Resumen del tema de
EMERGENCIAS AMBIENTALES

Una Emergencia ambiental es una catástrofe repentina o un accidente como resultado de factores naturales, tecnológicos o provocados por el hombre, o una combinación de los anteriores, que causa o amenaza con causar graves daños ambientales, así como la pérdida de vidas humanas y propiedades.
Todos los desastres de esta categoría tienen Impacto ambiental.

Algunos de estos pueden ser inmediatos y amenazantes para la vida - por ejemplo, cuando un terremoto daña una planta industrial, que a su vez libera materiales peligrosos. En tales casos, estos llamados "impactos secundarios" pueden causar tanto daño o más como el factor inicial. Por ejemplo, en enero de 2001, la erupción del volcán del Monte Nyiragongo en la parte oriental de la República democrática del Congo tuvo como resultado una marea de lava que sepultó la ciudad de Goma, y provocó el desplazamiento repentino (y el retorno casi inmediato) de 450.000 personas. El flujo de lava causó pocas muertes. Sin embargo, cuatro días después, los flujos de lava prendieron fuego a una gasolinera. Medio centenar de personas, que habían sobrevivido a la erupción del volcán inicial, resultaron muertas por la explosión resultante de la gasolinera. Los desastres naturales también pueden tener impacto a largo plazo. Por ejemplo, los desastres naturales puede provocar a largo plazo la gestión de residuos o daños en el ecosistema.
Factores de riesgo:
·         edad las poblaciones en extrremas de edad infantes y ancienos
·         Estén usando medicamentos
·         Condiciones medicas preexistentes: diabtes, enfermedades psiquiátricas, pulmonares, de la tiroides cardiovascular.

Termorregulación
La termorregulación o regulación de la temperatura es la capacidad que tiene un organismo biológico para modificar su temperatura dentro de ciertos límites, incluso cuando la temperatura circundante es bastante diferente del rango de temperaturas-objetivo. El término se utiliza para describir los procesos que mantienen el equilibrio entre ganancia y pérdida de calor. Si se añade o quita una determinada cantidad de calor a un objeto, su temperatura aumenta o disminuye, respectivamente, en una cantidad que depende de su capacidad calorífica específica con un ambiente.

En el estado estacionario, la tasa a la cual se produce calor (termogénesis) se equilibra por la tasa a la que el calor se disipa al ambiente (termólisis). En caso de desequilibrio entre termogénesis y termólisis se produce un cambio en la tasa de almacenamiento de calor corporal y consecuentemente un cambio en el contenido de calor del cuerpo y en la temperatura corporal.1​

Los organismos termorreguladores u homeotermos mantienen la temperatura corporal esencialmente constante en un amplio rango de condiciones ambientales. Por otra parte, los termoconformistas o poiquilotermos son organismos cuya temperatura corporal varía con las condiciones ambientales. La forma de obtención del calor puede ser por endotermia o por ectotermia. Los organismos endotermos u homeotermos controlan la temperatura corporal mediante la producción interna de calor, y mantienen habitualmente dicha temperatura por encima de la temperatura ambiental. Los organismos ectotermos o poiquilotermos dependen, para regular su temperatura corporal, fundamentalmente de una fuente de calor externa.

Emergencias por el calor
Las emergencias o enfermedades por el calor son ocasionadas por exposición al calor y al sol extremos. Las enfermedades por el calor se pueden prevenir siendo cuidadoso en climas cálidos y húmedos.
Causas
Las lesiones por el calor pueden ocurrir debido a las altas temperaturas y a la humedad. Usted es más propenso a sentir los efectos del calor con más rapidez si:
•No está acostumbrado a las altas temperaturas o a la alta humedad.
•Es un niño o un adulto mayor.
•Ya está enfermo por otra causa o ha sufrido lesiones.
•Es obeso.
•También está haciendo ejercicio. Incluso una persona que está en buena forma puede sufrir enfermedades por el calor si ignora las señales de advertencia.

Los siguientes factores hacen que sea más difícil para el cuerpo regular su temperatura y llevan a que sea más probable una emergencia por calor:
• Consumo de alcohol antes o después de una exposición al calor o a humedad alta.
• No consumir la cantidad suficiente de líquidos cuando se está activo en días más cálidos o de altas temperaturas.
•Cardiopatía.
•Ciertos medicamentos, como por ejemplo: betabloqueadores, diuréticos, algunos medicamentos usadas en el tratamiento de la depresión, la psicosis o el trastorno de hiperactividad por déficit de atención (THDA).
•Problemas con las glándulas sudoríparas.
•Usar demasiada ropa.


