se identificaron
como infecciones oportunistas. Las pruebas sanguíneas que se les hicieron a
estos pacientes mostraron que carecían del número adecuado de un tipo de
células sanguíneas llamadas T CD4+. La mayoría de estos pacientes murieron en
pocos meses.
Por la aparición de unas manchas de color
rosáceo en el cuerpo del infectado, la prensa comenzó a llamar al sida, la
«peste rosa», causando una confusión, atribuyéndola a los homosexuales, aunque
pronto se hizo notar que también la padecían los inmigrantes haitianos en
Estados Unidos, los usuarios de drogas inyectables y los receptores de
transfusiones sanguíneas, lo que llevó a hablar de un club de las cuatro haches
que incluía a todos estos grupos considerados de riesgo para adquirir la
enfermedad. En 1982, la nueva enfermedad fue bautizada oficialmente con el
nombre de Acquired Immune Deficiency Syndrome (AIDS), nombre que sustituyó a
otros propuestos como Gay-related immune deficiency (GRID).
Hasta 1984 se sostuvieron distintas
teorías sobre la posible causa del sida. La teoría con más apoyo planteaba que
el sida era una enfermedad básicamente epidemiológica. En 1983 un grupo de
nueve hombres homosexuales con sida de Los Ángeles, que habían tenido parejas
sexuales en común, incluyendo a otro hombre en Nueva York que mantuvo
relaciones sexuales con tres de ellos, sirvieron como base para establecer un
patrón de contagio típico de las enfermedades infecciosas.
Otras teorías sugieren que el sida surgió
a causa del excesivo uso de drogas y de la alta actividad sexual con diferentes
parejas. También se planteó que la inoculación de semen en el recto durante la
práctica de sexo anal, combinado con el uso de inhalantes con nitrito llamados
poppers, producía supresión del sistema inmunológico. Pocos especialistas
tomaron en serio estas teorías, aunque algunas personas todavía las promueven y
niegan que el sida sea producto de la infección del VIH.
La teoría más reconocida actualmente,
sostiene que el VIH proviene de un virus llamado «virus de inmunodeficiencia en
simios» (SIV, en inglés), el cual es idéntico al VIH y causa síntomas similares
al sida en otros primates. Según un estudio publicado en 2014, el virus
entraría en los seres humanos por primera vez en los años 20 del siglo XX, en
el centro de África.
En 1984, dos científicos franceses,
Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier del Instituto Pasteur, aislaron el
virus de sida y lo purificaron. Robert Gallo, estadounidense, pidió muestras al
laboratorio francés, y adelantándose a los franceses lanzó la noticia de que
había descubierto el virus y que había realizado la primera prueba de detección
y los primeros anticuerpos para combatir a la enfermedad. Después de diversas
controversias legales, se decidió compartir patentes, pero el descubrimiento se
le atribuyó a los dos investigadores originales que aislaron el virus, y solo a
ellos dos se les concedió el Premio Nobel conjunto, junto a otro investigador
en el 2008, reconociéndolos como auténticos descubridores del virus,
aceptándose que Robert Gallo se aprovechó del material de otros investigadores
para realizar todas sus observaciones. En 1986 el virus fue denominado VIH
(virus de inmunodeficiencia humana). El descubrimiento del virus permitió el
desarrollo de un anticuerpo, el cual se comenzó a utilizar para identificar
dentro de los grupos de riesgo a los infectados. También permitió empezar
investigaciones sobre posibles tratamientos y una vacuna.
En esos tiempos las víctimas del sida eran
aisladas por la comunidad, los amigos e incluso la familia. Los niños que
tenían sida no eran aceptados por las escuelas debido a las protestas de los
padres de otros niños; éste fue el caso del joven estadounidense Ryan White. La
gente temía acercarse a los infectados ya que pensaban que el VIH podía
contagiarse por un contacto casual como dar la mano, abrazar, besar o compartir
utensilios con un infectado.
En un principio la comunidad homosexual
fue culpada de la aparición y posterior expansión del sida en Occidente.
Incluso algunos grupos religiosos llegaron a decir que el sida era un castigo
de Dios a los homosexuales (esta creencia aún es popular entre ciertas minorías
de creyentes cristianos y musulmanes). Otros señalan que el estilo de vida
«depravado» de los homosexuales era responsable de la enfermedad. Aunque en un
principio el sida se expandió más deprisa a través de las comunidades
homosexuales, y que la mayoría de los que padecían la enfermedad en Occidente
eran homosexuales, esto se debía, en parte, a que en esos tiempos no era común
el uso del condón entre homosexuales, por considerarse que éste era sólo un
método anticonceptivo. Por otro lado, la difusión del mismo en África fue
principalmente por vía heterosexual.
El sida pudo expandirse rápidamente al
concentrarse la atención sólo en los homosexuales, esto contribuyó a que la
enfermedad se extendiera sin control entre heterosexuales, particularmente en
África, el Caribe y luego en Asia.
Gracias a la disponibilidad de tratamiento
antirretrovirales, las personas con VIH pueden llevar una vida normal, la
correspondiente a una enfermedad crónica, sin las infecciones oportunistas
características del sida no tratado. Los antirretrovirales están disponibles
mayormente en los países desarrollados. Su disponibilidad en los países en
desarrollo está creciendo, sobre todo en América Latina; pero en África, Asia y
Europa Oriental muchas personas todavía no tienen acceso a esos medicamentos,
por lo cual desarrollan las infecciones oportunistas y mueren algunos años
después de la seroconversión.
Curso típico de la infección por VIH. Los
detalles, en particular los plazos, varían ampliamente en cada individuo. En
azul, evolución del recuento de linfocitos T CD4+. En rojo, evolución de la
carga viral.
El VIH está emparentado con otros virus
que causan enfermedades parecidas al sida. Se cree que este virus se transfirió
de los animales a los humanos a comienzos del siglo XX. Existen dos virus
diferenciados que causan sida en los seres humanos, el VIH-1 y el VIH-2. Del
primero la especie reservorio son los chimpancés, de cuyo virus propio, el
SIVcpz, deriva. El VIH-2 procede del SIVsm, propio de una especie de monos de
África Occidental. En ambos casos la transmisión entre especies se ha producido
varias veces, pero la actual pandemia resulta de la extensión del grupo M del
VIH-1, procedente según estimaciones de una infección producida en África
Central, donde el virus manifiesta la máxima diversidad, en la primera mitad
del siglo XX.
La pandemia actual arrancó en África
Central, pero pasó inadvertida mientras no empezó a afectar a población de
países ricos, en los que la inmunosupresión del sida no podía confundirse
fácilmente con depauperación debida a otras causas, sobre todo para sistemas
médicos y de control de enfermedades muy dotados de recursos. La muestra humana
más antigua que se sepa que contiene VIH fue tomada en 1959 a un marino
británico, quien aparentemente la contrajo en lo que ahora es la República
Democrática del Congo. Otras muestras que contenían el virus fueron encontradas
en un hombre estadounidense que murió en 1969 y en un marino noruego en 1976.
Se cree que el virus se contagió a través de actividad sexual, posiblemente a
través de prostitutas, en las áreas urbanas de África. A medida que los
primeros infectados viajaron por el mundo, fueron llevando la enfermedad a
varias ciudades de distintos continentes.
En la actualidad, la manera más común en
que se transmite el VIH es a través de actividad sexual desprotegida y al
compartir agujas entre usuarios de drogas inyectables. El virus también puede
ser transmitido desde una madre embarazada a su hijo (transmisión vertical). En
el pasado también se transmitió el sida a través de transfusiones de sangre y
el uso de productos derivados de ésta para el tratamiento de la hemofilia o por
el uso compartido de material médico sin esterilizar; sin embargo, hoy en día
esto ocurre muy raramente, salvo lo último en regiones pobres, debido a los
controles realizados sobre estos productos. No es posible para los mosquitos u
otros insectos transmitir el VIH.26
No todos los pacientes infectados con el
virus VIH tienen sida. El criterio para diagnosticar el sida puede variar de
región en región, pero el diagnóstico generalmente requiere:
Un recuento absoluto de las células T CD4
menor a 200 por milímetro cúbico, o
La presencia de alguna de las infecciones
oportunistas típicas, causadas por agentes incapaces de producir enfermedad en
personas sanas.
La persona infectada por el VIH es
denominada «seropositiva» o «VIH positivo» (VIH+) y a los no infectados se les
llama «seronegativos» o «VIH negativo» (VIH–). La mayoría de las personas
seropositivas no saben que lo son.
La infección primaria por VIH es llamada
«seroconversión» y puede ser acompañada por una serie de síntomas
inespecíficos, parecidos a los de una gripe, por ejemplo, fiebre, dolores
musculares y articulares, dolor de garganta y ganglios linfáticos inflamados.
En esta etapa el infectado es más transmisor que en cualquier otra etapa de la
enfermedad, ya que la cantidad de virus en su organismo es la más alta que
alcanzará. Esto se debe a que todavía no se desarrolla por completo la
respuesta inmunológica del huésped. No todos los recién infectados con VIH
padecen de estos síntomas y finalmente todos los individuos se vuelven
asintomáticos.
Durante la etapa asintomática, cada día se
producen varios miles de millones de virus VIH, lo cual se acompaña de una
disminución de las células T CD4+. El virus no sólo se encuentra en la sangre,
sino en todo el cuerpo, particularmente en los ganglios linfáticos, el cerebro
y las secreciones genitales.
El tiempo que demora el diagnóstico de
sida desde la infección inicial del virus VIH es variable. Algunos pacientes
desarrollan algún síntoma de inmunosupresión muy pocos meses después de haber
sido infectados, mientras que otros se mantienen asintomáticos hasta 20 años.
La razón por la que algunos pacientes no
desarrollan la enfermedad y por qué hay tanta variabilidad interpersonal en el
avance de la enfermedad, todavía es objeto de estudio. El tiempo promedio entre
la infección inicial y el desarrollo del sida varía entre ocho a diez años en
ausencia de tratamiento.
El 3 de octubre de 2016, apareció otra
posible cura al aplicarle un tratamiento nuevo a un paciente británico, ya que
al realizarle exámenes de sangre, no se encontró rastro alguno del virus
presente en él. El es parte de una serie de pruebas llevadas a cabo por
investigadores de las universidades de Oxford, Cambridge, Imperial College
London, University College London y King's College London.
La nueva terapia trabaja en dos fases. En
la primera, una vacuna ayuda a que el cuerpo reconozca las células infectadas
de VIH para poder destruirlas. En la segunda fase, una nueva droga llamada
Vorinostat activa las células T latentes para ser identificadas por el sistema
inmune.
Los resultados de las pruebas se espera
que estén listos para el 2018.27
Epidemiología
En los países occidentales el índice de
infección con VIH ha disminuido ligeramente debido a la adopción de prácticas
de sexo seguro por los varones homosexuales y (en menor grado) a la existencia
de distribución gratuita de jeringas y campañas para educar a los usuarios de
drogas inyectables acerca del peligro de compartir las jeringas. La difusión de
la infección en los heterosexuales ha sido un poco más lenta de lo que
originalmente se temía, posiblemente porque el VIH es ligeramente menos
transmisible por las relaciones sexuales vaginales —cuando no hay otras
enfermedades de transmisión sexual presentes— de lo que se creía antes.
