Resumen del tema de emergencias neurologicas
Los primeros auxilios son la primera asistencia brindada a una persona que esté pasando por un evento que afecte su salud y estado de bienestar;  para ello, se debe cumplir con una secuencia de acciones basadas en una intervención rápida y sencilla, la cual debe realizar el auxiliador para evitar que se generen más situaciones adversas a la inicial, se estabilice el paciente y el traslado a un centro de asistencial sea lo más rápida posible.
En este contexto, se hace necesario reconocer que los eventos que afectan la salud de una persona pueden ser diversos, y se encuentran diferenciados como emergencias y urgencias, en donde , la primera es la aparición de un problema de salud que pone en peligro la vida o la función de alguna parte fundamental del organismo, es decir, que la afección puede empeorar y llevar a la muerte en tan sólo minutos; la segunda por su parte, se presenta con un nivel diferente de gravedad, y aunque su evolución es lenta y no necesariamente puede  ocasionar la muerte, no se debe dejar de dar la atención pertinente y oportuna.
Entre los diferentes tipos de urgencias, en las cuales es primordial la acción de los primeros auxilios, se encuentran las urgencias neurológicas, las cuales presentan un gran nivel de complejidad debido a que se comprometen estructuras vitales como lo son las contenidas en el cráneo. De este modo, se estima la importancia de conocer todos los aspectos relacionados a las mismas, como lo son su identificación, evaluación y atención necesaria.
Desde la antigüedad,  diversos científicos y anatomistas expusieron definiciones  que aún prevalecen o fueron la base para definir a lo que hoy en día se conoce como sistema nervioso. De este modo, se encuentra como el anatomista y filósofo Longet lo define como “el aparato orgánico intermediario entre el mundo externo e interno; es el instrumento de las sensaciones que ofrece su cooperación indispensable en los fenómenos intelectuales, motores y sensitivos; transmite a los músculos el principio de los movimientos voluntarios o involuntarios; preside a las diversas reacciones simpáticas, a los actos nutritivos y secretorios
En este contexto, se puede decir entonces que el sistema nervioso corresponde al conjunto de estructuras y redes nerviosas que facilitan la integración de los estímulos tanto internos como externos, ejecutando con estos, funciones de pensamiento, aprendizaje, lenguaje, memoria, sentimientos y motricidad.
Este se encuentra divido en sistema nervioso central y periférico:
Diencéfalo:
-       Tálamo: Centro de integración de las señales sensoriales en su camino hacia la corteza.
-       Hipotálamo: Encargado de regular las funciones viscerales (homeostasis, ciclo sueño vigila, control endocrino).
-       Epitálamo: Está ubicado en la parte posterior  del diencéfalo, está formado por la glándula y el trígono habenular.
-       Subtálamo: Está localizado entre el hipotálamo y el tálamo y se considera que es la zona motora del diencéfalo.
Tronco encefálico:
-       Mesencéfalo: Este se encuentra constituyendo el acueducto de Silvio (vía para el paso de líquido cefalorraquídeo); además en este se localizan el núcleo rojo (implicado en la coordinación motora y marcha controlada) y sustancia nigra (produce junto con el hipotálamo dopamina).
-       Protuberancia: Propaga los impulsos de un hemisferio cerebral a otro, es decir, que posee una función de coordinación de ambos lados del cuerpo; de esta estructura emergen los pares craneales VI (oculomotor), VII (facial) y VIII (auditivo).
-       Médula oblongada o bulbo raquídeo: Está relacionado a los centros de control de funciones cardiacas, vasoconstrictoras, respiratorias y otras actividades reflejas.
Cerebelo: Está formado por una parte central llamada vermis y dos circunvoluciones laterales llamadas hemisferios cerebelosos. Tiene  un papel primordial en la función motora a través de la coordinación de los movimientos/equilibrio.
Cerebro: El cerebro humano es una muy compleja maquinaria biológica que contiene millones de neuronas (que son en cierto modo "procesadores" elementales) y millones conexiones entre ellas; además, este corresponde a la porción más desarrollada del encéfalo y está dividido en dos mitades, llamadas hemisferios cerebrales, uno derecho y otro izquierdo.
-       Telencéfalo: Está formado por los ganglios basales: núcleos caudado y lenticular que forman el cuerpo estriado, y el cuerpo amigdalino y el claustro; el rinencéfalo, el hipocampo y el área septal, que forman el sistema límbico; y la corteza cerebral o neocortex.
Meninges: Estas corresponden a unas membranas denominadas de afuera hacia adentro duramadre, aracnoides (espacio subaracnoideo) y piamadre. A nivel  del espacio subaracnoideo y los ventrículos del encéfalo, circula el líquido cefalorraquídeo, el cual pasa del tercer ventrículo al cuarto a través  del acueducto de Silvio, de donde por medio del foramen de Lushcka y Mangendie llega al espacio subaracnoideo.
1.1.2 Médula espinal: Está contenida en el canal raquídeo cerebral. Tiene forma de tallo cilíndrico, en la cual la sustancia gris se encuentra situada en su zona centro con la configuración de una H, que está a su vez rodeada por sustancia blanca, que está conformada por tres cordones, el anterior, lateral y posterior, ocupados por haces motores, sensitivos, vegetativos y de asociación. Los nervios raquídeos, se desprenden de esta por dos raíces, una anterior o motora y una posterior o sensitiva.
1.1.3 Vascularización cerebral: El cerebro se encuentra irrigado por dos sistemas: la arteria carótida interna y las arterias vertebrales que se comunican formando el polígono de Wills, están se unen a la altura del borde inferior de la protuberancia para formar la arteria basilar, la cual discurre por la cara anterior del puente en su línea media. De la arteria basilar se originan a casa lamo rama que irrigan el puente del cerebro medio y cerebelo.
La arteria carótida da 2 ramas principales que son la arteria anterior, que sigue la convexidad del cuerpo calloso e irriga la superficie interna del hemisferio cerebral hasta la cisura parieto-occipital, también a los ganglios basales y la capsula interna; otra arteria es la cerebral media, la cual se aloja en la cisura de Silvio  y da ramas corticales que irrigan el lóbulo frontal incluyendo el córtex motor y las partes superiores de los lóbulos parietal y temporal.[4]