Golpe de calor
Se considera golpe de calor cuando la temperatura corporal rebasa los 40° C.1 En la hipertermia el punto de ajuste hipotalámico no cambia, pero la temperatura corporal sube superando los mecanismos de regulación de temperatura. Como consecuencia de esto se produce el llamado golpe de calor.
La enfermedad suele afectar a dos grupos de población, por un lado individuos sanos que realizan ejercicio físico intenso (golpe de calor por esfuerzo), y por otro lado, a ancianos o enfermos (golpe de calor clásico). El tratamiento se basa en el enfriamiento inmediato (menos de 2 horas), y el apoyo a órganos y sistemas.

Emergencias causadas por el frío
Hipotermia (enfriamiento grave)
Estar con el cuerpo excesivamente frío durante demasiado tiempo puede ser mortal. Puede provocar confusión mental rápidamente y afectar el juicio de la persona, por lo que es más difícil que piense con claridad cómo calentarse.

Señas
La persona tiembla
Respiración y pulso rápidos
Dificultad para hablar con claridad, movimientos torpes
Confusión mental
Necesidad de orinar más seguido

 A medida que la hipotermia avanza, el pulso y la respiración se vuelven más lentos. La persona puede sentarse, dejar de temblar y estar tan desorientada que empieza a quitarse la ropa. Eventualmente puede desmayarse o morir.

Tratamiento
Dé respiración de boca a boca si es necesario. Una persona muy fría puede recuperarse después de mucho tiempo de no respirar, por lo que podría ser necesario dar respiración de boca a boca durante una hora o más.
Lleve a la persona a un lugar cálido y seco.
Quítele la ropa mojada.
Cúbrala con cobijas abrigadoras y secas. Asegúrese de que su cabeza, manos y pies estén cubiertos.
Haga todo lo que pueda para darle calor a la persona. Abrácela, caliente piedras o llene bolsas con agua caliente, pero tenga cuidado de no quemarle la piel.
Ropa seca, cobijas y un gorro
Calor del cuerpo (piedras calientes o bolsas de agua caliente)
Bebidas calientes y dulces
Cobijas dobladas o cartón para protegerse del piso frío

Si la persona puede sentarse y sostener una taza, dele bebidas calientes. No le dé bebidas alcohólicas. Aunque las sienta “calientes” en su garganta o estómago, las bebidas alcohólicas hacen que el cuerpo pierda calor. También dé alimentos. Las golosinas y los dulces son especialmente provechosos. Que coma una comida más fuerte después. Anime a la persona a tomar mucha agua.

Si la persona tiene hipotermia severa—una temperatura del cuerpo de 32° C (90°F) o menos, está inconsciente, y ya no tiembla—trátela con mucho cuidado al trasladarla rápidamente a conseguir ayuda.

La congelación
Los dedos de los pies y las manos, las orejas y otras partes del cuerpo pueden congelarse. Eventualmente, se “mueren” poniéndose negros. Si actúa rápidamente a las primeras señas de la congelación, podrá salvar a estas partes del cuerpo y evitar su amputación.

Señas
Piel fría, cerosa, pálida, con manchas
Sensación de hormigueo, adormecimiento o dolor
Endurecimiento de la parte congelada
Si es una congelación leve, la piel se pone roja y se pela unos días después. Si es más profunda, la piel se siente dura por fuera y suave por dentro. Se pueden formar ampollas el día siguiente. Cuando se congela un músculo, la congelación es profunda. La zona se pone dura y se pueden formar ampollas solo en los bordes o puede no haber ampollas. Las ampollas pueden estar llenas de sangre.

Tratamiento
Saque a la persona del frío y rápidamente caliente la parte congelada. En el caso de los dedos, lo más fácil es que la persona meta sus propias manos debajo de sus axilas o entre sus muslos. O envuelva las partes congeladas en trapos calientes y secos. Mantenga quietas las partes congeladas y evite en lo posible caminar con los pies congelados.
Cuando se produce una congelación más profunda, llene una tina con agua tibia (no caliente). Si tiene termómetro, trate de que esté a 39° C (102°F.) Remoje la parte congelada en el agua. Pruebe el agua primero para evitar quemaduras. No frote la piel.
La parte congelada debería descongelarse dentro de 45 minutos. A medida que se calienta empezará a doler. Dé medicina para el dolor. No permita que vuelva a congelarse.

Síndrome de descompresión
Clasificación y recursos externos
El síndrome de descompresión es el término empleado para denominar a la enfermedad aguda conocida en medicina como embolia gaseosa producida por una disminución brusca de la presión atmosférica. Esta enfermedad se caracteriza por la aparición de pequeñas burbujas e inflamación a nivel subcutáneo, pero el síntoma inequívoco es la aparición de un fuerte dolor, que afecta a diversas partes del cuerpo. Ciertas regiones corporales pueden sufrir parálisis transitoria y en ocasiones se producen lesiones permanentes e incluso la muerte.1​2​

Este síndrome de descompresión también es conocido como "enfermedad de los buzos" o "mal de presión".