Sin embargo, desde finales de los años
1990, en algunos grupos humanos del Primer Mundo los índices de infección han
empezado a mostrar signos de incremento otra vez. En el Reino Unido el número
de personas diagnosticadas con VIH se incrementó un 26 % desde 2000 a 2001. Las
mismas tendencias se notan en EE. UU. y Australia. Esto se atribuye a que las
generaciones más jóvenes no recuerdan la peor fase de la epidemia en los
ochenta y se han cansado del uso del condón. El sida continúa siendo un
problema entre las prostitutas y los usuarios de drogas inyectables. Por otro
lado el índice de muertes debidas a enfermedades relacionadas con el sida ha
disminuido en los países occidentales debido a la aparición de nuevas terapias
de contención efectivas (aunque más costosas) que aplazan el desarrollo del
sida.
Porcentaje de infectados en el continente
africano (en 1999).
Descenso de la esperanza de vida en
algunos países de África:
Botsuana
Zimbabue
Kenia
Sudáfrica
Uganda
En países subdesarrollados, en particular
en la zona central y sur de África, las malas condiciones económicas (que
llevan por ejemplo a que en los centros de salud se utilicen jeringas ya
usadas) y la falta de educación sexual debido a causas principalmente
religiosas, dan como resultado un altísimo índice de infección (ver sida en
África). En algunos países más de un cuarto de la población adulta es
VIH-positiva; solamente en Botsuana el índice llega al 35,8 % (estimado en
1999, fuente en inglés World Press Review). La situación en Sudáfrica —con un
66 % de cristianos y con el presidente Thabo Mbeki, que comparte, aunque ya no
de manera oficial, la opinión de los «disidentes del sida»— se está
deteriorando rápidamente. Sólo en 2002 hubo casi 4,7 millones de infecciones.
Otros países donde el sida está causando estragos son Nigeria y Etiopía, con
3,7 y 2,4 millones de infectados el año 2003, respectivamente. Por otro lado,
en países como Uganda, Zambia y Senegal se han iniciado programas de prevención
para reducir sus índices de infección con VIH, con distintos grados de éxito.
Las tasas de infección de VIH también han
aumentado en Asia, con cerca de 7,5 millones de infectados en el año 2003. En
julio de 2003, se estimaba que había 4,6 millones de infectados en India, lo
cual constituye aproximadamente el 0,9 % de la población adulta económicamente
activa. En China, la cantidad de infectados se estimaba entre 1 y 1,5 millones,
aunque algunos creen que son aún más los infectados. Por otra parte, en países
como Tailandia y Camboya se ha mantenido constante la tasa de infección por VIH
en los últimos años.
Recientemente ha habido preocupación
respecto al rápido crecimiento del sida en la Europa oriental y Asia central,
donde se estima que había 1,7 millones de infectados a enero de 2004. La tasa
de infección del VIH ha ido en aumento desde mediados de los 1990, debido a un
colapso económico y social, aumento del número de usuarios de drogas
inyectables y aumento del número de prostitutas. En Rusia se reportaron 257 000
casos en 2004 de acuerdo a información de la Organización Mundial de la Salud;
en el mismo país existían 15 000 infectados en 1995 y 190 000 en 2002. Algunos
afirman que el número real es cinco veces el estimado, es decir, cerca de un
millón. Ucrania y Estonia también han visto aumentar el número de infectados,
con estimaciones de 500 000 y 3700 a comienzos de 2004, respectivamente.
Las mujeres y el sida
Según el Fondo de las Naciones Unidas para
las Mujeres (UNIFEM), a pesar de que la infección del VIH comenzó
concentrándose básicamente en hombres, a día de hoy, las mujeres suponen el 50
% de las personas infectadas con el VIH. Incluso en regiones como el África
Subsahariana, las mujeres representan el 60 % del total de la población con
VIH.
Homosexuales
Los hombres que tienen sexo con hombres
corresponden al 2 % de la población estadounidense, pero el 55 % de los casos
de VIH en dicho país en 2013.28
Prevención
Una vez que un individuo contrae el VIH,
es altamente probable que en el transcurso de su vida llegue a desarrollar
sida. Si bien algunos portadores permanecen en estado asintomático por largos
períodos de tiempo, la única manera de evitar el sida consiste en la prevención
de la infección por VIH. La única vía para la transmisión del virus es a través
de los fluidos corporales como la sangre. Este virus no se puede transmitir a
través de la respiración, la saliva, el contacto casual por el tacto, dar la
mano, abrazar, besar en la mejilla, masturbarse mutuamente con otra persona o
compartir utensilios como vasos, tazas o cucharas. En cambio, teóricamente es
posible que el virus se transmita entre personas a través del beso boca a boca,
si ambas personas tienen llagas sangrantes o encías llagadas, pero ese caso no
ha sido documentado y además es considerado muy improbable, ya que la saliva
contiene concentraciones mucho más bajas que por ejemplo el semen.
Penetración
La infección por VIH por las relaciones
sexuales ha sido comprobado de hombre a mujer, de mujer a hombre, de mujer a
mujer y de hombre a hombre. El uso de condones de látex se recomienda para todo
tipo de actividad sexual que incluya penetración. Es importante enfatizar que
se debe usar el condón hecho del material látex, pues otro condón (de carnero)
que existe en el mercado, hecho a base de material orgánico, no es efectivo
para la prevención. Los condones tienen una tasa estimada del 90-95 % de
efectividad para evitar el embarazo o el contagio de enfermedades, y usado
correctamente, esto es, bien conservado, abierto con cuidado y correctamente
colocado, es el mejor medio de protección contra la transmisión del VIH. Se ha
demostrado repetidamente que el VIH no pasa efectivamente a través de los
condones de látex intactos.
El sexo anal, debido a la delicadeza de
los tejidos del ano y la facilidad con la que se llagan, se considera la
actividad sexual de más riesgo. Por eso los condones se recomiendan también
para el sexo anal. El condón se debe usar una sola vez, tirándolo a la basura y
usando otro condón cada vez. Debido al riesgo de rasgar (tanto el condón como
la piel y la mucosa de la paredes vaginales y anales) se recomienda el uso de
lubricantes con base acuosa. La vaselina y los lubricantes basados en aceite o
petróleo no deben usarse con los condones porque debilitan el látex y lo
vuelven propenso a rasgarse.
Sexo oral
En términos de trasmisión del VIH, se
considera que el sexo oral tiene menos riesgos que el vaginal o el anal. Sin
embargo, la relativa falta de investigación definitiva sobre el tema, sumada a
información pública de dudosa veracidad e influencias culturales, han llevado a
que muchos crean, de manera incorrecta, que el sexo oral es seguro. Aunque el
factor real de trasmisión oral del VIH no se conoce aún con precisión, hay
casos documentados de transmisión a través de sexo oral por inserción y por
recepción (en hombres). Un estudio concluyó que el 7,8 % de hombres
recientemente infectados en San Francisco probablemente recibieron el virus a
través del sexo oral. Sin embargo, un estudio de hombres españoles que tuvieron
sexo oral con compañeros VIH+ a sabiendas de ello no identificó ningún caso de
trasmisión oral. Parte de la razón por la cual esa evidencia es conflictiva es
porque identificar los casos de transmisión oral es problemático. La mayoría de
las personas VIH+ tuvieron otros tipos de actividad sexual antes de la
infección, por lo cual se hace difícil o imposible aislar la transmisión oral
como factor. Factores como las úlceras bucales, etc., también son difíciles de
aislar en la transmisión entre personas "sanas". Se recomienda
usualmente no permitir el ingreso de semen o fluido preseminal en la boca. El
uso de condones para el sexo oral (o protector dental para el cunnilingus)
reduce aún más el riesgo potencial. El condón que haya sido utilizado ya para
la práctica del sexo oral, debe desecharse. En caso de que exista coito
posterior, se utilizará un nuevo profiláctico; ya que las microlesiones que se
producen en el látex por el roce con las piezas dentarias, permiten el paso del
virus.
Vía parenteral
Se sabe que el VIH se transmite cuando se
comparten agujas entre usuarios de drogas inyectables, y éste es uno de las
maneras más comunes de transmisión. Todas las organizaciones de prevención del
sida advierten a los usuarios de drogas que no compartan agujas, y que usen una
aguja nueva o debidamente esterilizada para cada inyección. Los centros y
profesionales del cuidado de la salud y de las adicciones disponen de
información sobre la limpieza de agujas con lejía. En los Estados Unidos y en
otros países occidentales están disponibles agujas gratis en algunas ciudades,
en lugares de intercambio de agujas, donde se reciben nuevas a cambio de las
usadas, o en sitios de inyecciones seguras.
Los trabajadores médicos pueden prevenir
la extensión del VIH desde pacientes a trabajadores y de paciente a paciente,
siguiendo normas universales de asepsia o aislamiento contra sustancias
corporales, tales como el uso de guantes de látex cuando se ponen inyecciones o
se manejan desechos o fluidos corporales, y lavándose las manos frecuentemente.
El riesgo de infectarse con el virus VIH a
causa de un pinchazo con una aguja que ha sido usada en una persona infectada
es menor de 1 entre 200.[cita requerida] Una apropiada profilaxis
postexposición con medicamentos anti-VIH logra contrarrestar ese riesgo,
reduciendo al mínimo la probabilidad de seroconversión.
Circuncisión
Un estudio de 200529 informaba que el
estar circuncidado podría reducir significativamente la probabilidad de que un
hombre se infecte de una mujer seropositiva por penetración vaginal. Los
rumores en este sentido, producidos a partir de trabajos anteriores no
concluyentes, han aumentado ya la popularidad de la circuncisión en algunas
partes de África. Un trabajo relacionado30 estima que la circuncisión podría
convertirse en un factor significativo en la lucha contra la extensión de la
epidemia.
Resistencia natural
Investigaciones recientes[cita requerida]
confirmaron que de hecho existen personas más resistentes al Virus, debido a
una mutación en el genoma llamada "CCR5-delta 32". Según se cree,
habría aparecido hace 700 años, cuando la peste bubónica diezmó a Europa. La
teoría dice que los organismos con ese gen impiden que el virus ingrese en el
glóbulo blanco. Este mecanismo es análogo al de la peste negra. El VIH se
desarrolla en estas personas de manera más lenta, y han sido bautizados como
"no progresores a largo plazo".
Saliva
Después de la sangre, la saliva fue el
segundo fluido del cuerpo donde el VIH se aisló. El origen del VIH salivar son los
linfocitos infectados de las encías (gingiva). Estas células emigran dentro de
la saliva en una tasa de un millón por minuto. Esta migración puede aumentar
hasta 10 veces (diez millones de células por minuto) en enfermedades de la
mucosa oral, las cuales son frecuentes en un huésped inmunodeficiente (tal como
un individuo con infección por VIH). Estudios inmunocitoquímicos recientes
muestran que en los pacientes con sida hay una concentración más alta de VIH en
los linfocitos salivares que en los linfocitos de la sangre periférica. Esto
sugiere que los linfocitos infectados reciben una estimulación antigénica por
la flora oral (bacterias en la boca) lo que da lugar a una mayor expresión del
virus". (A. Lisec, "Za zivot", izdanje "U pravi
trenutak", Dakovo 1994. s.27O-271.)