SISTEMA NERVIOSO CENTRAL.
Este no se encuentra protegido por huesos que ejerzan una función de barrea, y por tanto es más vulnerable a la exposición a daños mecánicos; está compuesto por los nervios (raquídeos y craneanos),  y ganglios nerviosos (cuerpos celulares de las neuronas), está disperso en el conjunto del organismo y trae al sistema nervioso central la información obtenida en la periferia y transmite a los órganos las órdenes emitidas por el S.N.C.
El ser humano tiene 31 pares de nervios raquídeos, en donde cada uno de estos entra en contacto con astas de la medula espinal por medio de una raíz posterior sensitiva y una anterior motora, que en una sección más prolongada se unen formando un nervio raquídeo único (mixto).
De la superficie de la base del encéfalo salen 12 pares de nervios craneanos; con la excepción del nervio óptico y olfatorio, todos se originan del tronco encefálico.

SISTEMA NERVIOSO PERIFÉRICO.
Es una subdivisión del  sistema nervioso motor, también denominado clásicamente como sistema visceral o sistema motor visceral; se compone de fibras motoras que estimulan el músculo liso (involuntario), el músculo cardiaco y las células glandulares (secretoras). Es decir, que este corresponde a un sistema que se encarga de controlar aquellas funciones del organismo sin control consciente.
En este interviene una serie de dos neuronas multipolares para conducir los impulsos desde el sistema nervioso central hasta el órgano efector, la primera es la pre sináptica y la segunda la post sináptica; estas se encuentran por fuera del sistema nervioso central. Algunos nervios que distribuyen fibras nerviosas autónomas a las cavidades corporales llevan también fibras nerviosas de la sensibilidad visceral desde las vísceras, que conducen los impulsos dolorosos o reflejos.
Según la localización del cuerpo celular de las fibras pre sinápticas, en el SNA pueden distinguirse dos divisiones: simpática y parasimpática, las cuales ejercen generalmente efectos opuestos, aunque coordinados; el sistema simpático facilita las respuestas de urgencia (lucha o fuga) y el parasimpático que se distribuye únicamente en la vísceras de la cabeza, el cuello, las cavidades del tronco y los tejidos eréctiles genitales, interviene sobre todos en la conservación del cuerpo, y a menudo contrarresta los efectos de la estimulación simpática. [8]
El sistema nervioso somático está compuesto por las porciones somáticas del SNC y el SNP. Proporciona inervación sensitiva y motora a todas las partes del cuerpo, excepto a las vísceras a las vísceras de las cavidades corporales, músculo liso y glándulas. El sistema somático sensitivo transmite las sensaciones de dolor, temperatura y posición desde los receptores sensitivos. El sistema somático motor inerva sólo los músculos esqueléticos, con estimulación de los movimientos voluntarios y reflejos, mediante una contracción muscular como ocurre en respuesta, por ejemplo, a tocar una plancha caliente.[9] La mayor parte de las sensaciones alcanzan niveles conscientes, es decir, que las notamos.
Las enfermedades cerebrovasculares se producen por una alteración, transitoria  definitiva, de una o varias partes del encéfalo (cerebro, cerebelo y tronco)  como consecuencia de un trastorno en el aporte sanguíneo. Lo cual da lugar a un déficit neurológico focal de instauración habitualmente brusca.
Debido a la gravedad de este tipo de enfermedades, es necesario resaltar que estos son considerados como una urgencia médica la cual debe ser valorada y tratada inicialmente por un médico general, el paciente de este tipo necesitara de una detección precoz y extrahospitalaria.
ISQUÉMICOS:
EMBOLIA: Oclusión de un vaso sanguíneo cerebral como consecuencia de un embolo (sólido, líquido o gaseoso), con mayor frecuencia en sólido y debido a un coágulo sanguíneo.
TROMBOSIS: Coagulo de sangre adherido a la pared de un vaso sanguíneo (personas con arteriosclerosis o inflamaciones venosas que disminuye el calibre del vaso hasta su total oclusión).
HEMORRÁGICOS:
HEMATOMA: Producido por la salida de sangre de los vasos (crisis de hipertensión, traumatismo craneal).
HEMORRAGIA: Producida por la salida de sangre de los vasos (crisis de hipertensión, traumatismos craneales, uso de drogas).