Historia
La primera vez que se observó este proceso fue en 1839, y pronto fue conocido entre los buzos y los trabajadores que debían permanecer durante periodos prolongados en cámaras de aire comprimido. Los síntomas aparecían cuando volvían a las condiciones atmosféricas habituales. La única medida terapéutica que se conocía consistía en devolver a la víctima a una cámara de alta presión, e iniciar la descompresión de manera lenta y progresiva. Se ignoraba la causa de los síntomas. Durante la Segunda Guerra Mundial, la evolución de la aeronáutica permitió que los aviones alcanzaran más de 9.000 m en 6 minutos; a esa altitud, la presión atmosférica es inferior a un tercio de la presión atmosférica a nivel del mar. Una despresurización tan brusca conducía con frecuencia a la aparición de un síndrome de descompresión en el piloto.

Estudios de la enfermedad
Con este motivo se empezó a estudiar en profundidad el mecanismo de la enfermedad: un descenso brusco de la presión del aire produce una disminución de la solubilidad de los gases en solución, y por tanto los gases disueltos retornan al estado gaseoso dentro de la corriente sanguínea, formando burbujas de gas. Estas burbujas de gas liberadas dentro de la corriente sanguínea pueden obstruir algunos de los vasos terminales (arteriolas), interrumpiendo el aporte sanguíneo a las terminaciones nerviosas, desencadenándose así los síntomas que se producen a consecuencia de cuadros isquémicos (infartos) en diferentes zonas, cerebrales, óseas, renales, etc.. El oxígeno y el dióxido de carbono vuelven a su estado soluble dentro de la sangre con rapidez, pero los gases inertes permanecen en estado gaseoso y por tanto son el principal responsable.

Se puede prevenir la aparición de esta enfermedad haciendo que el piloto respire oxígeno puro no sólo durante el vuelo, sino también antes del mismo. De esta manera se elimina el nitrógeno de la circulación.

Para que no se presente esta enfermedad en los buzos, estos deben respirar una mezcla gaseosa que contenga uno o más gases inertes (por ejemplo: nitrógeno, helio, hidrógeno), y deben permanecer un tiempo y a una profundidad determinada para que se produzca una saturación considerable de gas inerte en los tejidos. En esas condiciones es imprescindible realizar durante el ascenso paradas estáticas por el buzo para eliminar el sobrante de gas inerte que se acumula en los tejidos. Si se omiten estas paradas se producirá una sobresaturación excesiva de gas inerte que puede alcanzar el punto crítico de sobresaturación a partir del cual el gas cambia de estado y forma burbujas. Estas burbujas que pueden ser intravasculares y/o extra vasculares son las responsables del cuadro sintomático de la enfermedad descompresiva.


Enfermedades relacionadas con la altitud
En las últimas décadas, los lugares más recónditos y agrestes del planeta comenzaron a recibir, extrañados, oleadas de turistas interesados en visitarlos, y las montañas se convirtieron en un blanco preferido del turismo aventura.

El populoso arribo de personas a la altura no siempre se acompañó de información correcta sobre los riesgos que implica este ambiente hostil para la salud. La mayoría de los individuos que recorren por primera vez regiones ubicadas a alturas superiores a los 3000 metros no suelen ser conscientes de los riesgos que corren. En este contexto, es fundamental garantizar el acceso a la información para todos los interesados en el deporte, el turismo o el trabajo en la altura, para evitar desgracias prevenibles.

Hay tres enfermedades agudas relacionadas con la altitud (EARA): el mal agudo de montaña (MAM), el edema cerebral de altura (ECA) y el edema pulmonar de altura (EPA). El MAM es la molestia principal que aqueja a los recién llegados a la altura. Sus síntomas son: cefalea, falta de apetito, náuseas, vómitos, fatiga, vértigo e insomnio; el cuadro es similar al de una resaca alcohólica, no suele prolongarse más de tres o cuatro días y habitualmente su resolución es espontánea. Los primeros síntomas aparecen entre 6 y 48 horas después del arribo a la altura. La frecuencia depende de la velocidad de ascenso, la altitud alcanzada y la susceptibilidad individual.

Ascender en corto tiempo a 3000 metros desencadena la aparición de síntomas en casi todos los individuos y el 10% presenta incapacidad para las tareas mínimas. El ECA (forma grave del MAM) y el EPA son dos cuadros graves, poco frecuentes y de alta mortalidad; ambos mejoran con el descenso a una altura menor, pero estos trastornos impiden al enfermo descender por sus medios y, por lo general, requieren evacuación desde sitios que no suelen permitir un acceso rápido. Siempre es mejor prevenir y para esto es imprescindible informarse. El tratamiento de las EARA requiere una conducta cardinal: descender.

CONSIDERACIONES DE VUELO
·         Rescate o evacuación dependiendo del servicio en el que se trabaje
·         Las escenas pueden ser difíciles de acceder, especialmente para  el transporte terrestre
·         Considere su entrenamiento, experiencia y capacidades del equipo a utilizar


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