Abstinencia
Edward Green, director del Aids Prevention
Research Project de Harvard, asegura que «El preservativo no detiene el sida.
Sólo un comportamiento sexual responsable puede hacer frente a la pandemia».31
Por otra parte, según algunos estudios, los programas que preconizan la
abstinencia sexual como método preventivo exclusivo no han demostrado su
utilidad para disminuir el riesgo de contagio del virus en países
desarrollados.
Monogamia
En el África subsahariana, y otros países
subdesarrollados, se ha mostrado eficaz en la lucha contra el sida el fomento
de la monogamia y el retraso de la actividad sexual entre los jóvenes.
Vacuna
Según un estudio publicado en la revista
científica especializada Science Translational Medicine,35 un equipo de
investigadores del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Sida del Hospital
Clínico de Barcelona ha dado un paso más en este camino al presentar una vacuna
terapéutica que ha mostrado en los ensayos resultados alentadores.
En las pruebas realizadas a 36 pacientes
que seguían una terapia antirretroviral (conocida como TAR), tras la vacunación
de prueba "cambió el equilibrio virus / huésped a favor del huésped",
o lo que es lo mismo, el virus perdía la batalla de la infección. Según los
datos, tras 12 semanas, la reducción de la carga viral gracias a la vacuna era
del 90 por ciento, aunque posteriormente el virus se hace resistente y consigue
paliar el efecto de la vacuna.
Para conseguir frenar el avance del virus
del sida los investigadores pulsaron células dendríticas (aquellos leucocitos
que presentan antígenos al sistema inmunitario) de los propios pacientes con
VIH y las inactivaron con calor. De este modo, cuando las células dendríticas
"presentaban" al virus a los linfocitos encargados de eliminar al
agente infeccioso externo, el VIH no conseguía infectar al linfocito (como
ocurre normalmente), sino que consigue transmitir adecuadamente el mensaje para
activar el sistema inmunitario y terminar con el agente externo infectante.
En 2017 se consiguió que un grupo de vacas
generaran anticuerpos contra el virus del sida después de recibir una inyección
de proteínas con la molécula BG505 SOSIP.3738
Tratamiento
El tratamiento consiste en el uso de
antirretrovirales, fármacos que inhiben enzimas esenciales para el replicación
del [[VIH], como la transcriptasa inversa, retrotranscriptasa o la proteasa. De
esta manera se frena el progreso de la enfermedad y la aparición de infecciones
oportunistas. Aunque la infección por VIH no puede propiamente curarse, sí
puede convertirse con el uso continuado de esos fármacos en una enfermedad
crónica compatible con una vida larga y casi normal. La enzima del VIH, la
retrotranscriptasa, es una enzima que convierte el ARN a ADN, por lo que se ha
convertido en una de las principales dianas en los tratamientos
antirretrovirales.
La droga llamada AZT fue lanzada en 1987
mediante una procedimiento abreviado, en respuesta a la urgencia a la crisis
del sida.
En el año 2007 la Agencia Europea de Medicamentos
(EMEA por sus siglas en inglés) autoriza el fármaco Atripla que combina tres de
los antirretrovirales más usuales en una única pastilla. Los principios activos
son el efavirenz, la emtricitabina y el disoproxilo de tenofovir. El
medicamento está indicado para el tratamiento del virus-1 en adultos.
El común denominador de los tratamientos
aplicados en la actualidad es la combinación de distintas drogas
antiretrovilares, comúnmente llamada "cóctel". Estos
"cócteles" reemplazaron a las terapias tradicionales de una sola
droga que sólo se mantienen en el caso de las embarazadas VIH positivas. Las
diferentes drogas tienden a impedir la multiplicación del virus y, hacen más
lento el proceso de deterioro del sistema inmunitario. El "cóctel" se
compone de dos drogas inhibidoras de la transcriptasa inversa (las drogas) AZT,
DDI, DDC, 3TC y D4T) y un inhibidor de otras enzimas las proteasas.
Al inhibir diferentes enzimas, las drogas
intervienen en diferentes momentos del proceso de multiplicación del virus,
impidiendo que dicho proceso llegue a término. La ventaja de la combinación
reside, justamente, en que no se ataca al virus en un solo lugar, sino que se
le dan "simultáneos y diferentes golpes". Los inhibidores de la
transcriptasa inversa introducen una información genética equivocada" o
"incompleta" que hace imposible la multiplicación del virus y
determina su muerte. Los inhibidores de las proteasas actúan en las células ya
infectadas impidiendo el «ensamblaje» de las proteínas necesarias para la formación
de nuevas partículas virales.
En 2010 se comprobó la eliminación del
virus de un paciente con leucemia al recibir un trasplante de médula de un
donante con una muy rara mutación genética que lo vuelve inmune a una infección
con VIH; se recuperó de ambas enfermedades. Siendo una mutación muy rara y una
operación con altos riesgos, la posibilidad de que esto se vuelva una solución
práctica es casi inexistente de momento. A pesar de los resultados, las
operaciones de este tipo exigen dosis de inmunosupresores para toda la vida. El
defecto genético en cuestión hace que las células T no expresen el receptor
CCR5 o CXCR4 que el virus necesita reconocer para entrar a la célula.
En las personas con enteropatía por el
VIH, se ha documentado que la dieta sin gluten produce la mejoría de la diarrea
y permite la recuperación de peso. De hecho, las lesiones intestinales halladas
en estos casos son similares a las que provoca la enfermedad celíaca.
Proteína SEVI
Según un trabajo elaborado en el año 2007
por científicos de las universidades de Ulm y Hannover, en conjunto con
científicos españoles, se ha descubierto una proteína en el semen humano, que
facilita la transmisión del virus VIH.
Con frecuencia la cantidad de virus
existente en el semen no alcanza los niveles mínimos esperables para que pueda
generarse contagio. Sin embargo, esta proteína llamada SEVI, desempeña un rol
de facilitador para la propagación de la infección, con concentraciones de VIH
en semen que de otro modo jamás hubieran producido contagio.
Esta proteína se manifiesta en dos
formatos o arquitecturas diferentes. Es la SEVI de estructura amiloidea, la que
cuenta con capacidad de convertirse en patógena o mutar sus propiedades
biológicas.45 Esta proteína favorece considerablemente el contagio por semen,
facilitando la infección y distribución del virus.
El SEVI actúa concentrando el virus en la
superficie de la célula, que luego va a ingresar en forma masiva hacia el
citoplasma.
Enfermedades por Rickettsia
Rickettsia es un género de bacterias
(colectivamente denominadas rickettsias) que pertenece a la familia
Rickettsiaceae (junto con los géneros Orientia y Wolbachia). Las rickettsias
son bacterias, muy pequeñas, Gram-negativas y no forman esporas. Son altamente
pleomórficas pues se pueden presentar como cocos (0,1 μm de diámetro), bacilos
(1-4 μm de longitud) o hilos (10 μm de largo). Se tiñen mal con la tinción de
Gram y al examinar cultivos debe haber especial cuidado por esta
característica. En el pasado eran considerados microorganismos intermedios
entre los virus y las eubacterias.
Las rickettsias son causantes de
enfermedades infecciosas transmitidas por aerosoles, mordeduras, picaduras,
rasguños, aguas y alimentos contaminados. Ejemplos son el tifus clásico
(transmitido por piojos), el tifus murino (por pulgas) y la fiebre de las
Montañas Rocosas (por garrapatas). Asimismo, han sido asociadas a una gran
variedad de enfermedades de las plantas.
Microbiología general
Al ser parásitos intracelulares obligados,
las rickettsias dependen de la entrada, el crecimiento y la replicación en el
citoplasma de las células eucariotas huésped (normalmente, las células
endoteliales).1 Debido a ello, las rickettsias no pueden vivir en medios de
nutrientes artificiales, pero se cultivan bien en tejidos de embriones (por lo
general, se usan embriones de pollo).
Las rickettsias poseen paredes celulares
como se demostró al observarlas con microscopio electrónico. La capa del
peptidoglicano es pobre. Su lipopolisacárido es pobre, como endotoxina, y
manifiesta poca actividad cuando es administrado a animales. Contienen ARN y
ADN además de enzimas para realizar el ciclo de Krebs, y ribosomas para la
síntesis de proteínas. Se tiñen mejor con Giemsa o Giménez Porraz.
Pueden ser controladas o destruidas por
antibióticos. La mayoría son susceptibles a los antibióticos del grupo de la
tetraciclina.
Genoma
Ciertos segmentos del genoma se asemejan
al de las mitocondrias.2 El genoma de R. prowazekii se ha descifrado y
contiene 1.111.523 pares de bases y 834 genes codificadores de proteínas.3 A
diferencia de las bacterias de vida libre, no contiene genes para la glicolisis
anaeróbica ni genes que participen en la biosíntesis y regulación de los
aminoácidos y nucleósidos. En este sentido, es similar a los genomas
mitocondriales pues, en ambos casos, se utilizan los recursos del huésped. La
producción de ATP en la rickettsia es la misma que en la mitocondria. De hecho,
de todos los microorganismos conocidos, la Rickettsia es probablemente el
"pariente" más cercano (en sentido filogenético) de la mitocondria. A
diferencia de este último, el genoma de R. prowazekii, sin embargo, contiene un
conjunto completo de genes que codifican el ciclo del ácido tricarboxílico y la
cadena de complejos del ciclo respiratorio. Sin embargo, tanto los genomas de
las rickettsias como los de las mitocondrias son considerados a menudo
"pequeños, productos derivados de varios tipos de evolución
reductiva".
El descubrimiento reciente de otro
paralelismo entre rickettsias y virus puede convertirse en la base para
combatir la infección por VIH.4 La respuesta inmune humana al patógeno del
tifus de los matorrales, Orientia tsutsugamushi, parece proporcionar un efecto
beneficioso contra el progreso de la infección por VIH, influyendo
negativamente en la replicación del virus. Una razón probable de este fenómeno,
que es estudiado activamente, es un cierto grado de homología entre las rickettsias
y los virus, en concreto, un común epítopo debido a los fragmentos comunes del
genoma en los dos patógenos. Sorprendentemente, el único informe de otra
infección que puede producir el mismo efecto (disminución de la carga viral) es
la enfermedad causada por el virus del dengue.
Infección
Su mecanismo de patogenicidad es producido
de la siguiente forma: la bacteria entra en la célula al estimular la
fagocitosis, ésta es mediada por las proteínas OMP A y B; después de ser
engullida debe degradar la membrana del fagolisosoma mediante la producción de
fosfolipasa D y Hemolisina C liberándose en el citoplasma. Su movilidad
intracelular se da gracias a la polimerización la actina por las proteínas
Rick-A y la ARP 2/3.