ACCIDENTES CEREBROVASCULARES.
La forma de aparición del cuadro, va a depender de la causa que lo provoque,  como de la zona del sistema nervioso central que resulte afectada.
Los principales síntomas en un ACV son:
·         Alteración en menor o mayor grado de la conciencia.
·         Alteraciones en la coordinación motora (falta de coordinación de los movimientos).
·         Alteraciones del tono muscular (relajación de los músculos, principalmente de la cara).
·         Vómitos.
·         Disminución de la visión, la audición.
1. Activar el SEM.
2. Mientras eso sucede, si la persona esta inconsciente, y no responde al ser tocada o llamada, girarla de cubito supino.
3. Mirar el pecho, escuchar y sentir si respira y con la otra mano extienda la cabeza.
4. Si la persona no respira, proceder a realizar la triple maniobra para despejar vía aérea.
5. Si la persona reacciona, se debe ubicar en posición de recuperación hasta que llegue la ambulancia.
Si la persona está consciente
1. Activar el SEM
2. Reconocer los signos de un ataque cerebral (tener conocimiento previo).
3. Anotar la hora del comienzo de los síntomas y su duración.
4. Uscultar para ver si hay un ruido anormal, llamado "soplo"  (un soplo es causado por flujo sanguíneo anormal).
5. Revisar la presión arterial, la cual puede estar alta.
6. Ubicar a la víctima posición de decúbito lateral, con la ropa desabrochada.
7. No darles alimentos ni bebidas, podría atragantarse.
Se identifica crisis convulsiva a todo cuadro de contracciones energéticas e involuntarias del sistema musculo-esquelético, que son secundarias a descargas cerebrales incontroladas  originadas por una irritación de los centros nerviosos.[16]
Las convulsiones febriles son las que con frecuencia se presentan en niños entre los 6 meses y 6 años, a causa de fiebres por encima de 38,5º por infecciones de la infancia.
Dentro de las crisis convulsivas se encuentra la epilepsia, la cual  es un proceso  caracterizado por trastornos de la función cerebral con pérdida de conocimiento que cursa con convulsiones tónicas y clónicas. Se debe a descargas repentinas y súbitas de la actividad eléctrica de un grupo de neuronas.
Es una enfermedad del sistema nervioso central, la cual significa " parada imprevista", para inducir la caída al suelo, la cual es clásica en esta enfermedad.