Las rickettsias normalmente viven en
ácaros, garrapatas, pulgas y piojos y pueden transmitirse a los humanos a
través de las mordeduras de estos agentes succionadores de sangre. Suelen vivir
dentro de las células que revisten pequeños vasos sanguíneos y, en
consecuencia, dichos vasos se inflaman o se obstruyen, o bien comienzan a
perder sangre dentro de los tejidos que los rodea.
Una infección por rickettsias puede causar
fiebre, erupción cutánea y una sensación de enfermedad (malestar). Debido a que
esta erupción característica no suele aparecer durante varios días, es difícil
establecer un diagnóstico precoz. La infestación producida por pulgas o piojos
o bien una mordedura de garrapata previa, particularmente si se ha producido en
un área geográfica en la que la rickettsiosis es frecuente (endémica), es un
dato importante a la hora de establecer el diagnóstico.
Diagnóstico
El diagnóstico de una infección por
rickettsia puede confirmarse identificando el organismo en cultivos especiales
de muestras de sangre o tejido, identificando el organismo con el microscopio,
utilizando ciertas tinturas (tinturas colorantes), o bien identificando
anticuerpos contra el organismo en una muestra de sangre. Últimamente se
realiza por fijación de los factores del complemento. Algunos tipos de tinciones
que sirven para identificar el organismo, es la tinción de gimenez y Naranja de
Acradina. Se puede dar un diagnóstico diferencial entre rickettsia y la fiebre
de Zika.5
Tratamiento
La infección por rickettsia responde
rápidamente al tratamiento precoz con el antibiótico cloranfenicol, o bien
tetraciclinas (siendo éste el tratamiento empírico de elección), que se
administran por vía oral. La mejoría se inicia entre 24 y 36 h más tarde y la
fiebre suele desaparecer en 2 o 3 días. Cuando el tratamiento comienza tarde,
la mejoría es más lenta y la fiebre es más prolongada. Es necesario continuar
con los antibióticos durante al menos 24 horas una vez que la fiebre haya
desaparecido.
Los pacientes que estén demasiado enfermos
como para tomar los antibióticos por vía oral pueden recibirlos de forma
intravenosa. Si una persona está muy enferma y en una fase avanzada de la
enfermedad, es posible administrar un corticosteroide durante unos días además
del antibiótico para aliviar los intensos síntomas tóxicos y ayudar a reducir
la inflamación de los vasos sanguíneos.
Enfermedades infecciosas emergentes
Enfermedades emergentes, lo que engloba a
las enfermedades infecciosas emergentes, son aquellos problemas de salud identificados
dentro de una historia relativamente actual, aproximadamente en los últimos 20
años.
Concepto
El concepto de enfermedades emergentes fue
acuñado en 1992 por el Instituto de Medicina de los EEUU [1], y se refiere a
aquellas enfermedades descubiertas en los últimos 20 años, a las previamente
conocidas consideradas controladas, a aquellas en franco descenso y a las casi
desaparecidas que volvieron a emerger. Los agentes etiológicos no
necesariamente producen una infección; por lo que podemos considerar que las
enfermedades emergentes involucran enfermedades que son producidas por algún
organismo infectante o no. La OMS y los Centros para el Control y Prevención de
Enfermedades de EE.UU [2] descubrieron más de 100 enfermedades infecciosas que
afectan al humano y al resto de los animales, que recientemente han aumentado o
que muestran una tendencia a aumentar bien sea el rango geográfico de presencia
y/o la actividad epidémica y/o la gravedad (Rey, 2007). En los últimos 25 años,
por ejemplo, han aparecido más de 30 nuevos microorganismos, algunos de ellos
causantes de enfermedades mortales, entre tanto muchas enfermedades comunes han
reaparecido y se han propagado con rapidéz después de períodos en que ya no se
consideraban problemas de salud pública (Suárez Larreinaga & Berdasquera,
2000).
En el contexto conservacionista, las
nuevas infecciones son una amenaza también para los esfuerzos de conservación
de especies en peligro de extinción; como en el caso de la epidemia vírica que
diezmó a las focas del Mar del Norte en los años 1980.
En el caso de las enfermedades emergentes
infecciosas son una de las amenazas más graves para la salud pública. La
aparición de una nueva cepa, muy virulenta, como es el virus de la gripe,
produjo en 1918 la epidemia llamada «gripe española», que dejó más de 40
millones de muertos. Unos 25 millones de muertes produjo el SIDA. Una
mortalidad asociada muy alta, como en el SIDA, o una elevada tasa de contagio,
como en la gripe, indican la medida del riesgo de dicha enfermedad. El virus
del Ébola, en el que se combinan un ciclo muy rápido y una elevada
infectividad, presentan poca eficacia a transmitirse de forma epidémica. La
gripe aviaria representa la amenaza cuando afectan a los animales de cría, es
una enfermedad grave y muy contagiosa, susceptible de producir una situación
difícil de controlar. Así también, la encefalopatía espongiforme bovina, por
sus consecuencias para la economía agraria y el suministro de alimentos. Lo
mismo puede decirse de las plantas cultivadas; la irrupción de la filoxera
produjo una crisis radical de la viticultura tradicional europea a finales del
siglo XIX. Nuevas [cepas] de viejas enfermedades con diferentes características
inmunológicas, más virulentas, y diferente reacción a los antibióticos son
frecuentemente responsables de nuevos brotes de estas enfermedades. Ejemplos de
esto incluyen la influenza, el cólera, la tuberculosis, entre otras (Rey,
2007).
Categorías
Se proponen tres categorías:
Nuevas
Emergentes
Reemergentes
Enfermedades nuevas
Incluye enfermedades de reciente
aparición, no conocidas anteriormente. El rótulo de “nuevas” no implica que sus
agentes o las enfermedades que causan no existieran previamente sino que ha
sido reciente su conocimiento, extensión o gravedad. En general el proceso se
cumple en dos etapas: 1º) introducción del agente en una población sensible, no
afectada anteriormente. 2º) arraigo y posterior extensión del agente en el
nuevo hospedero. La intervención de factores accesorios que facilitan una u
otra de esas etapas precipitan la emergencia o difusión de la nueva enfermedad.
Infecciones emergentes
Son aquellas conocidas en cuanto a sus
agentes, pero que recientemente han adquirido carácter epidémico, mayor
gravedad o extensión a regiones en las que antes no existían. En este grupo se
incluye bacterias, hongos, virus y también parásitos.
Infecciones reemergentes
Incluye enfermedades anteriormente
conocidas y controladas o tratadas eficazmente y cuya frecuencia y/o mortalidad
se encuentra en la actualidad en constante aumento.
Síndrome respiratorio agudo grave
El síndrome respiratorio agudo grave (SRAG),
también conocido por sus siglas en inglés SARS (severe acute respiratory
syndrome), es una neumonía atípica que apareció por primera vez en noviembre de
2002 en la provincia de Cantón, China. Se propagó a las vecinas Hong Kong y
Vietnam a finales de febrero de 2003, y luego a otros países a través de viajes
por medio aéreo o terrestre de personas infectadas. La enfermedad ha tenido una
tasa promedio de mortalidad global cercana a un 13%.
La tasa de mortalidad varió en cada país,
lo que puede ser parcialmente explicado por las diferencias en los informes.
Debe tenerse en cuenta que esta tasa no toma en cuenta las posibles muertes
futuras que resulten de la enfermedad o de los casos no reportados de SARS por
no mostrar los síntomas conocidos. El 19 de abril de 2003, el investigador de
Harvard Henry Niman actualizó la tasa de mortalidad a un 18.2% para Canadá y
Hong Kong.
Las posibilidades de que las personas que
padecen el SARS pudiesen mantenerse "asintomáticas", lo que
significaría que los portadores podrían mezclarse con la población sin recibir
tratamiento, son pequeñas, según lo dicho por los funcionarios de la OMS
(2003).
Si bien en marzo de 2003 algunos
científicos clasificaron al SARS como un paramixovirus, posteriormente la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y los laboratorios clasificaron a este
virus como SARS Co-V, un tipo de coronavirus no conocido con anterioridad en
seres humanos.
Brote en China e historia
Casos probables (OMS) - 11 de julio de
2003
País Casos
Muertes Altas
Canadá 250 38 194
China * 5327 348 4941
Hong Kong * 1755 297 791
Macao * 1 0 1
Taiwán * 307 47 ???
Corea del Sur 3 0 3
España 1 0
1
EE.UU. 71
0 67
El Salvador 1 1 0
Filipinas 14 2 12
Francia 5 0 1
Indonesia 2 0 1
Irlanda 1 0 1
Italia 9 0
4
Japón 2 0
0
Kuwait 1 0
1
Malasia 6 2 3
Mongolia 6 0 3
Guatemala 1 0 0
Reino Unido 6 0 6
Rumanía 1 0 1
Singapur 201 24 139
Sudáfrica 1 0 0
Suecia 3 0
2
Suiza 1 0
1
Tailandia 7 2 5
Vietnam 63 5 53
Total 8045
765 6231
El virus se originó en la provincia de
Cantón en noviembre del 2002, en los primeros días de abril de 2003, el SARS
comenzó a recibir una mayor atención en los medios oficiales. Sin embargo,
también a principios de abril las acusaciones emergieron respecto de los casos
no registrados en los hospitales militares de Pekín. Después de una intensa
presión, los funcionarios chinos permitieron que funcionarios internacionales
investigaran la situación.
A finales de abril, importantes
revelaciones emergieron a la luz pública, cuando el gobierno chino admitió
haber comunicado un menor número de casos que el realmente existente, debido a
los problemas inherentes al sistema de sanidad. Tras haber ocultado el brote
hasta que alcanzó escala internacional, dos importantes funcionarios chinos
fueron destituidos y los sistemas se están adaptando para mejorar la
divulgación y control en la crisis del SARS. Desde entonces, China ha tomado un
papel mucho más activo y transparente en el combate de la epidemia del SARS.
Propagación a otros países
El 15 de marzo de 2003, la OMS anunció una
alerta mundial, seguida por una alerta sanitaria de los Centros para el Control
y la Prevención de las Enfermedades (CDC en inglés) de los Estados Unidos. A 15
de abril de 2003 la OMS reconoció 3.235 casos divulgados y 154 fallecidos. La
OMS anunció que hasta esa fecha la transmisión local del SARS había ocurrido en
Toronto, Singapur, Hanói, Taiwán, y las regiones chinas de Cantón, Hong Kong, y
Shanxi.
Los Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades, con sede en Atlanta (Estados Unidos), anunciaron a
principios de abril su convicción de que un extraño tipo de coronavirus,
posiblemente un tipo nunca antes visto en humanos, es el agente infeccioso
responsable de la propagación del SARS.
Al igual no solo fue en los Estados
Unidos, en Guatemala se detectó que una niña de 11 años de edad padecía de
SARS.
Rebrotes menores
A finales de abril de 2004 unas 500
personas se encontraban en cuarentena en Pekín y la provincia de Anhui. También
se inspeccionan los laboratorios que investigan la enfermedad.
Propagación
La forma de transmisión de la enfermedad
no está muy clara todavía, aunque se sospecha que se transmite principalmente a
través del contacto directo entre las personas. El virus puede propagarse por
inhalación de pequeñas gotas expelidas por una persona infectada cuando tose o
estornuda, o posiblemente a través del contacto con secreciones en objetos.