CRISIS EPILÉPTICA.
Dentro de la epilepsia se aprecian las siguientes fases:
- Fase inicial: Es cuando el paciente cae al suelo, con perdida súbita de la conciencia, pudiendo en ocasiones dar un grito.
-Fase de contracción: Es cuando la víctima entra en una fase de contracción o rigidez generalizada de toda la musculatura, incluida también la respiratoria, provocando un paro respiratorio. (Esta fase puede durar entre 10 y 20 segundos).
-Fase de sacudidas: Es cuando la víctima comienza a tener convulsiones (contracciones-relajaciones), con respiración ruidosa, aumento de la salivación y pérdida de control de los esfínteres (esta suele durar 3 minutos aproximadamente). En esta etapa la víctima puede morderse la lengua.
-Fase pos-convulsiva: Es cuando la víctima entra en estado de somnolencia o de coma, despertándose progresivamente de manera desorientada y confusa, sin recordar lo sucedido. (La  duración de esta fase es muy variable, entre 10 y 30 minutos).
EN ADULTOS:
1. Activar el SEM.
2. Mientras eso sucede, haga espacio al rededor, no sujetar ni inmovilizar a la persona, apartar los objetos peligrosos de alrededor, rodear al paciente con mantas, cojines o prendas.
3. Si puede proteja la cabeza de la víctima poniendo algo debajo, afloje la ropa alrededor del cuello.
4. Darle a morder algo consistente, sin intentar introducir nada en la boca.
5. Si ya existe contractura mandibular, poner al paciente en posición lateral de seguridad  y no ignorar posibles lesiones.
6. Cuando la crisis haya cesado, abra la vía aérea y compruebe la respiración.
7. Si respira, póngala en posición de seguridad, y mientras llega la ayuda controle y anote lo signos vitales: Nivel de conciencia, pulso y respiración. Anote también la duración del ataque.
EN NIÑOS:
1. Ponga almohadas o soportes blandos al rededor del niño para que no se hiera si realiza movimientos violentos.
2. Quítele la ropa o las prendas que le tapen. Asegúrese de que corra aire fresco (pero procure no enfriar demasiado al niño).
3. Lávelo con una esponja mojada para ayudar a refrescarlo desde la frente hacia abajo.
4. Cuando haya cesado la crisis, ponga al niño en posición de seguridad, para mantener las vías respiratorias abiertas. LLAME A URGENCIAS.
5. Tranquilice al niño y a los padres. Controle y anote los signos vitales: Nivel de conciencia, pulso y respiración, hasta que llegue la ayuda.
El trauma craneoencefálico generalmente se produce por la acción inmediata de un objeto que entra en contacto con el cráneo, que puede ocasionar lesiones en el cerebro tanto por fractura del propio hueso como por hemorragia interna del cráneo.

TRAUMA CRANEOENCEFÁLICO.
El traumatismo cráneoencefálico es una enfermedad cerebral, que se clasifica como leve, moderado o grave en base al grado de conciencia o la escala de coma de Glasgow.
LEVE:
En el TCE leve o concusión, los pacientes han experimentado una pérdida de la conciencia menor a treinta minutos y las quejas que se presentan incluyen dolor de cabeza, confusión y amnesia. Existe una recuperación neurológica completa a pesar de que algunos de estos pacientes tienen dificultades de concentración o memoria pasajeras.


MODERADO:
- En el TCE moderado, el paciente se encuentra letárgico o estuporoso. Clínicamente, los pacientes con TCE moderado requieren hospitalización y pueden necesitar una intervención neuroquirúrgica.
- Estos pacientes también pueden desarrollar un síndrome pos conmoción, el cual  se refiere a un estado de inestabilidad nerviosa.
- Después de un TCE leve o moderado. Las características principales son fatiga, mareo, cefalea y dificultad para la concentración.

En el TCE grave o severo, el paciente tiene un estado comatoso, no puede abrir sus ojos, seguir órdenes y sufre de lesiones neurológicas significativas. Por lo general, en la tomografía se observa fractura del cráneo o hemorragia intracraneal.
- Estos pacientes requieren ingreso a la unidad de cuidados intensivos (UCI) y la toma de medidas urgentes para el control de la vía aérea, ventilación mecánica, evaluación o intervención neuroquirúrgica.
- La recuperación es prolongada y generalmente incompleta. Un porcentaje significativo de pacientes con TCE grave no sobrevive más de un año.

1. Activar el SEM.
2. La atención de estos pacientes debe iniciarse en el lugar del accidente.
3. Se debe  mantener la columna fija, específicamente el segmento cervical.
4. Las medidas de primeros auxilios incluyen: limpieza de la boca y nariz, si sale del oído líquido cefalorraquídeo, cúbralo con un opositó estéril o paño, pero no tapone.
5. Cortar hemorragias visibles con vendajes, taponamientos o torniquetes intermitentes, inmovilización de fracturas. 
6. Es de gran importancia controlar y anotar las constantes vitales: nivel de conciencia, respiración y  pulso.
Esta corresponde a una alteración clínica en la que la persona se encuentra desconectada del mundo exterior, no ofrece respuesta a estímulos y es incapaz de realizar movimientos voluntarios, pero mantiene estables sus signos vitales (pulso y respiración).
Pérdida de la conciencia de breve duración (segundos o minutos), que se debe a una bajada de tensión arterial y aun disminución brusca del flujo cerebral. Adicionalmente, se puede ver desencadenada por la exposición a ambientes cerrados y calurosos, estados emocionales agudos, miedo o sensaciones desagradable, excesivo trabajo físico, desórdenes alimentarios, entre otros.
Se caracteriza por una sensación de mareo, con flojedad en miembros, palidez cutánea, sudoración y desmayo.
2.5.1.1 Síntomas
- Sensación de mareo.
- Flojedad en las piernas.
- Sensaciones auditivas y visuales previas.
- Piel pálida, sudorosa  fría.
2.5.1.2 Protocolo de actuación
1.    Llamar a emergencias
-    Mientras eso sucede, si la persona no reacciona, proceder a tomar apuntes y controlar los signos vitales de la victima a nivel de la conciencia.
-     Si la persona reacciona al dolor o al ruido mantengala en una posición cómoda y descansada y vigile cualquier cambio a nivel de la conciencia.
1.    Cerciorarse de que la persona tiene pulso y respiración.
2.    Ubicarlo en el suelo de cubito supino, en un ambiente fresco o aireado si es posible.
3.    Revisar vía aérea.
4.    Ejecutar maniobra del tren de lemburg.
Es de gran importancia tener en cuenta que para todos estos casos se hace necesario controlar y anotar las constantes vitales como lo son el nivel de conciencia, respiración y  pulso.  En lo que respecta a la conciencia, debe ser evaluada por medio de los test que más adelante se describirán para encontrar así si esta se encuentra en mayor o menor medida alterada a partir de las respuestas verbales, motoras y apertura ocular.
Las urgencias mencionadas a continuación son aquellas que requieren de un control médico mucho más especializado, el equipo tecnológico adecuado y deben ser atendidas por personas capacitadas para tratar a las mismas y a las afecciones o trastornos adversos derivados de estas. De este modo, se deja en claro que no se hace un énfasis en su atención en primeros auxilios, debido a que como se dijo anteriormente, en estas se deben prestar los cuidados necesarios  dentro de un centro de asistencia médica, en el que se cuente con el equipo y personal pertinente para abarcar las medidas requeridas para realizar su apropiada intervención.
  • Trombosis venosas en senos cerebrales.
  • Amnesia global transitoria.
  • Urgencias en trastornos del movimiento.
  • Enfermedades del sistema nervioso periférico.
  • Trastornos en la unión neuromuscular.
  • Tumores medulares y raquimedulares.
  •  Lesiones medulares agudas y pos traumáticas.
  • Neuroftagmología.
  • Síndrome de hipertensión  intracraneal.
  • Cefaleas.
Las escalas que se utilizan en urgencias neurológicas, son establecidas para denominar el nivel de alteración neurológica del paciente de forma eficaz, el cual se debe realizar en diferentes periodos de tiempo para ver la evolución de las alteraciones que se puedan presentar. Así mismo se va a explicar las escalas realizadas en este tipo de paciente.
Esta escala “es una de las más utilizadas, fue elaborada por Teasdale en 1974 para proporcionar un método simple y fiable de registro y monitorización del nivel de conciencia en pacientes con traumatismo craneoencefálico”.[28] Realizar la evaluación de conciencia por medio de esta escala facilita la determinación de posibles síntomas o signos mayores que se puedan presentar, ya que se va llevar a cabo teniendo en cuenta las características normales o anormales de la capacidad ocular, motora y verbal, estableciendo una numeración por cada descripción.

Es de suma importancia comprender y tener conocimiento de las diversas funciones que realiza el sistema nervioso y las estructuras que a su vez hacen parte del mismo y se armonizan para que el ser humano efectúe las acciones en su diario vivir de forma controlada y eficaz. Todos los sistemas conformados en este, como lo son el central, periférico, somático y autónomo, como se evidenció previamente en el desarrollo de este trabajo, constituyen parte fundamental para el buen funcionamiento de todos los órganos y estructuras vitales en el cuerpo.
De este modo, se encuentra como se hayan diferentes afecciones de este sistema, las cuales deben ser atendidas de manera urgente, ya que están derivan daños a las estructura del mismo que aunque pueden ser graves o leves, en mayor o menor lapso de tiempo todas conllevan a un deterioro cognitivo, sensitivo y motor. Sin embargo, esto se puede evitar por medio de una atención primaria oportuna, seguida de la buena y eficaz administración de recursos médicos y humanos pertinentes para su tratamiento, evaluación y seguimiento.

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