Además, la OMS informa que no se ha dado
ningún caso en que el contacto con productos, animales o materiales procedentes
de las zonas afectadas por el SARS haya sido fuente de infección para las
personas. Por tanto, no existen razones para pensar que el contacto externo con
los envíos postales (cartas, paquetes, prensa...) o mercancías que llegan desde
zonas afectadas por el SARS constituyan un riesgo para la salud pública.
Síntomas y tratamiento
La OMS recomienda que los casos
sospechosos sean aislados y define como caso sospechoso a la persona que
después del 1 de febrero de 2003 presente el historial de:
fiebre alta (>38° C) (100.4º F) y uno o
más síntomas respiratorios, incluyendo tos, respiración entrecortada, dificultad
para respirar, signos de hipoxia o un diagnóstico de neumonía y uno o más de
los siguientes: contacto cercano con una persona sospechosa de tener SARS o historia
reciente de viaje a áreas de transmisión documentada del SARS.
Un caso probable se define como un caso
sospechoso con el hallazgo adicional de neumonía o síndrome respiratorio por
radiografía de tórax o autopsia.
Con la disponibilidad de test diagnóstico
para el coronavirus responsable del SARS, la OMS agregó la categoría de SARS
confirmado por laboratorio para los pacientes en los que estando en la
categoría de caso probable, no tenían todavía cambios radiológicos pero sí un
test positivo para SARS basado en los test nombrado (ELISA, inmunofluorescencia
o PCR).
Frecuentemente el número de leucocitos y
plaquetas es bajo. Los primeros resultados sugieren que hay una relativa
neutrofilia y una relativa linfopenia (relativa porque el número total de
leucocitos tiende a ser bajo, es decir hay leucopenia). Otras pruebas de
laboratorio sugerentes son un alto índice de lactato deshidrogenasa (LDH) y
nivel levemente alto de creatin kinasa (CK) y proteína C-reactiva.
Los síntomas aparecen habitualmente 2-10
días (se ha informado de hasta 13 días) después de la infección (en la mayoría
de los casos los síntomas aparecen en los 2-3 días después de la infección). En
cerca del 10-20% de los casos, los síntomas son tan graves que a los pacientes
se les debe colocar un aparato de respiración asistida.
Los antibióticos son ineficaces.
Inicialmente se comentó el uso anecdótico de esteroides y del antiviral
ribavirina como tratamiento, pero la experiencia reciente no proporciona
ninguna evidencia científica que apoye esta hipótesis. La CDC está probando
otras drogas antivirales contra los coronavirus para ver si pueden formular
recomendaciones específicas
Escherichia coli O157:H7
Clasificación y recursos externos
La Escherichia coli O157:H7 es una cepa
enterohemorrágica de la bacteria E. coli y una causa de intoxicación
alimentaria debido a la producción de verotoxina.
La infección conduce frecuentemente a una
diarrea hemorrágica y ocasionalmente a una falla renal (Síndrome urémico
hemolítico), esto especialmente en infantes y ancianos. La transmisión se da a
través de la vía fecal oral, asociada a comer alimentos crudos, carne
contaminada y a nadar o beber en aguas contaminadas.
Brote del síndrome urémico hemolítico de
2011 se debe a la cepa E. coli O104:H4
E. coli de serotipo O157:H7 es una
bacteria Gram negativa con forma de bastón. La "O" en el nombre se
refiere al número antígeno de la pared celular (antígeno somático), mientras
que la "H" se refiere al antígeno del flagelo. Otros serotipos
podrían causar una enfermedad (usualmente menos severa), pero este artículo se
refiere solo a la cepa O157:H7. Otras bacterias pueden clasificarse por
"K" o antígenos capsulares. La O viene de ohne Hauch en alemán
("sin película"; la H significa película y "K" (de Kapsel)
significa "cápsula".3) Este es uno de los cientos de serotipos de
bacteria Escherichia coli. Aunque la mayoría de las formas son inócuas y se
encuentran por lo general en los intestinos de los mamíferos, este tipo puede
producir toxinas de tipo Shiga y causar una enfermedad grave y es un miembro de
una clase de E. coli patógena conocida como Escherichia coli enterohemorrágica
o EHEC. A veces se les llama por su capacidad de producir toxinas como E. coli
productora de verocytotoxina (VTEC) o E. coli productora de toxinas de tipo
Shiga (STEC en inglés).
Se reconoció a la E. coli O157:H7 como
patógeno por primera vez e 1982, cuando apareció un brote gastrointestinal poco
común. Se pudo identificar el origen en hamburguesas contaminadas y la
enfermedad resultó semejante a la de otros incidentes en EUA y Japón. El agente
etiológico de la enfermedad fue identificado como un serotipo raro O157:H7 de
la E. coli en 1983. Este serotipo solo había sido aislado una vez con
anterioridad, en un paciente en 1975.
La catalasa periplásmica está codificada
en el plásmido pO157. Se piensa que está relacionada con la virulencia al dar
protección oxidativa adicional cuando ocurre la infección del huésped.
Transmisión
E. coli O157:H7 es una causa emergente de
enfermedad transmitida por los alimentos. Se estima que cada año ocurren en los
Estados Unidos 73,000 casos de infección y 61 muertes. La infección conduce a
menudo a diarrea sanguinolenta y, ocasionalmente, a fallo renal. La mayor
incidencia de la enfermedad ha estado asociada con consumir carne de vacuno
picada contaminada e insuficientemente cocinada. El contacto de una persona a
otra en las familias y las guarderías también es una modalidad importante de
transmisión. La infección también puede ocurrir después de beber leche cruda y
después de nadar o beber agua contaminada por contacto con excrementos
animales, aguas cloacales o de alcantarillado.
Los consumidores pueden prevenir la
infección con la E. coli O157:H7 cocinando bien la carne de vacuno picada,
evitando la leche no pasteurizada y lavándose bien las manos.
Debido a que el organismo vive en los
intestinos de ganado vacuno saludable, se están investigando medidas
preventivas en los criaderos de vacuno y durante la elaboración de la carne.
El organismo puede hallarse en un pequeño
número de criaderos de vacuno y puede vivir en los intestinos del ganado
saludable. La carne puede contaminarse durante el sacrificio de los animales y
el microorganismo puede mezclarse completamente con la carne de vacuno cuando
se pica. Las bacterias presentes en las ubres de las vacas o en el equipo
utilizado para extraer la leche pueden introducirse en la leche cruda.
El consumir carne, especialmente de vacuno
picada (hamburguesas, albóndigas, chorizos, salami o salame), que no ha sido
cocinada suficientemente para matar la Escherichia coli O157:H7 puede ocasionar
la infección. Se requiere una temperatura de más de 72 °C en el interior del
alimento para matar la bacteria. La carne contaminada se asemeja a la normal y
huele como la carne normal. La ingestión de tan solo 100-200 organismos es
suficiente para desencadenar la enfermedad.
Entre otras fuentes conocidas de la
infección figuran el consumo de coles de Bruselas, lechuga, leche y zumos no
pasteurizados y después de nadar o beber agua contaminada por contacto con
excrementos animales, aguas cloacales o de alcantarillado.
Las bacterias que se encuentran en las
deposiciones diarreicas de las personas infectadas pueden transmitirse de una
persona a otra si los hábitos de higiene son inadecuados como por ejemplo si
las personas no se lavan las manos.
Esto es particularmente probable entre los
niños de corta edad que no están adiestrados en el uso del inodoro (o
excusado). Los miembros de la familia y los compañeros de estos niños están
sometidos a alto riesgo de contraer la infección.
Los niños de corta edad por lo general excretan
el microorganismo en sus heces hasta una o dos semanas después de haberse
declarado la enfermedad. Los niños mayores rara vez son portadores del
microorganismo sin mostrar síntomas.
Infección por el virus del Nilo Occidental
Es una enfermedad transmitida por
mosquitos. La afección puede ir de leve a grave.
Causas
El virus del Nilo Occidental se identificó
por primera vez en 1937 en Uganda al este de África. En los Estados Unidos, se
descubrió por primera vez en el verano de 1999 en Nueva York. Desde entonces,
el virus se ha diseminado a lo largo de todo el país.
Los investigadores creen que el virus del
Nilo Occidental se disemina cuando un mosquito pica a un ave infectada y luego
inocula a una persona.
Los mosquitos transportan las mayores cantidades
del virus a principios del otoño, por lo que más gente contrae la enfermedad a
finales de agosto y principios de septiembre. El riesgo de padecerla disminuye
entonces a medida que el clima se vuelve más frío y los mosquitos comienzan a
extinguirse.
Aunque muchas personas son picadas por los
mosquitos portadores del virus del Nilo Occidental, la mayoría no saben que han
resultado infectadas.
Los factores de riesgo para contraer un
tipo más grave de la enfermedad incluyen los siguientes:
•Afecciones que debiliten el sistema
inmunitario, tales como VIH/SIDA, trasplante de órganos y quimioterapia
reciente
•Edad avanzada o muy temprana
•Embarazo
El virus del Nilo Occidental también se
puede diseminar por medio de las transfusiones de sangre y los trasplantes de
órganos. Es posible también que una madre infectada le transmita el virus a su
hijo por medio de la leche materna.
Síntomas
Los síntomas pueden ocurrir de 1 a 14 días
después de resultar infectado. La enfermedad leve, generalmente llamada fiebre
del Nilo Occidental, puede causar algunos o todos los síntomas siguientes:
•Dolor abdominal
•Fiebre, dolor de cabeza y dolor de
garganta
•Falta de apetito
•Dolores musculares
•Náuseas, vómitos y diarrea
•Sarpullido
•Inflamación de ganglios linfáticos
Estos síntomas generalmente duran de 3 a 6
días, pero pueden durar un mes.
Las formas más graves de la enfermedad se
pueden denominar encefalitis o meningitis del Nilo occidental, según qué parte
del cuerpo esté afectada. Se pueden presentar los siguientes síntomas y
necesitan atención oportuna:
•Confusión o cambio en la capacidad para
pensar con claridad
•Pérdida del conocimiento o coma
•Debilidad muscular
•Rigidez en el cuello
•Debilidad de un brazo o pierna
Pruebas y exámenes
Los signos de la infección por el virus
del Nilo Occidental son similares a los de otras infecciones virales. Es
posible que no haya hallazgos específicos en un examen físico. Casi la mitad de
las personas con esta infección puede tener una erupción.
Los exámenes para diagnosticar el virus
del Nilo Occidental incluyen:
•Examen de sangre o punción raquídea para
buscar anticuerpos en contra del virus
•Tomografía computarizada de la cabeza
•Resonancia magnética de la cabeza
Tratamiento
Debido a que esta enfermedad no es causada
por bacterias, los antibióticos no tratan la infección causada por el virus del
Nilo Occidental. Los tratamientos complementarios pueden ayudar a disminuir el
riesgo de presentar complicaciones en caso de enfermedad grave.
Expectativas (pronóstico)
Las personas con una infección leve por el
virus del Nilo Occidental estarán bien después del tratamiento.
El pronóstico es más incierto para
aquellos con casos graves de la infección. La encefalitis o la meningitis del
Nilo Occidental puede llevar a daño cerebral y a la muerte. Una de cada diez
personas con inflamación cerebral no sobrevive.
Posibles complicaciones
Las complicaciones a causa de la infección
leve por el virus del Nilo Occidental son muy raras.
Las complicaciones a causa de la infección
grave por este virus incluyen:
•Daño cerebral
•Debilidad muscular permanente (algunas
veces similar a la polio)
•Muerte
Las 12 bacterias resistentes a los
antibióticos que preocupan a la OMS
Organización Mundial de la Salud ha
elaborado una lista para advertir a los gobiernos la imperiosa urgencia de
desarrollar nuevos antibióticos para combatirlos
Con la finalidad primordial de incentivar
y acelerar la investigación de nuevos antibióticos, la Organización Mundial de
la Salud (OMS) publicó este lunes su primera lista de “patógenos prioritarios”
resistentes a los antibióticos, que incluye las 12 familias de bacterias más
peligrosas para la salud humana.
“Esta lista es una nueva herramienta para
garantizar que la investigación y el desarrollo respondan a necesidades
urgentes de salud pública”, señaló la Marie-Paule Kieny, subdirectora General
de la OMS para Sistemas de Salud e Innovación.
La OMS divide su lista en tres categorías
por su urgencia en la necesidad de encontrar nuevos antibióticos: prioridad
crítica, elevada o media.
El grupo de prioridad crítica incluye
bacterias multirresistentes que han adquirido resistencia a un elevado número
de antibióticos. Estas son espacialmente peligrosas y pueden provocar
enfermedades como gonorreas, gastroenteritis, infecciones en la piel, úlceras,
o meningitis neonatal. Existe alto riesgo de contagio en hospitales,
residencias de ancianos y entre pacientes inmunodeficientes. Entre tales
bacterias se incluyen las siguientes: Acinetobacter, Pseudomonas y varias
enterobacteriáceas como Klebsiella, E. coli, Serratia, y Proteus.
Los niveles segundo y tercero de la lista,
las categorías de prioridad elevada y media, contienen otras bacterias que
exhiben una farmacorresistencia creciente y provocan enfermedades comunes como
la gonorrea o intoxicaciones alimentarias por salmonela.
“La resistencia a los antibióticos va en
aumento y estamos agotando muy deprisa las opciones terapéuticas. Si dejamos el
problema exclusivamente a merced de las fuerzas de mercado, los nuevos
antibióticos que con mayor urgencia necesitamos no estarán listos a tiempo”,
opinó Kieny.
El objetivo de la OMS para elaborar esta
lista es urgir a los Gobiernos a establecer políticas que promuevan la
investigación científica mediante organismos financiados con fondos públicos.
Lista OMS de patógenos prioritarios para
la I+D de nuevos antibióticos
Prioridad 1: CRÍTICA
1. Acinetobacter baumannii, resistente a
los carbapenémicos
2. Pseudomonas aeruginosa, resistente a
los carbapenémicos
3. Enterobacteriaceae, resistentes a los
carbapenémicos, productoras de ESBL
Prioridad 2: ELEVADA
1. Enterococcus faecium, resistente a la
vancomicina
2. Staphylococcus aureus, resistente a la
meticilina, con sensibilidad intermedia y resistencia a la vancomicina
3. Helicobacter pylori, resistente a la
claritromicina
4. Campylobacter spp., resistente a las
fluoroquinolonas
5. Salmonellae, resistentes a las
fluoroquinolonas
6. Neisseria gonorrhoeae, resistente a la
cefalosporina, resistente a las fluoroquinolonas
Prioridad 3: MEDIA
1. Streptococcus pneumoniae, sin
sensibilidad a la penicilina
2. Haemophilus influenzae, resistente a la
ampicilina
3. Shigella spp., resistente a las
fluoroquinolonas
Una grave amenaza
Cada año mueren unas 700.000 personas
debido a infecciones por bacterias que son resistentes a todos los antibióticos
disponibles, el único fármaco eficaz para combatirlas. Un cálculo que según los
expertos podría ser mucho mayor. Y la perspectiva no son muy esperanzadoras
porqué se calcula que en los próximos 35 años sean cerca de 300 millones de
personas las que fallezcan de forma prematura por esta causa.
Bioterrorismo
Bioterrorismo es el término utilizado para
definir el empleo criminal de microorganismos patógenos, toxinas o sustancias
dañinas contra la población con el propósito de generar enfermedad, muerte,
pánico y terror.
Este término también es utilizado para
denominar la introducción de material biológico con agentes fitopatógenos,
enfermedades cuadragenarias, insumos químicos o cualquier otro tipo de material
en un país, con la intención de atentar contra la vida y la salud de las
personas. Para ver el uso de este método en guerras, revisar Guerra biológica.
Definición
De acuerdo con los Centros para el Control
y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, un ataque
"bioterrorista" es la deliberada liberación de virus, bacterias,
toxinas u otros agentes perjudiciales utilizados para causar enfermedades o la
muerte en humanos, animales y/o plantas. Estos agentes son normalmente
encontrados en la naturaleza, pero es posible que pudieran ser mutados o
alterados para incrementar su habilidad de causar enfermedades, haciéndolos
resistentes a medicamentos o incrementando su habilidad para esparcirse en el
medio ambiente. Los agentes biológicos pueden ser propagados a través del aire,
agua, comida, etc.
El uso de agentes biológicos por los
terroristas, se ha dado principalmente debido a que estos son difíciles de
detectar y tardan varias horas o días en dar efecto a su enfermedad. Algunos
agentes bioterroristas, como el virus de la Viruela, pueden ser liberados de
persona a persona y algunos otros, como el carbunclo se transmiten en forma de
esporas en el ambiente.1 El bioterrorismo es un arma atractiva porque los
agentes biológicos son relativamente baratos y fáciles de conseguir, pueden ser
fácilmente diseminados y causar un extendido miedo y pánico más allá del daño
físico.2 Sin embargo, líderes militares han aprendido que el bioterrorismo
tiene fuertes limitaciones; es difícil emplear un arma biológica de una forma
que solo afecte al enemigo y no a las fuerzas aliadas.
Tecnólogos como Bill Joy han advertido del
poder potencial que la ingeniería genética puede regalar al futuro del
bioterrorismo.3 El uso de agentes biológicos que no causen daño en los humanos
pero puedan interrumpir el orden de la Economía, ha sido discutido. Un patógeno
altamente relevante en este contexto es la Fiebre aftosa humana causada por un
virus que puede causar daños económicos y preocupación pública, así como se
presenció en el brote de fiebre aftosa del 2001 en el Reino Unido.
Historia
Siglo XX
Para cuando la Primera Guerra Mundial
comenzó, se intentó utilizar carbunco (ántrax maligno) en poblaciones animales,
lo que se probó ser inefectivo. Poco después de la Primera Guerra Mundial,
Alemania lanzó una campaña de sabotaje biológico contra Estados Unidos, Rusia,
Rumania y Francia.4 En ese momento, Anton Dilger vivía en Alemania, pero en
1915 fue enviado a los Estados Unidos cargando cultivos de muermos, una
enfermedad virulenta para caballos y mulas. Dilger estableció un laboratorio en
su hogar en Chevy Chase (Maryland). Utilizó estibadores que trabajaban en los
muelles de Baltimore para infectar caballos con muermos mientras ellos
esperaban a ser enviados en barco a Gran Bretaña. Dilger estaba bajo sospecha
al ser un agente alemán, pero nunca fue arrestado. Finalmente se fue a Madrid,
España, donde murió durante la Pandemia de gripe de 1918.5 En 1916, los rusos
arrestaron a agentes alemanes con intenciones similares. Alemania y sus aliados
infectaron caballos y muchas mulas de Rusia en la frontera Este. Estas acciones
obstaculizaron la artillería y movimientos de las tropas, así como los envíos
de suministros.
En 1927, la policía en Chicago arrestó a
dos estudiantes, Allen Schwander y Stephen Pera, quienes planearon envenenar el
agua de la ciudad con Tifoidea y otras bacterias. Schwander fundó un grupo
terrorista, "R.I.S.E.", mientras que Pera recolectó y cuidó cultivos
del hospital en el que trabajaba. Los dos hombres volaron a Cuba después de ser
liberados de la cárcel. Schwander murió de causas naturales en 1974, mientras
que Pera regresó a los Estados Unidos en 1975 y fue puesto bajo prueba.
El ataque bioterrorista osho de 1984: en
el estado de Oregón, seguidores del Movimiento osho intentaron controlar una
elección local incapacitando a la población de la zona. Esto se provocó
infectando ensaladas en once restaurantes, productos en tiendas de comestibles
y otros establecimientos públicos con la bacteria de Salmonella typhimurium en
la ciudad de The Dalles. El ataque infectó a 721 personas con envenenamiento
grave. No hubo casos fatales. Este incidente fue el primer y único ataque
bioterrorista en Estados Unidos.
El caso de Aum Shinrikyō liberando ántrax
en Kameido: en junio de 1993 el grupo seguidor de Aum Shinrikyō soltó ántrax en
Tokio. Los testigos informaron de mal olor; el ataque fue un fracaso total,
pues no afectó a ninguna persona debido a que se utilizó la cepa de la vacuna
de esta bacteria. Las esporas recuperadas del ataque muestran que eran
idénticas a la cepa de la vacuna para animales, las cuales hacen falta en los
genes que causan una respuesta sintomática.
Siglo XXI
Ataques con carbunco en 2001: En
septiembre y octubre de 2001, varios casos de atentados con ántrax fueron
motivo de ojo a la luz pública en Estados Unidos, aparentemente causados a
propósito. Cartas que contenían ántrax infeccioso fueron enviadas a las
oficinas de medios de comunicación y al congreso de los Estados Unidos, junto
con ataques a Chile. Las cartas enviadas mataron a cinco personas.CNN
En 2001, El Servicio Postal de los Estados
Unidos se vio afectado por un ataque bioterrorista con esporas de Bacillus
anthracis, se infectaron 22 personas con carbunco (en inglés: anthrax) y a 7
supervivientes se les confirmó la enfermedad del carbunco cutáneo. Esto es lo
que ha sido utilizado en países como Rusia, Libia, EE.UU., China, Egipto y
Corea.
Tipos de Agentes
Bajo la actual ley estadounidense, los
agentes biológicos que han sido declarados por el Departamento de Salud y
Servicios Sociales de los Estados Unidos o el Departamento de Agricultura de
los Estados Unidos que tienen el "potencial para ser una severa amenaza a
la salud y seguridad pública", son oficialmente definidos como
"Agentes Selectos".
Estos agentes se clasifican como A, B o C
y administran el Programa de Agentes Selectos, los cuales regulan los
laboratorios que pueden poseer, usar o transferir agentes selectos dentro de
los Estados Unidos. Así como los Estados Unidos categorizan drogas dañinas, los
diseños de virus no son aún categorizados y el H5N1 aviar ha demostrado lograr
una alta mortalidad y la comunicación humana en un laboratorio.
Categoría A
Estos agentes de alta prioridad tienen tal
riesgo que alarmaría la seguridad nacional, son fácilmente transmitidos y
diseminados, tienen un mayor potencial de impactar en la salud pública, pueden
causar pánico o requerir acciones especiales para la preparación de la salud
pública.
Tularemia o "Fiebre de los
conejos" Tiene un bajo índice de muerte, sin embargo, puede causar
severas incapacidades. Esta enfermedad es causada por las bacterias
"Francisella tularensis", y puede ser contraída por el contacto con
el pelaje, inhalación, ingestión de agua contaminada o por mordida de insectos.
"Francisella tularensis" es una bacteria muy infecciosa. Un pequeño
número (10-50 o más organismos) pueden provocar la enfermedad. Si
"Francisella tularensis" fuera usada como arma, las bacterias serían
soltadas en el aire por la exposición a la inhalación. La gente que inhala un
aerosol infeccioso generalmente experimenta severas enfermedades respiratorias,
incluyendo neumonía, infecciones sistemáticas u otras enfermedades que amenazan
con muerte, si no son tratadas. Las bacterias que causan tularemia existen en
la naturaleza y pueden ser aisladas y cultivadas en un laboratorio.10ÁntraxEl
ántrax es una enfermedad no contagiosa causa por una espora que forma la
bacteria "Bacillus anthracis". Existen vacunas para el ántrax pero
requiere muchas inyecciones de uso estable. Cuando se diagnostica ántrax en una
etapa temprana se puede curar con antibióticos como ciprofloxacino.11 Su
primera incidencia en una guerra biológica fue cuando "luchadores de
libertad" escandinavos suministrados por el Staff General Alemán, usaron
ántrax con resultados desconocidos contra el Ejército Imperial Ruso en
Finlandia en 1916.12 En 1993, el grupo Aum Shinrikyō usó ántrax en un intento
fallido en Tokio sin fatalidades.8 El ántrax fue usado en el 2001 en varios
ataques en los Estados Unidos, enviado por correo 13 El ántrax es uno de los
pocos agentes biológicos por el cual los empleados federales han sido
vacunados. La cepa usada en el 2001 era idéntica a la cepa usada por Fort
Detrick.14Viruela15 La viruela es un virus altamente contagioso. Se transmite
fácilmente a través de la atmósfera y tiene un alto índice de mortalidad
(20-40%). La viruela fue erradicada del mundo en los años setentas, gracias a
un programa de vacunación mundial.16 De cualquier modo, algunos ejemplos de
virus aún están disponibles en laboratorios de Rusia y Estados Unidos. Algunos
creen que después del colapso de la Unión Soviética, cultivos de viruela se han
vuelto disponibles en otros países. Aun cuando la gente nacida antes de 1970
haya sido vacunada de viruela, la efectividad de la vacuna está limitada a un
nivel de inmunidad de 3 a 5 años. La protección de volverse a vacunar dura más
tiempo. Como un arma biológica, la viruela es peligrosa por su naturaleza
altamente contagiosa. También, el hecho de que haya una infrecuencia con las vacunas
administradas entre la población general desde que se erradicó la enfermedad,
dejaría a la mayor parte de la población desprotegida en caso de un brote. La
viruela sucede solo en humanos, y no tiene vectores o posibles huéspedes
exteriores.Toxina botulínica18 La neurotoxina19 La toxina botulínica es una
de las toxinas más mortíferas conocidas, y es producida por la bacteria
Clostridium botulinum. Causa la muerte por una insuficiencia respiratoria y
parálisis. Siendo además una toxina disponible mundialmente por sus
aplicaciones cosméticas en inyecciones.Peste pulmonar Esta plaga es una
enfermedad causada por la bacteria Yersinia pestis. Los roedores son
normalmente los huéspedes de esta plaga y la enfermedad es transmitida a humano
por mordidas de pulgas y ocasionalmente por Bioaerosol en la forma de Peste
neumónica. El padecimiento tiene historia como uso de arma en guerras
biológicas, datando siglos atrás, y siendo considerada una amenaza por su
facilidad de cultivo y habilidad de mantenerse en circulación a través de los
roedores locales por un periodo largo de tiempo. La amenaza viene
principalmente en forma de plaga neumónica (infección por inhalación) Fue el
padecimiento que provocó la Muerte negra en la Europa Medieval.Fiebre
hemorrágica viral24 Esto incluye fiebre hemorrágica causada por miembros de la
familia Filoviridae (Marburgvirus y Ébola), y por la familia Arenaviridae (por
ejemplo Lassa Virus y Machupo Virus (Fiebre hemorrágica boliviana)). La
Enfermedad por el virus del Ébola, en particular ha causado altos índices de
muerte, desde el 25% al 90% con un promedio del 50%. No existe todavía una
cura, aun cuando las vacunas están en desarrollo. La Unión Soviética investigó
el uso de los filovirus para guerras biológicas, y el grupo seguidor de Aum
Shinrikyō intentó obtener cultivos de Ébola sin éxito. La muerte provocada por
el virus de Ébola se da debido a la falla en múltiples órganos internos y por
Hipovolemia. Marbugvirus fue descubierto por primera vez en Alemania. No hay
cura actualmente aparte del cuidado de apoyo. Los arenavirus tienen algún caso
reducido de fatalidad comparado a enfermedades causadas por filovirus, pero son
más ampliamente distribuidas, tanto en África y Sudamérica.
Categoría B
Los agentes de categoría B son
moderadamente fáciles de diseminar y tienen bajos índices de mortalidad.
Brucelosis (Brucella species)
Toxina Epsilon de Clostridium perfringens
Amenazas a la seguridad alimentaria (por
ejemplo, Salmonella, E coli O157:H7, Shigella, Staphylococcus aureus).
Muermo26 (Burkholderia mallei).
Melioidosis (Burkholderia
pseudomallei)
Psitacosis (Chlamydia psittaci).
Fiebre Q (Coxiella burnetii)
Ricina30 toxina de Ricinus communis
Abrina toxina de Abrus precatorius
Staphylococcal enterotoxin B
Tifus (Rickettsia prowazekii).
Encefalitis (alphavirus)
Amenazas al suministro de agua (por
ejemplo, Vibrio cholerae,31 Cryptosporidium parvum).
Categoría C
Los agentes de categoría C con patógenos
emergentes que pueden ser gestionados (Ingeniería genética) para diseminación
en masa por su disponibilidad, facilidad de producción y diseminación, alto
índice de mortalidad, o habilidad de causar un mayor impacto en la salud.
Virus Nipah
Hantavirus
SARS
H1N1 una cepa de influenza
HIV/AIDS
Planificación y Respuesta
Planificar puede involucrar el desarrollo
de sistemas de identificación biológica. Hasta tiempos recientes en Estados
Unidos, la mayor parte de estrategias de defensa biológica están enfocadas en
proteger soldados en el campo de batalla, en lugar de fijar atención en la
gente ordinaria de las ciudades. Recortes financiero han limitado la
investigación de brotes de enfermedades. Algunos brotes, como el envenenamiento
de comido por E. coli o Salmonella', pudieron ser de origen natural o
intencional.
Preparación
Los agentes biológicos son relativamente
fáciles de obtener para los terroristas, y se están convirtiendo en una mayor
amenaza para los Estados Unidos y el mundo. Los laboratorios están trabajando
en sistemas avanzados de detección para proveer alertas, identificar las áreas
contaminadas y las poblaciones en riesgo, y así facilitar las amenazas. En las
grandes ciudades también se están estableciendo métodos para predecir el uso de
agentes biológicos. No obstante, tecnologías forenses están trabajando en la identificación
de agentes biológicos, sus origines geográficos y su fuente inicial. Los
esfuerzos incluyen tecnologías para descontaminar sin causar daños adicionales
al medio ambiente.
La detección temprana y respuesta
inmediata al bioterrorismo depende de la cercana cooperación de las autoridades
de Salud pública y refuerzos judiciales; de cualquier modo, dicha cooperación
aún se encuentra escasa. Los bienes y vacunas de la detección nacional no
sirven si los oficiales locales y de estado no tienen acceso a ellas.
Los aspectos de protección contra el
terrorismo en los Estados Unidos incluye:
Las estrategias de detección y resistencia
en la lucha contra el terrorismo. Esto ocurre principalmente a través de los
esfuerzos de la Oficina de Asuntos de la Salud, parte del Departamento de
Seguridad Nacional, cuyo papel es prepararse para una situación emergente de
impacto contra la salud de la población estadounidense. La detección tiene
primariamente dos factores tecnológicos. Primero está el programa "BioWatch"
en donde los dispositivos de colección son diseminados a treinta áreas de alto
riesgo en el país para detectar la presencia de agentes biológicos en aerosol
antes de que los síntomas se presenten en los pacientes. Esto es importante
sobre todo porque permite una respuesta más proactiva a un brote de la
enfermedad, más que el tratamiento más pasiva del pasado.
Implementación de sistemas de detección de
la Generación-3. Este avance es significativo simplemente porque permite que
las acciones puedan ser tomadas en un lapso de cuatro a seis horas, gracias a
su sistema de respuesta automática, donde el sistema previo requiere que sus
detectores de aerosol sean transportados a laboratorios manualmente.Una forma
en que esto pueda ser asegurado es a través del establecimiento de una
preparación: programas como las Series de Ejercicio de Respuesta para Ántrax
existen para asegurar esto, sin importar el incidente, todo el personal de
emergencia estará enterado del papel que deben cubrir. Además, proveyendo información
y educación a los líderes públicos y servicios médicos de emergencia, se
sugiere que puede ser significativamente disminuido el impacto de ataques
bioterrorista.
Mejora de las capacidades tecnológicas de
los primeros respondedores. Esto se cumple a través de numerosas estrategias.
La primera de estas estrategias fue desarrollada por " Science and
Technology Directorate" (Dirección de Ciencia y Tecnología) para asegurar
que el peligro de polvos sospechosos pueda ser asedado debidamente (tantos agentes
biológicos peligrosos como el ántrax existen en polvo blanco). Haciendo pruebas
de precisión y la especificidad de los sistemas comercialmente disponibles
usados por primeros respondedores, la esperanza esta en que todos los polvos
dañinos puedan tornarse inefectivos.
Equipo mejorado para primeros
respondedores. Un avance reciente es la comercialización de una nueva forma de
armadura de Tyvex™ la cual protege a los primeros respondedores y pacientes de
contaminantes químicos y biológicos. También se han presentados una nueva
generación de aparatos de respiración autónoma, los cuales se han tornado más
fuertes contra los agentes bioterroristas. Todas estas tecnologías combinadas
forman lo que parece ser relativamente un frente fuerte contra el bioterrorismo.
Como sea, Nueva York tiene un sin números de organizaciones y estrategias que
efectivamente sirven para detener y responder a ataques bioterroristas. Desde
aquí viene el lógico progreso del reino de estrategias específicas de Nueva
York para prevenir ataques terroristas.
Proyecto BioShield. El acumulado de
vacunas y tratamientos para potenciales amenazas biológicas, también conocidas
como contramedidas, han sido un aspecto importante en la preparación para
potenciales ataques bioterroristas; esto tomó la forma de un programa que
empezó en el año 2004, llamado El Proyecto BioShield (Project Bioshield Act).
La importancia de este programa no debe ser visto con la percepción de querer
engañar a la población haciéndola creer que hay suficientes vacunas para la
viruela para inocular a todos los ciudadanos estadounidenses. El departamento
de defensa también tiene una variedad de laboratorios actualmente trabajando en
el aumento de la calidad y eficacia de las contramedidas que comprenden las
reservas nacionales. Los esfuerzos también se han hecho con el fin de
asegurar que estas contramedidas médicas son capaces de diseminar efectivamente
en caso de un ataque bioterrorista. La Asociación Nacional de Cadena de
Farmacias aclamó esta causa apoyando la participación de sector privado,
mejorando la distribución de dichas contramedidas si son requeridas.
En una emisión de CNN en el 2011, el
corresponsal médico, Dr. Sanjay Gupta, profundizó en las capacidades de Estados
Unidos para enfrentar un ataque terrorista. Explica como aun cuando este país
esta mejor preparado para enfrentar un ataque terrorista ahora que hace diez
años, el dinero disponible para enfrentar un ataque terrorista ha disminuido en
los últimos tres años. Obervando el reporte detallado del descenso en el
presupuesto en los cincuenta y un estados de los Estados Unidos, Dr. Gupta dice
que las ciudades no podrán distribuir las vacunas y tampoco podrán llevar la
pista de los virus. Llevó a la luz la posibilidad de una pandemia similar a las
que ocurren en las películas catastróficas. Otra emisión de MSNBC en 2010
también hizo énfasis en la mala preparación que tiene Estados Unidos en caso de
un ataque terrorista. La emisión declaró que un reporte bipartidario le dio a
la administración de Obama un nivel bajo de capacidad de respuesta contra un
ataque bioterrorista. La televisora invitó al antiguo comisario de Nueva York,
Howard Safir, para explicar como el gobierno fallaría combatiendo un ataque
bioterrorista. Dice: "Armas biológicas y quimícas son probables y
relativamente fáciles de dispersar". Dice Safir que la eficiencia en la
preparación contra un ataque bioterrorista no es necesariamente una cuestión
monetaria, más bien es dependiente de poner los recursos en los lugares
correctos. La emisión sugiere que el país no está listo para algo serio.
Biomonitoreo
En 1999, el centro de Informática
Biomédica de la Universidad de Pittsburgh desarrolló el primer sistema
automático para la detección de bioterrorismo, llamado RODS por sus siglas en
inglés "Real-Time Outbreak Disease Surveillance" (Biomonitoreo de
brote de enfermedades en tiempo real). RODS está diseñado para recolectar
información de una gran cantidad de fuentes y los usa para realizar una
detección de señales, para encontrar posibles casos de bioterrorismo lo más
pronto posible. RODS y otros sistemas similares, recolectan información de
datos clínicos, datos de laboratorios y datos de la venta de medicamentos y
drogas.3940 En el año 2000, Michael Wagner, el coordinador del laboratorio de
RODS, y Ron Arye, un subcontratista, concibió la idea de obtener datos en vivo
de fuentes "no-tradicionales" (Fuentes que no sean relacionadas a la
salud). Los primeros esfuerzos de los laboratorios RODS eventualmente
conllevaron el establecimiento del Monitor Nacional Contador de Datos, un
sistema que recoleta datos de 20,000 locaciones a través de los Estados
Unidos.
El 5 de febrero del 2002, George W. Bush
visitó los laboratorios RODS y usó su trabajo como modelo para una propuesta,
con presupuesto de 300 millones de dólares, para equipar a los cincuenta
estados con sistemas de biomonitoreo.
Los principios y prácticas de
biomonitoreo, una nueva ciencia interdisciplinaria, fueron definidos y
descritos en el "Manual del biomonitoreo" (originalmente en inglés:
"Handbook of Biosurveillance"), editado por Michael Wagner, Andrew
Moore y Ron Aryel. Se publicó en el 2006. El biomonitoreo es la ciencia de
detección de brote de enfermedades en tiempo real. Es aplicable para epidemias
naturales y causadas por el hombre.
Los datos que potencialmente pueden ayudar
en una detección temprana de un caso de bioterrorismo incluyen muchas
categorías. Información relacionada a la salud como la de sistemas
computacionales de hospitales, laboratorios clínicos, sistemas electrónicos de
registro de salud, sistemas de registro médico forense, llamadas al 911 y
sistemas de registros médicos veterinarios pueden ser de ayuda; los
investigadores también están considerando en usar datos generados por
operaciones de ganadería y feedlot, procesadores de comida, sistemas de agua,
registro de asistencia en escuelas y monitores fisiológicos, entre otros.
Intuitivamente, uno supondría que los sistemas que recolectan más de un tipo de
datos sean más útiles que aquellos sistemas con menos fuentes, siendo así que
sean menores las posibilidades de activar una falsa alarma.
En Europa, el biomonitoreo de enfermedades
está empezando a ser organizado en todo el continente para el rastreo de
emergencias biológicas. El sistema no solo data personas infectadas, también
intenta rastrear el origen de los brotes.
Los investigadores están experimentando
con dispositivos para detectar la existencia de una amenaza:
Pequeños Circuitos Integrados que
contienen Neuronas vivas para prevenir la presencia de toxinas bacterianas.
Tubos de Fibra óptica alineados con
Anticuerpos unidos a moléculas emisoras de luz.
Investigaciones recientes revelan que
Fotodiodos de avalancha ultravioleta ofrecen grandes ganancias, confiabilidad y
robustez necesaria para detectar ántrax y otros agentes utilizados en el
bioterrorismo, en el aire. Los métodos de fabricación y características de
dispositivos fueron descritos en la 50ª Conferencia de Materiales Electrónicos
en Santa Bárbara el 25 de junio del 2008. Los detalles de los fotodiodos fueron
también publicados el 14 de febrero del 2008 por la revista "Electronics
Letters", y en noviembre del 2007 por la revista "Photonics
Technology Letters".
El Departamento de Defensa de los Estados
Unidos conduce a un biomonitoreo global a través de varios programas,
incluyendo "Global Emerging Infections Surveillance and Response
System" ("Sistema de Biomonitoreo Global para Enfermedades Emergentes
y su Sistema de Respuesta").
Otra herramienta poderosa desarrollada en
la Ciudad de Nueva York para contrarrestar el bioterrorismo es el desarrollo
del "Sistemta Sindrómicos de Biomonitoreo de la Ciudad de Nueva
York". Este sistema es esencialmente una manera de rastrear el progreso de
enfermedades en Nueva York, y fue desarrollado por el Departamento de Salud e
Higiene Mental de Nueva York(NYC DOHMH) a raíz de los ataques del 9/11. El
sistema trabaja rastreando síntomas de aquellas personas que vayan a
emergencias—basándose en la locación del hospital al cual se está llevando y su
dirección de casa—y asesorando cualquier patrón en los síntomas. Estas normas
establecidas pueden ser observadas por médicos epidemiólogos para determinar si
hay algún brote de enfermedades en locaciones particulares; se pueden crear
fácilmente mapas de frecuencia de enferemdades.44 Esto es una herramienta
benéfica para pelear con el bioterrorismo mientras provea medios por los cuales
estos ataques puedan ser descubiertos desde su nacimientos; asumiendo los
ataques en resultado con síntomas similares entre la gente, esta estrategia
permite a Nueva York responder inmediatamente a cualquier amenaza
bioterrorista.
Respuesta a ataques o amenazas
bioterroristas
Las agencias del gobierno que responderían
frente al bioterrorismo en caso ser necesario, incluirían apoyo de las leyes,
descontaminación e unidades médicas de emergencia.
El ejército estadounidense tiene unidades
especiales para actuar en caso de que sucediera un ataque bioterrorista; entre
ellos se encuentra el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos con su Fuerza en
Caso Incidentes Químico biológicos y el Mando de Apoyo 20 del Ejército de los
Estados Unidos, el cual puede detectar, identificar y neutralizar amenazas, así
como descontaminar víctimas expuestas a los agentes del bioterrorismo.
Históricamente, los gobiernos y
autoridades han confiado en las cuarentenas para proteger a su población.
Cuerpos internacionales como la Organización Mundial de la Salud ya han
invertido algunos recursos en el monitoreo de epidemias y han colaborado en las
descontaminación de epidemias en la historia.
Los medios de información han puesto
atención hacia la seriedad en el aumento de ataque biológico desde el
2013-2014. En julio del 2013, "Forbes" publicó un artículo con el
título en inglés "Bioterrorism: A Dirty Little Threat With Huge Potential
Consequences" ("Bioterrorismo: una pequeña amenaza con consecuencias
de gran potencial"). En noviembre del 2013, "Fox News" reportó
una nueva cepa de botulismo, diciendo que los centros para enfermedades lista
el botulismo como uno de los dos agentes que tienen el mayor índice de
mortalidad, además de no tener antídoto. "USA Today" reportó que el
ejército estadounidense en noviembre estaba tratando de desarrollar una vacuna
para las tropas de la bacteria que causa la Fiebre Q, la cual alguna vez la
usaron como arma biológica.47 En febrero del 2014, el antiguo asistente
especializado y director sénior para la política de biodefensa del Presidente
George W. Bush, llamó al riesgo del bioterrorismo inminente e incierto48 y el
congresista Bill Pascrell llamó al aumento de medidas federales contra el
bioterrorismo como "cuestión de vida o muerte".49 El periódico
"The New York Times" escribió una historia diciendo que los Estados
Unidos gastaría 40 millones de dólares para ayudar a ciertos países con bajo
presupuesto para tratar la amenazas del bioterrorismo y enfermedades
infecciosas.
Las Precauciones Estándar sintetizan las
principales características de las Precauciones Universales (diseñadas para
disminuir el riesgo de transmisión de patógenos por la sangre) y del
Aislamiento de los fluidos corporales (diseñadas para reducir el riesgo de
transmisión de patógenos a través de ellos).
SISTEMA DE PRECAUCIONES UNIVERSALES
·
evitar
contacto de piel o mucosas con sangre y otros liquidos de precaucion universal.
·
lavado
de manos
·
lavado
de manos por remocion mecanica de microorganismos
·
lavado
de manos por remocion quimica de microorganismos
·
uso
de guantes
·
postura
de guantes esteriles. tecnica cerrada
·
postura
de guantes esteriles. tecnica abierta
·
uso
de mascarilla
·
uso
de delantales protectores
·
uso
de boquillas ó bolsas de resucitación
·
manejo
cuidadoso de elementos cortopunzantes
·
si la
jeringa es reutilizable
·
si la
jeringa es desechable
·
desecho
de elementos cortopunzantes
·
restricción
de los trabajadores de la salud con heridas abiertas en la piel
·
trabajadoras
de la salud embarazadas.
CONSIDERACIONES DE VUELO
·
No
hay consideraciones especiales especificas para el transporte aéreo de
pacientes con enfermedades infecciosas.
·
Considere
el tiempo de fuera de servicio requerido para desinfectar o descontaminar la
aeronave



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